Home Cine/TV Reseña Retro: Batman Begins

Reseña Retro: Batman Begins

Por el Cine/TV

Reseña Retro: Batman BeginsEl estreno de The Dark Knight Rises es la excusa perfecta para volver a ver las dos películas de Batman dirigidas por Christopher Nolan. En Batman Begins tenemos un estudio sobre los miedos y una historia que parece arrancada de los cómics de DC.

Reseña Retro: Batman Begins

Reseña Retro: Batman BeginsEn virtud de que esta semana se estrena la tercera y última película de Batman comandada por Christopher Nolan, se me ocurrió mirar las dos entregas anteriores. Sí, tuve la misma idea que miles de personas alrededor del mundo. Poco original, pero muy disfrutable.

Antes de ver Batman Begins, temí que sufriera en comparación con The Dark Knight, que se colocó en lo más alto de las experiencias cinematográficas que he disfrutado en mi vida. Y porque (debo confesar) no la había visto desde su estreno en el cine. Todo lo contrario; lejos de hacer mella en la película, el tiempo me permitió verla en la perspectiva de la trilogía que está a punto de terminar, y la encontré aun mejor.

En su momento fue un brillante regreso para Batman, después del fango fluorescente por el que lo arrastró Joel Schumacher. Pero en un mundo frenético en el que queremos todo ahora-ya-en-este-momento, este muchacho Nolan recién mostró al hombre murciélago cuando transcurrían una hora y un minuto de película.

La diferencia con otros orígenes de héroes y superhéroes del cómic, es que su origen es toda una aventura. Nolan (con el guión del experiente David S. Goyer) retrata a un Bruce Wayne que recorre el mundo antes de ponerse la máscara por primera vez, y cuenta la historia de un hombre con una misión.

En esa misión entenderá algo así como que los criminales son un montón de cobardes supersticiosos, pero no con esas palabras. En realidad aprenderá sobre el miedo y cómo utilizarlo a su favor. La muerte de sus padres está relacionada con el miedo de Bruce a los murciélagos, que termina condicionando su identidad secreta. Y el miedo será el arma que utilizarán los malos durante toda la película, unos mediante la intimidación y otros con algo de ayuda química.

Si hay algo que queda claro al volver a ver la primera película después de ver la segunda, es que Batman Begins es mucho, pero mucho más comic-booky. The Dark Knight podría ser una entrega de Harry el no tan Sucio con máscaras, pero Begins se alimenta de un montón de características típicas de los cómics de universos superheroicos.

Es cierto que Nolan-Goyer intentan "explicar" algunos puntos importantes del mito de Batman, como el origen de sus bati-herramientas y bati-vehículos, o la importancia de su papel como billonario mujeriego. Pero al mismo tiempo presentan a una Ciudad Gótica despojada de todo realismo.

Si solamente vieron The Dark Knight, también conocida como "Las aventuras de Batman en Chicago", se sorprenderán con esta ciudad oscura, con una red de trenes elevados que convergen en la Torre Wayne y unos barrios bajos caricaturescos. Faltaban los zeppelines para confundirse con la serie animada.

Christian Bale compone a un Bruce Wayne perfecto y a un Batman que hay que acostumbrarse a escucharlo, porque su voz de quiróptero puede resultar risible. Y su traje tiene ese temita del cuello, que fue tan evidente que en la película siguiente explicarían el cambio de vestimenta en la trama.

El Alfred que compone Michael Caine parece sacado directamente de los cómics, casi tanto como el Jim Gordon de Gary Oldman, que tiene las clásicas charlas con Batman en las que siempre se queda sin la última respuesta. Lucius Fox es como un segundo Alfred y recién al final se acerca al que conocemos.

La trama también huele a cuatro colores: la Liga de las Sombras, comandada por Ra's Al Ghul, tiene un plan para destruir Ciudad Gótica. Contaminan el agua con un poderoso veneno que actúa por las vías respiratorias, así que roban una máquina de microondas, para evaporar toda esa agua y esparcir ese veneno. Casi tan descabellado como el rayo congelante de Mr. Freeze en Batman y Robin, pero bien hecho.

Entre el comienzo y el momento en que Batman frustra los planes del villano (obvio), se entrecruza la relación de Bruce con Rachel Dawes (una Katie Holmes que baja el nivel de rechazo de manera retroactiva al haberse separado de Tom Cruise) y la corrupción generalizada de la ciudad, que involucra al hampa y de manera muy conveniente a la Liga de las Sombras.

Las dos horas y poco fluyen de gran manera y el último minuto sigue siendo un mini orgasmo nerd. Nolan había devuelto a Batman al cine de la mejor manera posible, y tres años después redoblaría la apuesta. Pero no nos adelantemos.

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3