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30 Minutos o Menos (2011)

Por el Cine/TV

30 Minutos o Menos (2011)Se estrenó en Montevideo "30 Minutos o Menos", la última película de Ruben Fleischer, el mismo director de la excelente "Zombieland". Protagonizada una vez más por Jesse Eisenberg, la película se mete de lleno en la lista de las decepciones del año.

30 Minutos o Menos (2011)Si a priori miramos los créditos, uno como espectador no tendría por qué desconfiar de 30 Minutos o Menos. Su director, Ruben Fleischer, hace un par de años nos trajo Zombieland, una deconstrucción de las películas de zombies en tono de comedia que se convirtió en una de las sorpresas más interesantes de los últimos años. En los roles protagónicos están Jesse Eisenberg, quien ya trabajó con Fleischer en Zombieland, y Aziz Ansari, el simpático indio de Parks and Recreations. Sin embargo, más allá de la ensalada de nombres, la cosa no termina por funcionar del todo bien.

Los 30 Minutos o Menos del título hacen alusión a la pizzería en la que trabaja Nick (el personaje de Eisenberg) y más precisamente al tiempo máximo en que el pedido debería estar en la casa del cliente antes de que éste pueda reclamar su derecho a no pagarlo. En otras palabras: el fantasma de todos los deliveries uruguayos.

Más allá de la referencia, el título en este caso es un elemento meramente decorativo, ya que si en lugar de repartidor de pizzas Nick fuese empleado en una ferretería, la trama no se hubiese visto afectada en nada.

La vida de Nick es un tanto miserable. Su mejor (y único) amigo es Chet, interpretado por Anzari, quien hace de un maestro de escuela al que tampoco la vida le sonríe demasiado y que en el pasado fue el responsable involuntario de la separación de los padres de Nick. El único personaje de la película que escapa de la miseria generalizada es Kate, la hermosa Dilshad Vadsaria, hermana de Chet e interés amoroso de Nick, aunque ella todavía no lo sepa.

30 Minutos o Menos (2011)Así como en Zombieland Fleischer “enfrentaba” a los personajes de Eisenberg y Harrelson con los de Emma Stone y Abigail Breslin, aquí repite la estructura, pero esta vez colocando en la vereda de enfrente a Dwayne y Travis, dos idiotas interpretados por los comediantes Danny McBride y Nick Swardson, respectivamente. Dwayne, un loser con "L" mayúscula y cuarentón, cansado del desprecio contínuo de su padre (un ex marine millonario gracias a la lotería) decide que lo mejor es mandarlo a matar para así heredar su fortuna y poner el negocio de sus sueños: un salón de bronceado para hombres que sirva como fachada de un prostíbulo.

Para ello deberá reunir 100.000 dólares, la tarifa del sicario de turno, y para juntarlos no tiene mejor idea que obligar a un tercero (sí, obviamente ese tercero es Nick) a robar un banco, atándole al pecho una carga de explosivo C4, suficiente como para que lo junten en pala en el caso de no cumplir.

Mientras que en Zombieland Stone y Breslin desbordaban carisma, en 30 Minutos o Menos, McBride y Swardson no logran sino apenas rescatar alguna risa esporádica, con un compilado de chistes tan burdos que harían sonrojar al propio Jorge Corona. Y si además esos chistes se prolongan más de lo necesario, el fiasco es doble.

30 Minutos o Menos (2011)Si bien a esta altura Jesse Eisenberg ha demostrado ser un actor de un solo papel (lo cual no está mal, si tenemos en cuenta que Jack Nicholson construyó toda una prestigiosa carrera utilizando la misma fórmula una y otra vez) tiene la cintura suficiente como para aumentar o disminuir las revoluciones por minuto de su verborragia de acuerdo a la historia en cuestión. La dupla con Ansari funciona muy bien, pero paradójicamente, eso termina jugándole en contra a la película ya que cuando la acción se aleja de ellos, los minutos se vuelven eternos.

Por si fuera poco, Fleischer, quien en Zombieland al menos demostraba tener cierta inclinación por una estética cuidada, tanto en los encuadres como en lo gráfico, acá se olvida de todo y entrega una película que parece filmada “a la que te criaste” y que por momentos se vuelve demasiado tediosa. Si a todo esto le sumamos una escena final digna de un remate de chiste de Condorito con un “Plop!” enorme, el resultado es decepcionante.

Quien suscribe, ruega para que cuando en breve salga la edición en DVD, la misma incluya una versión de 30 minutos o menos de duración. Al menos así, quizás todo cobre sentido.

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