Home Cine/TV La Chica del Dragón Tatuado (2011)

La Chica del Dragón Tatuado (2011)

Por el Cine/TV

La Chica del Dragón Tatuado (2011)Del director David Fincher llegó "La Chica del Dragón Tatuado", la segunda adaptación al cine del libro homónimo del sueco Stieg Larsson. Dos de los multiverseros la vieron y te comentan qué tal les pareció. A uno le gustó más que al otro, aunque los dos coinciden en que los suecos están majaretas.

La Chica del Dragón Tatuado (2011)

La Chica del Dragón Tatuado (2011)El Penitente

Desde "Zodíaco" a esta parte, el cine de David Fincher ha dado al menos un par de giros interesantes, posicionándolo como uno de los directores contemporáneos más interesantes. Quizás, la única excepción que viene a quebrar esa seguidilla de excelentes películas que es "Zodíaco", "La Red Social" y "La Chica del Dragón Tatuado", sea "El Curioso Caso de Benjamin Button", un bodrio de casi tres horas de duración que parecía filmada a partir del “Manual del buen candidato al Óscar”.

Claro está que no se puede ignorar el cine de Fincher previo a "Zodíaco", y para eso, alcanza con recordar a "Pecados Capitales", "El Juego" y "El Club de la Pelea". Sin embargo, no es difícil advertir que, en cualquiera de ellas, por momentos Fincher parecía más interesado en entregar una estética cool y en dar un par de golpes efectistas, antes que de contar de manera sólida una historia. "Zodíaco" apareció entonces en el momento justo, convirtiéndose en una película bisagra en su filmografía.

En "La Chica del Dragón Tatuado", con un gran pulso narrativo, Fincher alterna entre las historias de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander, con un recurso que en cierta forma ya utilizó en "La Red Social", a partir de un montaje que alternaba entre el pasado y presente de la historia. En ese sentido, la ejecución de Fincher es impecable, así como también lo es el delineamiento de los personajes. De esta manera, cuando ambos caminos se cruzan, las motivaciones y objetivos de cada uno están absolutamente claros y la trama sigue fluyendo con naturalidad.

Una de las razones del éxito del policial nórdico en esta parte del mundo, está en ese morbo que produce el descubrimiento de una realidad social que no es tan perfecta como la que habitaba en el inconsciente colectivo de nuestras cabecitas tercermundistas. Precisamente, la película hace muy bien ese doble juego. En la superficie, Fincher presenta una imagen limpia y luminosa (ya no más aquellos granulados sucios de películas como "Pecados Capitales"), escondiendo por debajo un sinnúmero de historias de abusos, nazismo y crímenes con móviles religiosos. En esta película, no hay quien no tenga un muerto en el placar (en varios casos, literalmente) y eso, con el siempre punzante sonido industrial de Trent Reznor de fondo (a quien alguien tendría que llamar ante una improbable adaptación al cine de "Batman RIP"), ayuda a generar el clima de paranoia adecuado para este tipo de historia.

Suecos eran los de antes.

La Chica del Dragón Tatuado (2011)


La Chica del Dragón Tatuado (2011)Nick Constantine

Cualquier película con música de Trent Reznor (si no saben quién es, un ángel llora en el cielo) me iba a seducir de entrada. Puntos a favor: David Fincher, tipo cuya carrera respeto y encuentro interesante de “Se7en” a esta parte; Daniel Craig, actor que merece mi respeto (el mejor Bond, pero esa es otra discusión) y la intriga por ver esta interpretación de la famosa novela de Stieg Larsson en tiempos hollywoodenses. No leí el libro, pero no por eso esta versión me generaba menos interés. La adaptación sueca de “La chica del Dragón Tatuado” me dejó conforme pero sin ansias de continuaciones. ¿Podía mejorar mi impresión con una película más ‘hollywoodense’?

A mi entender, juzgando meramente los dos productos cinematográficos, la versión norteamericana es superior a la sueca. La película cuenta con algún recurso típico de las producciones de la Mecca del cine (una intro que parece sacada precisamente de una película de espías, algunas actuaciones un poco insípidas, tiempos más acelerados que su contraparte europea) pero en conjunto resulta más dinámica y entretenida que su homónima. Daniel Craig interpreta con altura al periodista Mikael Blomkvist, que une fuerzas con la investigadora-neogótica-traumatizada Lisbeth Sander (Rooney Mara, aunque en esta creo que me quedo con Noomi Rapace, la sueca) para investigar un sórdido asesinato que arrastra consigo como hojarasca en un lago helado una telaraña de mentiras y secretos que van desde el extremismo religioso al nazismo, pasando por la crítica implícita a la sociedad sueca moderna.

La película alcanza la tensión adecuada, no por eso abandonando largos períodos de diálogo expositivo (si les gustan las explosiones, vayan después de dormir una siesta), más que apropiados para el retrato de la investigación. El montaje de las secuencias que conectan con el pasado es mucho más sólido en esta versión, demostrado en un buen uso del flashback explicativo que permite al espectador atar los cabos necesarios para sentirse Sherlock por un ratito.

Según lectores de la novela, parecería ser una fiel interpretación de la historia, lo que la exime de las típicas acusaciones para estos casos de excesiva libertad a la hora de la adaptación. De todas formas, el final me parece un tantín anticlimático: la resolución del misterio me dejó, ya por segunda vez, un saborcillo a poco, después de tanta parafernalia investigativa y descubrimiento macabro.

Mucho Dragón no se ve, pero lo que se nota es dedicación e intención de fidelidad a la hora de realizar esta nueva versión. Una película entretenida, bien actuada y llevada en sus casi dos horas y media. Eso sí, con esto me doy por satisfecho: dos veces la misma historia, en este caso, es suficiente.

¿Alguien me cuenta cómo terminan los dos libros que quedan?

La Chica del Dragón Tatuado (2011)

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3