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Moana (Un mar de aventuras)

Por el Cine/TV

Moana (Un mar de aventuras)La fábrica de princesas de Disney está de regreso con otra digna exponente para incorporar a su panteón. La jovencita del título no esperará a que hombre alguno la rescate y se embarcará hacia una aventura emocionante y también muy divertida. Incluso en español.

Moana (Un mar de aventuras)

No es posible hablar de las películas animadas de Disney sin mencionar a las princesas. Presentes desde que Blancanieves llegó al cine en 1937, la lista de jovencitas se fue ampliando y (por suerte) sus historias fueron centrándose menos en la llegada del príncipe y más en los deseos de superación de cada una de ellas.

Alcanza con recordar a Tiana de la sorprendente The Princess and the Frog (2009), Rapunzel de Tangled (2010) y por supuesto a Anna y Elsa de la brillante Frozen (2013). Que, antes de que ustedes listillos lo digan, no pertenecen al "canon" de princesas de Disney, pero son princesas y son de Disney así que las agrego a mi lista si quiero.

Pues bien, acaba de llegar una dignísima integrante de este universo de muchachas independientes. Su nombre es Moana, es la hija del jefe de la isla polinésica de Motunui y su sueño es navegar el ancho mar. Por razones que iremos conociendo a lo largo de la película, los habitantes de Motunui apenas se embarcan a pescar de este lado del arrecife, quedando el océano estrictamente prohibido.

Claro que terminará embarcándose con rumbo a la aventura, pero todo será contado de manera orgánica, con personajes que tienen motivaciones claras en una película que está pensada para todos los públicos pero que en ningún momento subestimó a este anciano de casi 37 años que estuvo rodeado de familias en la sala de cine.

Incluso la relación más cercana al cliché, que es la de Moana con su padre (el que no la deja navegar) estará contada con la suficiente frescura como para que no resulte repetitiva. La madre de Moana no hace mucho, pero el test de Bechdel de la película se aprueba con creces gracias a la presencia de la abuela de la protagonista, aquella que conoce tanto las leyendas de los dioses como la pasión de su nieta por el océano.

Estos dos elementos chocarán debido a la maldición que se extenderá sobre la isla y cuyo origen está en uno de los cuentos de la abuela. Semejante peligro hará que la joven desafíe las reglas y se embarque hacia la aventura. Fin de un primer acto redondito y a esa altura uno esperaba (o temía) que el cuento cayera, pero la calidad se mantuvo hasta el final.

Moana (Un mar de aventuras)

Con el mismo despelote visual de Motunui, Moana nos seguirá deleitando en el ancho mar y explotará la comedia con la llegada de Maui, el semidiós agrandado que cuenta sus anécdotas con la ayuda de sus tatuajes móviles, responsable del mejor diálogo de la película, cuando ella niega ser una princesa. "Si usas vestido y andas con un animal, eres una princesa" (el animal en cuestión es un gallo delirante, que no llega a ser un Olaf, pero entretiene).

El final del segundo acto también será tan evidente como si lo hubieran cortado con un Ginzu 2000 y la resolución será como esperamos, pero eso no atentará contra el entretenimiento. Habrá tiempo para que la dupla enfrente a coloridos villanos y para que transite el arco que los lleve desde aliados a regañadientes hasta buenos amigos, todo al ritmo de las canciones.

Por supuesto que hay canciones. Es una película de Disney, ¿qué esperaban? En la puerta del cine deberían colgar un cartel que rece: "Abandonen todo cinismo aquellos que entren" y así el disfrute estará garantizado. De la música solamente voy a decir que vi la película en español y ya se notaba que los temas estaban muy bien (como ocurrió con Frozen). En un año sin La La Land se los comía crudos en los Óscar.

Moana (Un mar de aventuras)

Ahora que mencioné el aspecto sonoro, quiero agregar en el aspecto visual la expresividad de los personajes, en especial de la mismísima Moana, cuyos gestos (ayudados por el movimiento de las cejas) la convierten en uno de los protagonistas animados que más dice sin pronunciar una palabra. Pese a seguir circunscripta en el "estilo" de la compañía, es innegable que quienes la animaron siguen mejorando con el tiempo.

Una animación impecable, una historia inspiradora, una banda de sonido pegadiza y una aventura entretenida. Qué quieren que les diga, para mí es otro golazo de Fábricas Disney.

BONUS TRACK: como ocurre en estas películas, hubo un corto antes de comenzar. Inner workings (no recuerdo cómo lo tradujeron) juega con la repetidísima lucha entre el cerebro y el corazón, en este caso de un gris trabajador. Cortito, sencillo, bastante obvio pero cortito y sencillo. Y hace humor con la orina... igual que Moana. Así que bien por ambos.

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