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Reseña: Titanes del Pacífico

Por el Cine/TV

Reseña: Titanes del PacíficoGuillermo del Toro hizo una película gigante, con monstruos de otra dimensión y robots creados para combatirlos cuerpo a cuerpo. Una multiversera honoraria tuvo la suerte de ver "Titanes del Pacífico" en IMAX y nos cuenta acerca de esta experiencia monumental.

Reseña: Titanes del Pacífico

Fernanda Burgos, conocida como "Fefi", anda rondando por Multiverseros desde sus comienzos, aunque todavía no se animó a comentar en el foro. Radicada en Irlanda, estuvo días pasados en el Cineworld Dublin, un complejo de diecisiete salas en el centro de dicha ciudad. Una de las salas es la IMAX.

Como muchos de ustedes sabrán, IMAX es una tecnología de proyección de películas en una pantalla de 29 x 21 metros, con sonido digital y todos los papos. Una experiencia que recomiendan casi todos los que visitaron una de estas salas, aunque fuera para ver un documental de osos polares.

En uno de los diálogos más cortos del mundo, Fefi hizo la siguiente pregunta a uno de los multiverseros: "Ahora en IMAX está Pacific Rim. ¿Vale la pena?", lo que fue respondido con un larguísimo "UUUUUU" y "PAAAAAAH". Así que pagó una entrada de IMAX 3D (cuyo precio oscila entre € 11,90 y 16,60 dependiendo de la hora) y se mandó. A partir de aquí, sus comentarios.

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Reseña: Titanes del PacíficoFB: Elegí Pacific Rim para estrenarme en el mundo IMAX. Sabía de la diferencia con el cine tradicional en que la pantalla es más grande, un poco curvada e inclinada, en que la ubicación de los espectadores es en una grada más pronunciada, pero no había vivido la experiencia ("vea una película, o sea parte de ella").

No tengo ningún amor particular por Guillermo del Toro, pero después de ver el tráiler con escenas del estilo "se vuela todo al mismísimo infierno" y del consejo de un amigo, decidí arrancar. Así que me calcé los lentes 3D (mmmh... "one size fits all", ¿no me darán dolor de cabeza?) y me dispuse a disfrutar las siguientes dos horas y algo de acción.

Y vaya si la hay. Empieza con un golpe a la mandíbula, la destrucción del puente colgante de San Francisco, el Golden Gate, debido a la pelea entre monstruos enemigos de los terráqueos que salieron debajo del mar (los monstruos, no los terráqueos... es ciencia ficción pero tampoco la pavada), llamados Kaiju, y robots creados especialmente para derrotarlos, los Jaegers.

Los Kaiju son una mezcla de lo peor de Godzilla, un T-Rex, Alien, el monstruo del Lago Ness y "mátalos, Turú": un peligro mortal, un adversario imposible de vencer, una verdadera inmundicia. Gigantes, de la altura ya no de un edificio de varios pisos, sino de varios edificios apilados. Se aprecia perfectamente su envergadura en esta pantalla (no, no sé si son señora o caballero, me refiero a la estatura nomás), se tiene la noción clara de lo inmensos y poderosos que son, y nos vinieron a dar como adentro de un gorro.

Los Jaegers, los buenos de la historia, los Ultra Seven del siglo XXI, no se quedan atrás en tamaño y son manejados por dos humanos que están ubicados en la "cabeza" de estas estructuras, con sus cerebros conectados al robot y entre sí, primer problema que se presenta, porque no cualquier pareja de personas es compatible para este trabajo y para estar inmiscuyéndose uno dentro de las emociones y recuerdos del otro.

Por eso los que vemos al principio matando bichos son dos hermanos; uno es Diego Klattenhoff, quien está más bueno que flan con dulce de leche, chantilly y caramelo por arriba, más conocido como el amante de Jessica Brody mientras Brody sigue sin saber si quiere ser musulmán al 100% o se queda en la casita del bosque con Carrie, y el otro es una cara familiar para quienes siguen Sons of Anarchy: Charlie Hunnam. Hay otras caras que pasaron y pasan por ésa y otras series, pero no actores de súper reputación, según mi conocimiento.

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Como en toda guerra, se ganan unas batallas y se pierden otras. Hay bajas importantes y daños colaterales, y en dos horas que se van rapidísimo, pasan varios años de lucha contra el enemigo de la humanidad. Mientras, tenemos de todo: las clásicas cositas de todo film o historia, lugares comunes, escenas que nos recuerdan a otra película, y mucha acción.

Estos son (mínimos spoilers de la película, que a nadie sorprenden):

  • La obligada escena donde el héroe, antes de ir a la batalla final, se detiene y larga un discurso/arenga memorable, donde lo único que le falta es subirse al caballo y salir gritando "Freeeedoooooooom!!!".

  • La situación de chico y chica que se detestan a primera vista y a la media hora están a punto de trenzarse a los chupones.

  • Artes marciales para demostrar la destreza de los contendientes.

  • Peleas a trompada limpia para demostrar cuál es más macho.

  • La presencia de un zapatito rojo a lo Canessa y Parrado.

  • Un instante de vichoneo que recuerda a Harrison Ford y Kelly McGillis en Testigo en Peligro, pero al revés (la pechera que está al descubierto es la masculina).

  • Un científico loco medio pasado de rosca, un matemático con algún impedimento físico, un militar de alto rango negro, un personaje estilo capo mafioso.

  • Apocalipsis, esperanza, destrucción, cooperación internacional, mercado negro, tráfico de órganos.

  • Lo políticamente correcto de mostrar diversidad de nacionalidades y razas (uno de los pósters de promoción es un aviso de Benetton: el negro, el rubiecito y la asiática). Y, aun cuando hablan inglés, es con diferentes acentos: americano, australiano, británico. Hasta los robots tienen nombres alusivos a diferentes países, para contemplar a todos: Crimson Typhoon de China, Coyote Tango de Japón (¿qué, Gardel era japo ahora?), Cherno Alpha de Rusia (¿en serio se querrían acordar de Chernobyl los rusos?), Gipsy Danger de Estados Unidos (a primera vista parece decir "Gipsy Dancer", suena a bailarina exótica... Bueno, no sé si esos nombres me gustaron mucho).

Fin de la enumeración espoilerífica.

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Aparte de lugares comunes esperables (porque uno va por la acción y no por una historia de la pluma de Shakespeare), lo que rompe los ojos son las batallas. Las escenas de pelea de los Kaiju y los Jaegers, los verdaderos protagonistas, son impresionantes. Son creíbles. En la segunda parte la ciudad que sufre es Hong Kong, y el Stonecutters Bridge es otro landmark que nos dice adiós. Está todo en la correcta escala, y si hay alguna ley física que se esté incumpliendo se puede ignorar ese detalle por un rato sin hacer daño ninguno.

La coordinación de los movimientos de los humanos y los robots que están dirigiendo son excelentes. No dejaba de hacerme gracia un gesto de preparación, como de puesta a punto para iniciar los Jaegers, que consistía en pegar el puño cerrado de una mano contra la palma abierta de la otra, como un criollo "vamo' a darle masita a éstos, vamo'", pero en tamaño descomunal. Hay minutos de lucha sobre las ciudades y mucho más en el mar: es terrible la destrucción de rascacielos y avenidas bajo los pies de los bicharracos, mostrada con todo detalle, ¡y el sonido! Cada golpe y caída de esas bestias es un terremoto de magnitud 5 en la escala de Richter, todo reverbera hasta llegar al pecho, y uno está apretado contra el respaldo de la impresión.

La tecnología holográfica a lo Minority Report es clara y nítida como un láser y casi se puede tocar. La perspectiva tan vívida desde lo alto de un muro colosal en construcción da vértigo. Y las escenas donde la cámara está "a nivel de calle", son lo más realistas que se pueda pedir. Uno siente que está caminando al lado de la mina con el paraguas bajo la lluvia; el helicóptero está aterrizando a unos metros delante mío, ahí nomás; el bicho me viene persiguiendo... ¡¡¡a mí!!! ¡¡¡El agua me está llegando al cuello a mí!!! Si hubiera visto "Una tormenta perfecta" en IMAX, me hubiera ahogado en la butaca. El marco grueso de los lentes 3D, esos lentes que al rato ya ni me acordaba que tenía puestos, ayuda a ocultar lo poco que queda a la vista sin ser la pantalla, y uno está metido ahí, adentro de la película y nada más.

Concluyendo, una buena película del género "explosiones y acción a granel" para evadir un rato la realidad, que seguramente también estará potable en 3D, y personalmente una excelente experiencia para probar las bondades del IMAX. Ya vi el tráiler de Gravity, con George "estoy viejo como un banco, pero igual de bueno que siempre" Clooney, y Sandra "no me importa lo que haga, igual le aguanto los trapos" Bullock. Lo que serán esas imágenes de la Tierra... más que Gravity, "sea Ud. astronauta por un rato".

Fefi Burgos

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