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Los Tres Mosqueteros (2011)

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Los Tres Mosqueteros (2011)La película más reciente de Paul S. W. Anderson se basa (ligeramente) en la creación de Dumas que consagra a los heroicos miembros del cuerpo de elite de la realeza francesa.  El resultado no es tan heroico, por un conjunto de incoherencias a detallar a continuación. ¡Mon Dieu!

Los Tres Mosqueteros (2011)La filmografía de Paul S. W. Anderson es absolutamente irregular. El mismo tipo que nos dio joyitas como “Soldier” y “Event Horizon” (además de la primera “Resident Evil”, la mejor película de la saga y la más digna por varios zombies de ventaja), nos regaló aberraciones como “Resident Evil: Afterlife” y “Aliens vs. Predators”. “Los Tres Mosqueteros”, su última producción 3D, oscila libremente en ese continuo, con una clara tendencia recurrente al polo menos halagüeño del “espantosómetro”.

Como podrá suponer toda persona que alguna vez haya oído la palabra “mosqueteros” y no piense inmediatamente en los muchachos que hacen pasar hábilmente la pelotita escondida entre sus dedos entre los tres vasitos de rigor, “Los Tres Mosqueteros” está basada en la obra homónima de Dumas, que relata las aventuras de tres soldados (Athos, Portos, Aramis) y un aspirante a mosquetero (D’Artagnan) en su incansable tarea de proteger la integridad del Rey Louis. Por lo general, los mosqueteros enfrentan principalmente a las maquinaciones del Cardenal Richelieu, un siniestro sacerdote que mueve los hilos de Francia tras el trono, empujando al inexperiente rey a tomar todo tipo de decisiones en contra de su soberanía.

Olviden todo este trasfondo previo para esta nueva versión. En realidad, el principal problema que tiene L3M es que, más allá de algunos momentos entretenidos, no tiene demasiado sentido. La película es un caos desde el arranque, con una propuesta que glorifica el apartado estético frente a la sustancia argumental (mínima, nadie pide guiones que hagan volver a Dumas de la tumba para invitar a los productores a tomar licor). Sin embargo, intentaré un esbozo de resumen, como ejercicio de estructuración de mi caos mental y forma de ganar karma positivo.

Los Tres Mosqueteros (2011)L3M se centra (apenitas, nomás) en las aventuras y desventuras de los 3 individuos del título (más D’Artagnan) al enfrentar a las fuerzas maléficas que amenazan a la corona, entre ellas el Conde de Buckingham, una asesina-espía llamada imaginativamente Milady (bien por las obviedades, Anderson) y Richelieu en su búsqueda de poder. En este marco, la historia cuenta la llegada del joven D’Artagnan a París, su encuentro-enfrentamiento-amistad con Athos, Portos y Aramis y los devaneos del rey Louis para mantener su corona a salvo de las amenazas bélicas exteriores e interiores a su reino.

Ese es mi mejor intento de resumen. Pido las disculpas más elaboradas al respecto, pero el lío argumental de la película no me permite mucha mejor descripción. Para empezar, Anderson parece tener necesidad de agregar MÁS y MÁS y MÁS a la historia de base para darle un giro distinto, asumo que con intención de “modernoso”, pero que resulta saturado y molesto. Ya no es Richelieu la amenaza, ahora están Milady, Buckingham, el capitán de Richelieu, etc. Por ejemplo, el personaje de Milady, encarnado por la actriz de cartón corrugado que es Milla Jovovich (es espantosa hasta para poner cara sorprendida durante las cámaras lentas que tanto le gustan al director), es innecesario, no agrega absolutamente un comino a la trama y permite a Jovovich generar limado de dientes con lo chirriantemente horrendo de su papel.

Además de los añadidos innecesarios, Anderson agrega siempre más elementos para aumentar la apuesta. Ahora no sólo hay guardias del cardenal, ahora hay cientos de guardias del cardenal. No sólo hay persecuciones en carrozas, a caballo y a campo traviesa, sino que ahora hay naves voladoras, con un toquecillo steampunk “cosmético” que no queda en más allá de lo anecdótico. Ahora D’Artagnan no sólo es valiente y arrogante, sino que es estúpidamente soberbio en su búsqueda constante de probar que es digno de ser un mosquetero. La película tiene explosiones, peleas en barcos voladores, lanzallamas, un alivio cómico en la encarnación de Planchett (mayordomo ninguneado de los mosqueteros), robos, inundaciones, etc.

Todo está aumentado, distorsionado, promovido a un nivel de “épico” a través de lo exterior, nunca de refinaciones de historia adecuadas. Además de todo, la trama sencillamente carece de sentido por momentos. Para poner un ejemplo, Milady, la ninja-asesina-ladrón-espía encarnada por Jovovich, necesita en un momento robar un collar de la reina. Al acercarse a la cámara real, encuentra al soplar su polvo para la nariz en la antecámara que el pasaje al collar está cubierto de hilos que parecen de monofilamento, que seccionan cualquier cosa con la que entren en contacto.

Los Tres Mosqueteros (2011)Si esto no es una idea estúpida para el cuarto donde uno guarda la bijou, que alguien me justifique por qué. La cantidad de doncellas de compañía – reinas fallecidas que tendría que haber generado una trampa tan idiota tendría que escapar de todas las escalas. En la película, sólo está para darle a Anderson una oportunidad de mostrar a Milla contorsionándose con carita de concentrada, ya saben cómo:

En cámara lenta. Mucha cámara lenta. Anderson debe ser un adelantado que ve el mundo pasar mucho más rápido de lo que lo hacemos nosotros, porque para él todo lo ralentizado es mejor.

Los diálogos se suceden con la irritabilidad de colon que generan las líneas más trilladas que se puedan imaginar. Además, a nivel argumental, las cosas ocurren cuando “tienen que ocurrir” sin que haya un aviso previo de agua va. Ni siquiera quiero comenzar a hablar del final de la película y su resolución absolutamente débil, que demuestra la fe que se tenía Anderson para una posible secuela.

Otro ejemplo: D’Artagnan, peleando con su padre a modo de práctica, al terminar la justa menciona todo lo que le queda aprender. Su padre disiente, diciéndole en ese momento que está pronto, que tiene que viajar a París y forjar un nombre. En este preciso instante, de afuera de cámara, aparece su madre, que le lleva un caballo y provisiones para el viaje. La mujer aparece para resolver este cachito de trama, dura lo que un lirio y vuelve a desaparecer.

Lo triste es que en ningún momento tenemos sobredosis de mosqueteros. Al contrario, el armado de la amenaza que enfrenta el reino es tan extendido que por más de media hora ni aparece un solo mosquetero. Mucha Milady, mucho Richelieu, mucho rey y reina… poco mosquetero.

Las actuaciones son de lo más flojo de la película. Sin embargo, los tres mosqueteros (Matthew Macfadyen, Luke Evans y Ray Stevenson), conjuntamente con Richelieu (Christoph Waltz) son por lejos lo mejor. El irritante D’Artagnan (Logan Lerman), el insoportable rey (Freddie Fox), el sobreactuado Buckingham (Orlando Bloom) y la irredimible Milady (Milla Jovovich), bajan el nivel con cada segundo en pantalla.

Los Tres Mosqueteros (2011)Jovovich, en particular, sólo se justifica por estar comprometida en la vida real con el director; su participación no aporta nada y la relevancia que se le da a cada uno de sus gestos es innecesaria y bastante injusta. Anderson se supera como cineasta “levantando” escenas propias de sus creaciones anteriores, lo que berretiza el producto final (¿se acuerdan la escena de Milla debajo de los láser en Resident Evil 1?; no pasa nada, acá se la repiten, sólo que en el Renacimiento en lugar del presente y pequeñas mazas voladoras sustituyendo a los haces de luz).

El resumen, a pesar de que la película entretiene, por lo general es estar ante algo caótico, desprolijo y muy poco verosímil. A medio camino entre una matiné, una película de Michael Bay, una comedia de enredos y un conjunto azaroso de imágenes pegadas por mero gustito estético, “Los Tres Mosqueteros” es una propuesta medianamente divertida pero en última instancia olvidable (una vez más; a ver cuándo nos ponemos las pilas con los guiones, si tenemos tanto dinero a disposición). Si hay una secuela, roguemos por que caiga en mejores manos.

Por ahora, la versión de Disney de hace unos años es mucho más digna; si este comentario no les dispara todos los mosquetes de alarma no sé qué podría hacerlo.

Una última cosa: por lo menos el 3D está bien logrado. Si alguien adora el eje Z en su expresión cinematográfica, está de parabienes.

Los Tres Mosqueteros (2011)

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