Home Cine/TV Reseña: Day of the Doctor

Reseña: Day of the Doctor

Por el Cine/TV

Reseña: Day of the DoctorEl cincuentenario de una serie televisiva merecía un capítulo como éste, que fue estrenado en simultáneo en televisores y salas de cine de todo el mundo. Steven Moffat recurrió a la fórmula de los "múltiples doctores" y resignificó todo lo ocurrido de 2005 a esta parte.

Reseña: Day of the Doctor

El sábado 23 de noviembre, Doctor Who cumplió sus primeros 50 años. La serie tuvo muchas idas y venidas, la primera de ellas cuando debió cambiar su protagonista. De manera involuntaria, terminó posibilitando su continuidad, aunque el camino hasta esta celebración no fuera sencillo.

En 1989 dejó de emitirse en televisión y el intento de reflotarla en 1996 fue un fracaso. Hubo que esperar a 2005 para que Russel T. Davies (primero) y Steven Moffat (después) reflotaran al nativo del planeta Gallifrey que recorre el tiempo y el espacio montado en una cabina telefónica azul, junto a uno o más acompañantes humanos.

Pese a que la forma más sencilla de definirla es como "ciencia ficción", Doctor Who es una serie de aventuras, en donde la nave del protagonista permite que él y sus patiños se encuentren con dilemas muy humanos en los puntos más recónditos del universo y/o en las eras menos esperadas.

Reseña: Day of the DoctorMucho de esto pudo verse en The Day of the Doctor, que no solamente fue un hito por el aniversario, sino porque se emitió en 94 países a través de la BBC y sus filiales, además de en más de 1.500 salas de cine de todo el mundo (récord Guinness). Dos de ellas eran las del Movie de Montevideo Shopping, a donde se dirigieron los fanáticos locales.

Me atrevo a decir que la absoluta mayoría de ellos dejó la(s) sala(s) con la doble satisfacción de haber formado parte de la fiesta así como de haber disfrutado de uno de los mejores episodios de la nueva era del Doctor.

Parte del éxito, cabe aclarar, se debe a que este capítulo homenajeó a gran parte de la mitología whooviana, al tiempo en que construyó su propio camino, tanto de manera retroactiva como de cara al futuro de la serie.

El gancho más fuerte para el público con respecto a esta aventura era la presencia simultánea de los dos últimos actores que representaron al protagonista: David Tennant (2005-2010) y Matt Smith (2010-2013). Cada encarnación del Doctor mantiene elementos del original, al tiempo que incorpora su propia personalidad, algo que se vio en las interacciones entre ambos.

The Day of the Doctor tuvo todo lo que podía esperarse y mucho más. Hubo enemigos feos y algo cutres, latiguillos, mucho humor, cameos y eso que tan bien definió el Doctor de sí mismo en The Almost People: "soy y siempre seré el optimista, (...) el soñador de los sueños improbables".

Moffat no se limitó a escribir un capítulo basado en las diferencias entre Tennant y Smith, sino que incorporó al convidado del piedra del último capítulo emitido (John Hurt), lo catapultó a un rol definitorio y demostró, una vez más, el poder de un personaje que, pese a venir de un mundo ajeno, tiene la humanidad a flor de piel.

Todo giró alrededor de un evento que los Doctores de 2005 a esta parte habían mencionado en más de una oportunidad, pero que (como el origen de Wolverine) era puro misterio. Por suerte estuvieron a la altura de las circunstancias y dieron un nuevo significado a los hechos sin manosear la continuidad. A lo sumo le dieron un masaje tailandés.

No era necesario tener dos corazones para emocionarse con estos 76 minutos. Siempre fui de moquear en el cine o la televisión, pero no en los momentos tristes (una vez más les recuerdo que lloro como un infante con el final de Babe), y en esta oportunidad me encontré varias veces secándome los ojos debajo de los dos pares de lentes, porque la función era en un inocuo 3D.

Más allá de que algunas expresiones de júbilo eran bastante más exageradas de lo normal (igual prefiero que se desvivan por Doctor Who antes que por una banda pop intercambiable), la comunión entre los presentes le aportó el último punto para subir la nota de "muy bueno" a "excelente".

The Day of the Doctor fue el mejor regalo que la serie podía ofrecerle a su público. Después de períodos irregulares, se despachó con una historia que te deja con ganas de volver a verla en el preciso instante en que termina. Por suerte la televisión (o el monitor) es nuestra pequeña caja que nos permite repetir momentos del tiempo y el espacio.

Reseña: Day of the Doctor

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3