Home Cine/TV The Revenant (El Renacido)

The Revenant (El Renacido)

Por el Cine/TV

The Revenant (El Renacido)Esta aventura es un verdadero trabajo de equipo entre Alejandro González Iñárritu, unos bosques impresionantes, Leonardo DiCaprio, un oso asesino y Tom Hardy. El resultado final merece una visita al cine, salvo que el mexicano se haya metido con tu vieja.

The Revenant (El Renacido)

The Revenant (El Renacido)Antes de comenzar a hablar de la película, debo hacer una aclaración: Alejandro González Iñárritu nunca le pegó a mi abuela ni quiso violar a mi hámster. No pertenezco al grupo de personas que juzgan su obra después de haber sido personalmente agredidos por el director. Simplemente fui a ver su última película. Y vaya si me gustó.

Primero me conquistó por lo visual. Sin lugar a dudas, la historia que nos cuenta el mexicano acosador de mascotas se descansa en el imponente escenario natural en el que ocurren las aventuras (o desventuras) de un grupo de cazadores en la Dakota del Sur de 1823.

Es una experiencia que merece ser disfrutada en pantalla grande, para apreciar cada ocasión en la que el sol se cuela entre los árboles o una fogata proporciona calor e iluminación a los protagonistas de estos sucesos inspirados en la vida real.

Si el marco es bueno, el elenco no desentona. Empezando por Leonardo DiCaprio (Hugh Glass), quien lleva adelante la historia por el conocimiento que tiene su personaje de aquellas tierras y porque en fragmentos extensos del largometraje está solito junto a la naturaleza y los espectadores.

Naturaleza que no resulta tan maternal como en otras oportunidades. De hecho, toda la vida de Hugh parece una larguísima Ley de Murphy en la que cada cosa que pueda salir mal, saldrá mal. Empezando por la misión de los cazadores, que a los pocos minutos de comenzado el filme se convierte en uno de los fracasos más rotundos (y más hermosos de ver) del cine.

Somos testigos prácticamente de un desembarco en Normandía al estilo de "Saving Private Ryan", con Iñárritu (mi no-enemigo) disfrutando de una larguísima toma que nos deja con las castañas de cajú en la garganta.

La acción no da respiro y pocos minutos más tarde llegará la escena más comentada, burlada, memeada y referenciada de la película. Solamente diré que tiene como protagonistas a Leo y a un oso. Y que es brutal, efectiva, apasionante y desgarradora (guiño).

The Revenant (El Renacido)

Luego de esos dos puñetazos de Alí, la cosa se calma un poco, aunque periódicamente el ritmo de la historia se acelerará para que uno nunca termine de sentirse cómodo. Son unas dos horas y media que van a buen ritmo, excepto algún segmento del segundo arco en donde la cosa se arrastra (guiño, guiño) y por un milisegundo me encontré en riesgo de caer en brazos de Morfeo. La función de prensa era temprano y había dormido poco.

Volvamos a Leo. No sé si lo suyo es merecedor de un Óscar (o lo del mexicano golpea ancianas), pero que es un despelote y un verdadero "tour de force" es innegable. Tiene una única contra: se conserva tan bien el sorete a sus 41 años, que el pibe de 17 años que hace del hijo parece mayor. Quizás por eso el bosque y todo lo que lo habita se encargan de dejarle unas bonitas cicatrices.

The Revenant (El Renacido)

Dejemos a Leo de lado, porque el elenco cumple sus roles con puntaje destacado, excepto Tom Hardy. Tom no se destaca, Tom golpea la pelota de béisbol y la deja en órbita de saturno, en su papel de antagonista egoísta (o simplemente con más ganas de que las cosas le vayan bien que el resto).

A esta altura el señorito Hardy es un nuevo Gary Oldman, dejándolo todo en cada uno de sus personajes, uno más diverso que el otro. Algo me dice que en el futuro le va a ir bien.

A diferencia de The Hateful Eight, no me hubiera molestado que Iñárritu le recortara unos minutillos al cuento para que el medio corriera un poco mejor. Las puntas son un despelote y la expectativa como espectador fue colmada.

Ya que dije "las puntas", me permitiré otra metáfora carnavalera: "The Revenant" cubre bien los rubros, desde lo visual pasando por la música y las actuaciones. Eso le ha dado cierta ventaja en la temporada de premios, pero es lo de menos. La película me gustó mucho y puntúa bien alto en mi escala, que no utiliza estrellitas sino osos grizzlis asesinos.

¡Y viva México, cabrones!

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3