Home Cine/TV Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Por el Cine/TV

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''En la recta final de la tercera temporada, nuestro amor por Jimmy McGill será puesto a prueba, mientras que Howard volverá a comerse el episodio con unos pocos minutos, Mike aparecerá un ratito y Kim nos dejará helados con un final bastante chocante.

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Amamos a Jimmy McGill, siempre dentro de esa definición un poquito lavada de "amar" que puede aplicarse tanto a una hamburguesa como a un hámster. ¿Cómo no amar a ese simpático abogado, que continuamente debe zafar de las estratagemas de su severo hermano mayor, quien busca hacerle la vida imposible?

El único problema es que el resbaladizo Jimmy, el hijo menor de aquel comerciante que fiaba sabiendo que jamás le devolverían el dinero, el que consiguió su título de abogado mientras se rompía el lomo haciendo fotocopias, es una mala persona.

Tranquilos. Posiblemente todos nosotros seamos malas personas. Seguro que varias veces por día nos hundimos en nuestro egoísmo y cometemos deslices, ya sea de pensamiento o de acción. Pero Jimmy es una mierda de persona. Y si lo habían olvidado, porque la serie lo presenta como "el muchachito" y porque su hermano Chuck también es un sorete.

Un truco que Vince Gilligan había utilizado con Walter White y le había dado bastante éxito, tanto que la actriz que hacía de su esposa recibía "insultos" a través de las redes sociales y debía aclararles a los fans que WW era un reverendo hijo de puta.

Pues bien, esta semana la serie hizo lo posible para recordarnos que al frente tiene a un individuo tanto o más imperfecto que nosotros. Que es capaz de muchísimas cosas (no todas) con tal de salir parado y recuperar su bienestar, en este caso, económico. Así que lo vimos cometer el peor de los pecados desde que comenzó la serie: hacer llorar a Irene.

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Irene es uno de los dos personajes cuya actuación fue fundamental para el éxito del penúltimo episodio de la tercera temporada. Lo de la actriz Jean Effron como la abuelita que todos quisimos tener o tuvimos o tenemos y si es tenemos cuidala, aprovechala, atesorala... lo de Effron fue de una calidez tal, que la paulatina destrucción de sus amistades por parte de Jimmy fue intolerable, culminando en el mencionado llanto que seguro hizo humedecer los ojos de unos cuantos.

Nada de lo que hizo Jimmy fue completamente altruista: fue a visitarla con galletitas para saber en qué andaba aquel enorme juicio contra las casas de salud que algún día le reportaría dinero. Dinero que el abogado en suspenso necesita con bastante rapidez. La pobre anciana le dejó revisar toda su correspondencia y allí descubrió un posible arreglo que le dejaría, libres de impuestos, más de un palo verde al protagonista de la serie. Claro que el consejo legal a Irene fue que esperara un poco más, para conseguir más dinero.

Tan pronto como sacó las cuentas, el más pequeño de los McGill fue a increpar al otro personaje cuya actuación fue fundamental para el éxito del penúltimo episodio de la tercera temporada. El jugador que esperan en el banco a que el técnico lo llame para definir el partido. Que tuvo una primera temporada bastante activa, luego la historia lo obligó a permanecer en las sombras y este año volvió con grageas de calidad. Sí, señores. El niño dorado. El abogado de la sonrisa de un millón de dólares (si es que no logra arreglar por más). El querido Howard Hamlin. Que también es un sorete.

A su firma le conviene estirar el juicio un tiempo más, para seguir cobrando honorarios. Pese a que muchos de los defendidos están en los últimos años de sus vidas y podrían aprovechar ese dinero. Jimmy lo sabe. Claro que Howard sabe que el interés de Jimmy no está en las Irenes del mundo, sino en el palo verde que podría llevarse. "Vas a tener que esperar", dijo, y nos conquistó.

Hay que entenderlo a Howie. No está teniendo sus mejores días, como veremos dentro de algunos párrafos.

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Volvamos a Jimmy, quien comenzó uno de sus engaños. Uno de esos trucos baratos que utiliza para conseguir dinero. Con la diferencia de que los engañados solían ser tipos codiciosos, que aceptaban darle unos dólares por una moneda que supuestamente podrían vender mucho más cara, y en realidad carecía de valor. Acá se metió con Irene.

Después de regalarle calzado deportivo, se encargó de hablar pestes de ella, siempre de manera disimulada. "¿Viste el calzado deportivo que usa? Seguro no precisa la plata del arreglo que a otros les vendría tan bien". Y el resto de sus compañeras de yoga sobre silla, también con grandes actuaciones, le empezaron a hacer el vacío tanto en las caminatas por el centro comercial como en el bingo. ¿Se acuerdan de Jimmy conduciendo el bingo?

Esta última edición estuvo arreglada. Así como arreglan los sorteos del Mundial con bolillas calientes y frías, o con un tipo que ESCONDE LAS MANOS DETRÁS DE LA MESA ANTES DE REVELAR EL CONTENIDO DE LAS BOLILLAS, aquí hubo un truco de bolillas magnéticas para que Irene ganara un premio tonto del bingo y de esa forma descubriera que nadie se ponía feliz por ella. Que todos la odiaban.

¿Quién estuvo ahí para consolarla? No tengo ni que decirlo. Un sorete que la aconsejó, no como abogado sino como persona que la quiere, y le dijo que quizás fuera buena idea terminar de una vez por todas con la demanda y llevarse esos pesitos. Y de paso hacer millonario a Jimmy.

Hiciste llorar a Irene y nunca te lo voy a perdonar. Al menos hasta que el guion te haga pasar otro mal momento e inmediatamente me ponga de tu lado. No te voy a mentir. He hinchado por Tony Soprano contra el FBI. ¡Tony Soprano contra el FBI!

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Howard. No me quiero olvidar de Howard. El "námber uan" de HHM se enteró que el chistecito de la enfermedad de Chuck le puede costar carísimo en concepto del valor de las primas por mala práctica y asesoramiento obligatorio del simpático abogado pirucho. No tuvo más remedio que sugerirle un retiro adelantado y Chuck no tuvo más remedio que sugerirle una demanda a la compañía. "¿Te molesto como socio? Ah, no te querés imaginar lo molesto que puedo ser como enemigo". No sé por cuál de los dos hinchar. Howard me puede, Chuck ahora es el underdog... Me están complicando la vida.

Me veo obligado a cruzar la frontera que separa el lado Jimmy de la vida del lado Mike de la vida. Saben muy bien que antes del final voy a tener que regresar, pero es que la reseña solamente puede terminar con la última escena.

Antes de eso, seguimos al bueno de Mike en su visita a la recordada empresa Madrigal, que se encargará de lavar su dinero mal habido transformándolo en sueldo por una consultoría que jamás hará, y sin quedarse con un peso porque es un favor pedido por Gus Fring. Lo más lindo de la escena fue la frase de la recordada empresaria Lydia, quien ante la acusación de que Gus era un narcotraficante, respondió "pffff", como diciendo "este chilenito es mucho más que un narcotraficante".

El narcotraficante (pffff, es mucho más que un narcotraficante) tuvo una reunión con el tío Ding Ding y sus lacayos, en donde Don Eladio les comunicó por teléfono que eso de trabajar juntitos estaba andando bárbaro y que por eso todo debía pasar a través de Gus. Algo que a él le gusta muy poco y a Ding muchísimo menos. Don Héctor tiró el celular a la mierda y dijo "a la chingada con Eladio, con Bolsa y contigo". Creo. Tuve que escucharlo quince veces para entender qué carajo había dicho en su penoso español.

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

¿Y Nacho? Nacho estuvo atento al primer ataque de Ding "curado" con ibuprofeno, y más tarde tuvo que decirle a su padre que en cualquier momento Héctor iba a hacerle una oferta que no se le ocurriera rechazar. El viejo lo sacó carpiendo y todavía no sabemos si lo matará de inmediato o en un tiempito. Vamos, que queda solo un episodio.

Por fin, Kim. La buena de Kim, la que se quemaba las pestañas noches enteras laburando para HHM y luego se quemaba las pestañas noches enteras laburando de forma independiente. Esta semana se reunió con su segundo cliente, ideó una forma de conseguirle un triunfo económico (todo mientras trataba ella solita de sacar el auto de un pozo) y concretó una reunión para la que volvió a quemarse las pestañas y aun así salió de la oficina sabiendo que llegaría tarde.

Y uno vio suficientes series de televisión como para saber que alguien que durmió poco no debería estar manejando. También se aplica en la vida real. Y uno vio suficientes series de televisión como para saber que cuando te muestran a alguien conduciendo un automóvil de costado, y te mantienen la toma, y te mantienen la toma, en algún momento va a venir un camión de frente, o algo se le va a cruzar, pero seguro que termina en accidente. Lo sabía. Muchos de ustedes también lo sabían. ¿Cómo sorprender con algo que sabemos que ocurrirá?

De manera brillante. Cagándote en el camión, en el obstáculo y en lo que fuera que la hizo chocar. Cortando de manera dura dura dura al momento en que Kim se revienta la cabeza contra el airbag, con el accidente consumado. Un golpe que te da duro en el corazón por unos milisegundos, hasta que la vez incorporarse y dejar el vehículo por sus propios medios. Hecha pelota, es cierto, pero viva. Y con la grieta que la separa de Jimmy más ancha que nunca.

Queda una sola horita de programa. Y las subtramas están a punto de caramelo, cerca de momentos clave que podrían dejarnos durante meses comiéndonos las uñas, esperando por una resolución. Espero que Vince y compañía hagan lo correcto y nos torturen con un cierre a la altura de una temporada irregular, pero que agarró viento en la camiseta cuando vio la meta en el horizonte.

Better Call Saul T3E9 - ''Fall''

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3