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Comic Book Men

Por el Cine/TV
Comic Book Men

Reseñamos esta nueva serie de TV que hace uso del ya bastardeado formato reality show para traernos un "típico" día laboral en una tienda de cómics estadounidense, llevada adelante por el "típico" grupo de geeks que uno espera encontrarse en lugares como ese.

Comic Book Men no trata sobre una comiquería cualquiera, sino de "Jay and Silent Bob's Secret Stash", ubicada en el estado de New Jersey, propiedad del querido y odiado Kevin Patrick Smith.

Acerca de Kevin Smith

Para quien el nombre no le suene demasiado, Smith es un conocido cineasta que se hizo famoso por sus personajes de Jay (personificado por un loquito suelto de nombre Jason Mewes) y Silent Bob (a cargo del propio Smith).

Las películas de Smith se caracterizan por emplear una serie de personajes recurrentes (como para dar la sensación de que todas transcurren en el mismo universo de ficción) y Jay y Bob han participado en casi todas ellas, alternando entre roles protagónicos y secundarios ("Mallrats", "Chasing Amy", "Jay and Silent Bob Strike Back", son sólo algunas de ellas).

Smith es también guionista de cómics y ha sabido dejar su huella tanto en Marvel como en DC, prueba de ello son "Spider-Man/Black Cat: The evil that men do", "Batman: Cacophony" o su aclamada etapa en la serie regular de Green Arrow a comienzos del 2000. Además de ser también bastante conocido por sus divertidas charlas, que ha llevado adelante por varias convenciones y universidades norteamericanas. A modo de preámbulo, aquí les dejo uno de los fragmentos más populares, en donde se refiere a Superman Lives (película noventera con guión del propio Smith, que nunca llegó a ver la luz debido a diferencias con Tim Burton).

Una última curiosidad, un poco más relacionada con el show que motivó esta nota, es que esta misma tienda de cómics es en donde un desconocido Kevin Smith, ya hace casi 20 años atrás, fue a vender su colección para poder financiar la primera de sus películas (Clerks, 1994). Tras afianzarse como peli independiente de culto y haber cosechado un buen dinerillo, Smith regresó a aquella comiquería y la terminó comprando, pasándola a llamar, como ya mencioné, "El escondite secreto de Jay y Bob el Silencioso" y dejándola a cargo de uno de sus mejores amigos. Llegados a este punto, damos paso a la serie.

Comic Book Men

Esta primera temporada estuvo compuesta por 6 episodios de 40 minutos cada uno que comenzaron a transmitirse en febrero de este año. Como ya comenté, la mayor parte de la misma transcurre en la comiquería, atendida por tres empleados y frecuentada por un cuarto personaje que aparentemente no tiene nada mejor que hacer.

Walt Flanagan es el encargado de la tienda y un viejo amigo de Smith. Además de haber aparecido en varias de sus películas también ha incursionado en el mundo del cómic como dibujante, ejemplo de ello es la ya mencionada "Batman: Cacophony". Bryan Johnson, otro viejo conocido de Smith que también apareció en alguna de sus películas, es también director cinematográfico y guionista de cómics. Si bien no es empleado de la tienda, allí es en donde pasa la mayor parte del día, o al menos eso es lo que nos quieren hacer creer. El staff lo completan Mike Zapcic, empleado de la tienda desde hace más de 10 años, y Ming Chen, un antiguo fan de Smith que luego fue contactado para comenzar a trabajar para él.

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Del otro lado del mostrador tenemos a los clientes que van a la tienda tanto para intentar vender algún tesoro geek como para llevárselo a su casa (más lo primero que lo segundo). Está claro que lo que vemos es una selección de lo más televisivo de todo lo que puede llegar a entrar y que seguramente esté lejos de reflejar al público habitual de la tienda. De todas formas esto no lo veo como algo negativo, ya que es de agradecer que se nos presenten en pantalla los casos más peculiares, como para que la cosa se mantenga más o menos interesante (a nadie le interesaría ver al joven muchacho que va a la tienda, se queda un rato mirando, elige su cómic de 2,99, pasa por caja y se retira sin casi decir palabra).

El inconveniente está en que todo lo anterior resulta demasiado preparado de antemano, es muy notorio que todo sucede de forma bastante anunciada como para que por algún momento nos creamos que lo que estamos viendo son reacciones espontáneas de los implicados. Aquí es donde me parece que está el mayor fallo de la serie, el formato escogido deja de ser creíble casi desde un primer momento.

El segundo episodio es una clara muestra de ello, en un momento se aparece a comprar figuras de acción un tipo manejando una réplica del batimovil de Adam West (por si fuera poco, invita a los empleados a dar una vuelta en él) y al rato cae Jason Mewes (Jay, el compañero de Silent Bob) a pasar el día en la tienda y mandarse una cagada tras otra.

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De todas formas la serie tiene algunos elementos interesantes que hacen que merezca su oportunidad y que básicamente equivalen a ver "El Precio de la Historia"1 dedicado exclusivamente a material geek. No va a faltar ni el tire y afloje entre clientes y empleados para llegar a un precio que satisfaga a ambas partes, ni la descripción histórica del artículo en cuestión, ni la llamada a una serie de expertos para que aporten más información cuando el artículo escapa al conocimiento de los protagonistas.

Por elementos interesantes me refiero entonces a, perdón por los SPOILERS, una fan de los X-Men llevándose su Giant Size #1 más los números 180 y 181 de Hulk (con el debut de Wolverine) por 1600 dólares o al propio Flanagan adquiriendo tres páginas con el arte original del Silver Surfer de John Buscema tras ofertar 9200. Los artículos presentados son lo suficientemente atractivos como para que uno se quede viéndolos sin despegarse ni un ratito.

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La serie viene acompañada también por algunas secuencias en exteriores que, más allá de tampoco resultar creíbles, en ciertos casos nos permiten conocer algunos de los elementos presentes en la ruta del cómic de los geeks de la sociedad norteamericana, como los mercados de pulgas o las ventas de garage (lo más cercano que acá podemos encontrar son un par de cuadras de Tristán Narvaja y el fondo de Librería Pocho... una galaxia muy, muy lejana realmente). Este es otro de los aspectos que menos me gustaron de la serie, más que nada porque me alejaban de lo que al menos a mi me interesaba ver (y que en parte ya describí en el párrafo anterior).

Finalmente, la serie se complementa con partes de la filmación de un podcast que va siendo intercalado con lo que ocurre en el "momento", conducido por el propio Smith y en el que participan sus otros cuatro compañeros. Allí todos discuten sobre las cosas sucedidas durante ese capítulo y sobre los tópicos más trillados que se les puedan ocurrir (como cuál es la mejor versión de Catwoman o qué superpoder les gustaría tener), intentando a su vez provocar alguna carcajada en el espectador (la mayoría de las veces sin demasiado éxito).

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Comic Book Men ya ha sido renovada para una segunda temporada, esta vez de 16 episodios de 30 minutos, que comenzará en octubre de este año. Un indicio de que al menos no soy el único interesado en seguir viendo a todos esos raritos (estén o no guionados, me da igual) entrando y saliendo del local nomás por la excusa que supone ver el siguiente tesoro geek que me va a ser presentado. No pido mucho, es verdad.

1 Pawn Stars, conocida serie de History Channel que transcurre dentro de una casa de empeños llevada adelante por abuelo, padre e hijo.

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