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Fright Night (2011)

Por el Cine/TV

Fright Night (2011)Parecería ser que Hollywood se vació de ideas originales hace años. La fiebre de los remakes alcanzó ahora al clásico de comedia-terror “Fright Night”, ahora con Colin Farrell.  ¿Vale la pena hincarle el diente? Mi opinión personal, sin luz ultravioleta, a continuación.

Fright Night (2011)Fright Night” es una película de vampiros de 1985, protagonizada por Chris Sarandon y Roddy McDowall, que supo tener relativo éxito en su momento, al punto de ver la realización de una secuela. Así tenemos que arrancar esta reseña (otra vez y van), ya que “Fright Night”, el filme de 2011, es una remake del original del ’85. En estos días parece ser más redituable pasarle una planchita, hacerle el dobladillo y “modernizar” éxitos cinematográficos clásicos que vencer la dificultad de pensar historias originales en un mundillo que desempolva cintas a troche y moche.  En la inmensa mayoría de los casos, lamentablemente, el adagio “la original sigue siendo mucho mejor” es el resumen cantado al salir de la sala.

En este instancia, por suerte, la cosa está más peleada, ya que la nueva “Fright Night” es una excelente película por derecho propio.

La premisa gira en torno a la existencia de un vampiro en un barrio suburbano en las afueras de Las Vegas y el efecto que su llegada tiene en la comunidad. Ojo, estamos hablando de un nosferatu serio, de los que chupan la sangre, nada que ver con los emos desdentados que agonizan ante la posibilidad de tener sexo premarital con el amor de su vida, no sea cosa que le terminen prendiendo un mordisco juguetón al principio y luego terminen repitiendo al amor de su vida toda la tarde. La población del pueblo de pasaje por supuesto ignora la condición vampírica del vecino rarito, ya que de otra forma el consumo de ajo como aderezo para ensaladas aumentaría dramáticamente.  

Fright Night (2011)En particular, la película se centra en las repercusiones que el descubrimiento de este chupahemoglobina tiene en la vida de un adolescente, Charlie.  El muchachito tiene una vida más o menos normal, con una novia, liceo, etc., y algún que otro amigo idiota. Este esquema se despedaza cuando, a partir de sospechas de sus amigos más geeks, Charlie descubre que su vecino, Jerry (“un nombre terrible para un vampiro”, como reflexiona el adolescente) es un monstruo horrible.

‘Jerry’, ya que estamos y si me permiten la digresión, es un nombre adecuadísimo para un vampiro. Estipulemos esta situación hipotética: si nuevo vecino me invita a tomar el té, hay muchas más posibilidades de que vaya si el mismo se llama “Yamandú” o “Leonardo” que si se llama “Drácula Jr.”, “Nosferatu” o “Vlad el Empalador”.   

Una vez que Charlie comienza a sospechar de la atención odontológica del vecino musculoso, entra en escena un mago-ilusionista al mejor estilo “Chris Angel” (mindfreeeeeeeeeak), una de las supuestas mayores “autoridades” mundiales en lo referente a la existencia de vampiros. Peter Vincent, este mago, no es tan genuino como aparenta ser en escena, al menos en lo referente a su concepción inherente de la existencia o no de lo verdaderamente “sobrenatural” (en resumidas cuentas, le parecen todos pelotazos). La cuestión general se complica aún más cuando no sólo Charlie sospecha del vampiro Jerry, sino que también Jerry sospecha del fisgón en cuestión.

Fright Night (2011)Si bien hablamos de una remake, tenemos una versión interesante en tanto se respetan las premisas básicas de la primera versión, pero se adaptan infinidad de detalles que terminan generando un producto final diferente y bastante único. Aquí hablamos de Las Vegas, Peter Vincent es un animal completamente distinto al “host” de tv inocentón del ’85, el vampiro Farrell es bastante más salvaje que el vampiro Sarandon, etc. Pero lo interesante es que la idea central se respeta, con una historia de vampiros con toques de comedia (pocos pero efectivos), un chupasangre que deja la imagen del alma atormentada de lado para representar un depredador amenazante, y cuestiones por el estilo. Cuando se revela la verdadera imagen del vampiro, detrás de toda la fachada encantadora, asusta lo suficiente como para hacer la amenaza creíble.

La película no llega a las dos horas y la tensión que maneja el director Craig Gillespie funciona más que adecuadamente, en un in crescendo que pasa de “incertidumbre-amenaza-investigación-el infierno desatado” a ritmo vertiginoso y adecuado para dejar al espectador pegado a la butaca.

A pesar de los protagonistas adolescentes, la película no se concentra en la clásica “tensión sexual teenager” (por más que algo de esto hay) para abocarse al misterio central. Ayuda un dueto magnífico de actuaciones por el lado del vampiro y el mago decadente. Si bien Charlie (Anton Yelchin), su madre (Toni Collete) y novia (Imogen Poots) tienen papeles destacados, sobresalen por varias cabezas las interpretaciones de Colin Farrell como el vampiro Jerry (un tipo por el que no daba dos mangos pero que logró taparme la boca con una actuación amenazante, atrapante y claramente divertida) y David Tennant, el ex-Dr Who, como el decadente Peter Vincent, en un papel irritante, cómico y desesperante, al mismo tiempo.  El respeto por la primera parte se vio hasta en la aparición de Sarandon, el vampiro original, en un cameo memorable.

Fright Night (2011)Sin duda, más allá de la actuación destacable de sus protagonistas y la dirección competente de Gillespielle, el guión adaptado de Marti Noxon y Tom Holland logró captar la esencia que hizo a la primera una película de referencia en lo referente a las semi-comedias de terror, logrando yuxtaponer esa trama con una sensibilidad mucho más moderna (el ’85 parecerá a la vuelta de la esquina para muchos de nosotros, pero pasó más de un cuarto de siglo desde entonces. Sin duda, las numerosas referencias geek apenas veladas (desde Jaws a Buffy pasando por Dark Shadows y otras cepas) ayuda a disfrutar de los diálogos bien logrados que llevan la película.

El uso de 3D es nuevamente inexplicable y difícil de justificar, por más que la aparición de algunas cenizas incandescentes voladoras en pantalla me parecieron de lo más interesante que se puede lograr con este tipo de tecnología.

De la más reciente seguidilla de películas de terror (por lo general, espantosas) “Fright Night” aparece como una de las mejores propuestas de los últimos meses. Guión inteligente, buenas actuaciones, buen desarrollo y potencial para continuaciones, en un paquete que recuerda a un peliculón original, respetando la fuente sin calcarla o añadirle atrocidades modernosas.

Poco más se puede pedir a una adaptación de esta naturaleza, la verdad.
Absolutamente recomendable.

Yo que ustedes, le hinco el diente.

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