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¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!

Por el Cine/TV

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!Cuando terminó la taquillera saga “Piratas del Caribe” con una tercera entrega bastante floja, la taquilla auguraba una continuación y quizás una nueva trilogía. La cuarta ‘Piratas’ es un paso adelante respecto a las secuelas, aunque le falta una pizca de grog. Mi reseña, a babor.

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!Tenía muchas expectativas puestas en "On Stranger Tides", la nueva entrega de la historia centrada en ese pirata demencial que es Jack Sparrow. Luego de verla, confirmé que la primera película de la trilogía fue (y sigue siendo) la mejor, por más que la cuarta es un avance con respecto a la segunda y la tercera entrega. A modo de aclaración, no estoy diciendo que estas dos películas no me hayan gustado, simplemente que me parecieron de menor calidad con respecto al comienzo de la serie, que implicó una película que a mi gusto encapsula lo mejor del género de piratas, tan olvidado en los últimos tiempos, con el añadido adicional de zombies, o para ser más precisos, una especie de no-muertos corpóreos cuasi-zombiescos (como prueba de la fiscalía Nº 32, me gustaría repetir la siguiente declaración: toda película que cuente con zombies sube automáticamente de escala en mi “alucinómetro” entre dos y cinco lugares, por lo menos).

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!Más allá de un Orlando Bloom medio soso y una Keira Knightely que siempre me puso muy nervioso por la manera en la que frunce la boca (esa mujer necesita consultar un ortodoncista urgente, además de comer un buen puchero de vez en cuando), “The Curse of the Black Pearl” se centraba en un maravillosamente enloquecido Capitán Jack Sparrow, interpretado a la perfección por Johnny Depp. Sparrow, en una especie de chiste interno, era una mezcla de Errol Flynn y Keith Richards, una broma que se cristalizó en una participación especial del guitarrista de la banda de momia… ehem, de la legendaria banda Rolling Stones, como padre del pirata con delineador de ojos (Richards inclusive aparece en la cuarta). Una historia sencilla pero entretenida, con el herrero-que-se-vuelve-héroe para salvar a su prometida, mucho pirata no-muerto, aventuras trepidantes, etc.

Las continuaciones no me produjeron la misma sensación de asombro-regreso al género de la primera. A mi gusto, la historia dio demasiadas vueltas, con la incorporación de todo tipo de personajes secundarios, una sacerdotisa vudú (nada malo con esto), un pirata mind-flyer (los roleros sacarán la referencia) encarnado en Davy Jones, y varias cosas más. La historia de amor entre Will Turner y Elizabeth Swann a veces resultaba un poquito edulcorada de más, cuestión que iba en claro perjuicio de los ritmos. Con la cuarta entrega, se buscó recentrar la historia en Jack Sparrow, poniéndolo al frente de toda la trama y dando cabida a las sugerencias (léase “gritos horrorizados”) de los fanáticos del personaje, que reclamaban con criterio más exposición del pirata semi-demente (hagan esto: pídanle a alguien al azar que nombre un personaje de “Piratas del Caribe”, y cuenten la cantidad de personas que contesta “Jack Sparrow” comparadas a las que responden “Will Turner” o “Davy Jones”).

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!Un punto interesante sobre la película es que finalmente hace uso de su obra principal de referencia, “On Stranger Tides”, de Tim Powers. Si bien leí algunas cosas de este autor (muy, muy recomendables) no leí  OST. De todas formas, parecería ser que si consideramos esta novela, la idea central de la saga fue rob…. ehem, “inspirada” abiertamente por la misma. En la cuarta película, tenemos una historia directamente apoyada en la estructura de la novela de Powers (aunque por lo que se puede leer por ahí, la adaptación guarda diferencias importantes). POTC4 se centra en la búsqueda de la “Fuente de la Juventud”, tarea que enfrentará a naciones (españoles e ingleses) y piratas (Sparrow y Barbanegra). La búsqueda llevará a Jack y asociados, una vez más, a los confines de la tierra, en una gesta que se presenta en forma bastante lineal y no tan entreverada como la segunda y tercera película, por más que implica dosis saludables de zombies (más vuduescos), sirenas, piratas- hechiceros bokkor (una vez más, no me quejo), etc.  Al interés del Rey Jorge se enfrenta la corona española, el “pirata al que temen los otros piratas” (Barbanegra) y un par de individuos nuevos, más allá de que aparecen viejos conocidos, como Barbossa (Geoffrey Rush), ahora en servicio como corsario de la Corona inglesa, y Gibbs (Kevin McNally), el oficial subordinado de Jack.

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!La película introduce en el “pirataverso” (invento palabras a mansalva, sepan disculpar) a nuevos personajes, como el magníficamente perverso Blackbeard (con un soberbio, como ya es habitual, Ian McShane), un siniestro poseedor de poder arcano que puede zombificar a sus oficiales y controlar con el poder de su mente su nave. Además, la película presenta al personaje de Angelica Malon (una casi soportable Penélope Cruz, que ruego a los dioses de la lingüística aprenda a hablar inglés algún día), quien es un interés amoroso-rival de Jack que le hace la vida imposible, a partir de su amor “despechado” (aunque al ver el escote de la señorita en cuestión uno no se imagina cómo llegó a sentirse de tal fomra). Como es de esperar, la historia entre ambos está plagada de revelaciones e idas y venidas, en una tensión romántica-de comedia mucho más interesante que el culebrón Turner-Swann.

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!“On Stranger Tides” dura unas dos horas de historia bien concentrada. En ningún momento se me hizo larga, aunque la sensación al salir del cine fue la de haber visto una película de unas cuatro horas de duración. La trama incorpora numerosos elementos dispares y sin ser demasiado elaborada ni compleja (de hecho, es bastante lineal), deja la sensación de apoyarse en un trasfondo vasto, punto a favor de “la cinta” (referencia obligatoria). La acción está mucho mejor desarrollada, con esos momentos de asombro-estupidez graciosos que hizo divertida a la primera trilogía. Sin embargo, aparecen unos cuantos elementos que podrían haberse sacado del producto final sin problemas. Por ejemplo, el personaje del religioso Phillip (Sam Claflin) no aporta nada a la historia, porque todo el contraste que podría generar con el maléfico Barbanegra se queda en lo anecdótico; además, este personaje enlentece la historia con una soporífera y absolutamente gratuita “historia de amor” con una sirena capturada, que no deja nada interesante.

Y nadie logró explicarme convincentemente por qué los españoles hablan de a rato en español y entre ellos en inglés, aún cuando están solos.

Más allá de algunas falencias en lo argumental, la película dirigida por Rob Marshall y producida por Jerry Bruckheimer, entretiene y promueve una sensación épica y aventurera. La acción y los ritmos están mucho mejor manejados que en “Dead Man’s Chest” y “At World’s End”, apoyadas soberbiamente por la banda sonora emblemática de Hans Zimmer (¡GENIO!). Johnny Depp, por si faltaba decirlo, interpreta excelentemente su papel sobreactuado y afectado de Sparrow, por lo que quienes quieran verlo en esta faceta están de parabienes. De piratas hay más bien poquito, pero la sensación de aventuras “de capa y espada + corsarios” impregna la película de punta a punta.

¿Querías Jack Sparrow? ¡TOMÁ Jack Sparrow!

No será la mejor película de la saga, pero es un claro avance frente a la segunda y tercera. Del 3D no les puedo comentar nada, ya que gracias a Davy Jones la estaban dando en 2D, y así la disfruté (de todas formas, tengo la intuición de que no me perdí de nada).

Recomendable. Y una última cosa: hay una escena después de créditos, no se vayan.

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