Home Cine/TV Better Call Saul T3E2 - ''Witness''

Better Call Saul T3E2 - ''Witness''

Por el Cine/TV

Better Call Saul T3E2 - ''Witness''Si el primer episodio de esta nueva temporada dejaba dudas con respecto a la dirección de la historia y la calidad de la misma, el segundo despeja todas las dudas y te llama al celular (aunque vos nunca le habías dado tu número) para decirte: "¿estabas desconfiando de mí?".

Better Call Saul T3E2 - ''Witness''

Me había asustado. Después de un primer episodio que dejaba gusto a poco, incluso teniendo en consideración la larguísima espera y las expectativas que genera una serie que suele estar entre lo más alto de mis preferencias, volvió Better Call Saul. Ahora sí volvió. Con 50 minutos densos, lentos y muy disfrutables.

La historia de Jimmy McGill y su ascenso/descenso a las ligas mayores está plagada de personajes metódicos y esta semana los creadores le dedicaron un buen tiempo a cada uno de ellos. Alcanza con repasar el comienzo, que nos mostró a Chuck esperando a que germinara la semilla de la venganza, plantada en la temporada anterior.

El más viejo de los McGill lleva su método al límite del Trastorno Obsesivo Compulsivo. Su necesidad de controlarlo todo lo llevó a querer controlar el espectro electromagnético y así quedó, solo ("¡por eso te dejó Rebecca!", le gritó su resbaloso hermano en un arranque de locura) y parcialmente encerrado en un hogar sin artefactos eléctricos.

Los primeros minutos fueron a su ritmo y luego se centraron en Mike Ehrmantraut, como para mostrarnos, no contarnos, que otro personaje destacado comparte esa pasión por hacer que todo salga como quiere. Así que lo vimos siguiendo la pista del rastreador, que pasó de mano en mano hasta quedar junto a una especie de cobrador clandestino, que recorrió la zona levantando paquetitos que luego dejó en un inmueble.

Better Call Saul T3E2 - ''Witness''

Un inmueble que el productor y creador Vince Gilligan se encargó de mostrarnos de a puchitos, como si no supiéramos a quién pertenecían esos marcos de ventana pintados de rojo. La espera pudo paladearse y como quien disfruta de lo que está contando, la música acompañó la revelación de que, por supuesto, los paquetitos quedaron en Los Pollos Hermanos.

Los fanáticos de Breaking Bad habrán disfrutado de manera extrema esta escena. En mi caso (recuerden que tengo grandes reparos sobre la "inefable" serie madre) fue la confirmación de que detrás de cámaras hay gente con los cojones como para meterse con la vaca sagrada pero la paciencia como para haber esperado 22 episodios.

Tranquilos, que todavía quedaba muchísimo, porque Jimmy se encontraba pintando la pared del bufete con la W de Kim Wexler y la M de su apellido, en una hermosa figura que se asemejaba a una gráfica de empresa que está por quebrar. Tanto, que antes del final del episodio tuvo que referirse a ello.

Kim y él andaban en busca de una asistente y allí, de paso, nos recordaron que la rubia tridimensional también está del lado metódico de la vida, deseando entrevistar a varias candidatas antes de tomar una decisión y haciendo las preguntas correctas durante la entrevista de trabajo.

¿Y Jimmy? Bueno, por si no había quedado claro, Jimmy es el caos dentro de tanto orden. Es el Comodín, el Joker, el tipo que cruza de una línea narrativa a otra y que logró que me parara del sillón de los nervios. Ya llegaremos a esa escena, primero contrató a Francesca (la primera persona que entrevistaron) y le enseñó a ser un poquito menos metódica a la hora de atender a los clientes.

Uno de los que llamó por teléfono fue Mike y ahí recordamos, porque hubo muchos recuerdos, lo bien que funcionan estos dos en conjunto. La clásica dupla de comedia formada por el serio, cuidadoso y rudo, junto al clown, impredecible y disque gracioso. ¿Por qué se encontraron? Porque el veterano precisaba ayuda y Jimmy es de los pocos que conoce su costado oscuro.

El plan era sencillo, incluso para nuestro abogado. Entrar a Los Pollos Hermanos sin despertar sospechas (algo que Mike no podría hacer) y averiguar qué pasa con esos paquetes que todos los días entran pero no salen. ¿Sencillo, dije?

Lo que siguió fueron minutos, o segundos que parecieron minutos, en los que Jimmy solamente tenía que disimular. Pedir comida, sentarse a comer y estar atento de lo que sucedía a los costados. Y lo que hizo fue tan poco disimulado que literalmente me paré varias veces del sillón, caminé hasta el cuarto y me escondí detrás de una pared como si se tratara de una película de suspenso.

En medio de toda esa torpeza, ya se vislumbraba una camisa amarilla fuera de foco, otra revelación que se tomó su tiempo, hasta que Jimmy terminó metido dentro del cubo de la basura revisando en busca de evidencia y fingiendo que perdía el reloj cuando alguien llamaba su atención. Gus Fring, otro de los grandes personajes que nos dejó Breaking Bad y otro metódico de campeonato.

Siguieron pasando cosas y la temporada pareció arrancar de una vez por todas. Del lado de Mike, el rastreador cambió de vehículo y terminó siguiendo a una camioneta hasta el medio de la nada, donde descubrió que su plan había sido detectado. ¿Habrá sido, quizás, ese hombre de camisa amarilla que miraba por el reflejo en las ventanas de la tienda de comida rápida? Detallecito: Mike también espiaba a través de un espejo, en este caso el retrovisor. Valía la pena mencionarlo.

Better Call Saul T3E2 - ''Witness''

Del lado de Jimmy, Ernesto le contó a Kim el temita de la grabación y ella lo compartió con su colega haciendo las veces de consejera legal. ¿Por qué Ernie se lo contó a ella y no a él directamente? Por "razones", es decir, porque era la forma de que los dos lo supieran. Lo dejaremos pasar.

El que no la dejó pasar fue Jimmy, quien llegó a la casa de su hermano poco tiempo después de que el canchero de Howard hiciera lo propio por el camino más largo, atravesando patios ajenos. Sin saber que había testigos en la escena (el rubio y un detective privado) nuestro protagonista acusó a su hermano de haber destruido a la familia por una simple venganza y no terminó haciendo otra cosa que cumplir el plan. El metódico y paciente plan.

Debimos haberlo imaginado cuando, en el momento simbólico del episodio, justo antes de ir a lo de Chuck, Jimmy despegaba la cinta de la pared pintada utilizando los dos pulgares, tal y como su hermano le había enseñado la semana anterior. Sin embargo, toda esa ira lo llevó a terminar la faena a su modo, tirando de la cinta como enajenado y dejando el lugar a las corridas. La marca de pintura arrancada debió ser una señal de lo que estaba por venir. Y de lo que (tal vez) ocurra en episodios siguientes.

Better Call Saul T3E2 - ''Witness''

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3