Home Cine/TV The Ward (2010)

The Ward (2010)

Por el Cine/TV

The Ward (2010)Dos de los Multiverseros vieron The Ward, la última película del maestro John Carpenter que se estrenó con un año de atraso el fin de semana pasado. A uno le gustó (bueno, al menos un poco) y al otro nada. En lo que sí coinciden es en que Carpenter es un genio… a pesar de The Ward.

The Ward (2010)Nick Constantine

Carpinteros eran los de antes.

The Ward” representó el “estreno” (demorado, digamos, algo así como más de un año) de la última película de uno de los padres-maestros-artesanos del género de terror. El hombre que nos dio joyitas como la primera “Halloween”, “Prince of Darkness” o mi preferida de todos los tiempos, “In the Mouth of Madness”, se despacha aquí con la historia de una paciente pisquiátrica con tendencias agresivas que es recluida en un manicomio luego de dedicarse esforzadamente a la piromanía.

Kristen, la muchachita en cuestión (Amber Heard), pasa así a ser blanco/origen de los abusos y maltratos que compañeras y/o personal psiquiátrico tienen reservados a los recién llegados. Para Kristen estar recluida implica participa de una terapia experimental: a grandes rasgos, vestirse con las mejores galas existentes en 1966, bailar al ritmo de los discos existentes en la sala, dibujar y ser dibujada por co-loquitos residentes talentosos para la ilustración, y sobrevivir al fantasma homicida de una paciente fallecida.

Efectivamente, para darle un giro "carpintero", en la zona del hospital destinada a estas muchachitas sociópatas hace sus rondas un fantasma que busca asesinarlas una a una, reivindicando en su “modus asesinandi” (por este sencillo acto invento este término con orgullo) versiones más extremas de tratamientos psiquiátricos en voga en la época (ej., electroshock). Como es de esperar, nadie le cree al grupo de psicópatas cuando afirman que existe otra entidad, más psicópata e incorpórea, que las quiere ver muertas, si es de manera cruenta y espantosa mejor.

Vaya a saber uno por qué tanta desconfianza en el ala psiquiátrica de casos de locura extremos...

La película es relativamente sólida, mostrando a un Carpenter en pleno dominio de sus habilidades como director de terror a la hora de generar sobresaltos. Las tomas a ras de tierra o panorámicas sobre los actores indefensos, el foco en la acción periférica frente al hilo argumental narrativo, la sensación de opresión a través de primeros planos a rostros enloquecidos, escenas en duchas y debajo de una cama, todo contribuye a reconstruir un ambiente opresivo sin necesidad de mucho destripamiento explícito.

Quizás un poco como producto de nuestros tiempos, los slashers carpenterianos, en este caso un fantasma bastante corpóreo, adolecen de un giro más psicológico en su concepción que algunas entidades más primitivas anteriormente creadas por el maestro. Aquí no hay tanto trauma o misterio, sino vueltas de tuerca de corte más psicológico que convencen a medias.

Se ve sin problemas, aunque se extraña al Carpenter clásico. Poco de "Halloween", menos de "In the Mouth of Madness", por más que el resultado final no aburre demasiado.

No da para enloquecerse, tampoco.

The Ward (2010)


The Ward (2010)El Penitente

Mientras que algunos directores pueden pasar toda una carrera en la búsqueda de su gran obra y en la mayoría de los casos nunca llegan a encontrarla, otros como John Carpenter se han cansado de filmar clásicos instantáneos, uno tras otro.

Sin embargo, no siempre los genios pueden regalarnos genialidades, y lamentablemente, The Ward (señores encargados de la distribución para latinoamérica, no van a lograr que me refiera a la película con el inexpresivo “Atrapada”, el título genérico número 728 del manual de los títulos genéricos) pasará a la historia como una de las películas más anodinas de un cineasta del carajo.

The Ward es la vuelta de Carpenter luego de un período importante de inactividad, que se vio simplemente interrumpido por sus participaciones en la recontra recomendada antología televisiva Masters of Horror.

Ambientada en la década de los 60, cuenta la historia de Kristen (interpretada por la hermosa y expresiva Amber Heard), una chica internada en el pabellón psiquiátrico de un hospital pueblerino en donde pronto descubrirá la presencia del fantasma (¿fantasma?) de una paciente muerta que vuelve para vengarse de sus ex compañeras de piso.

Lo mejor de la película se da en los primeros minutos en momentos en que se presenta a Kristen y se muestra su posterior internación. De hecho, uno de los planos iniciales en donde se da un recorrido por los pasillos del hospital remite a la gran escena introductoria de Halloween. Una escena por la que muchos cineastas serían capaces de vender su alma al diablo tan solo por lograr que se les hubiese ocurrido a ellos.

A medida que la historia avanza, las “costuras” se le empiezan a ver por todos lados y ahí es cuando todo se complica. El mundo de las películas de terror tiene sus propias y muy particulares reglas, quedando en las manos del director de turno el jugar con ellas y hacerlas suyas de manera de entregar una mirada personal e imprimirle un sello propio (algo que Carpenter siempre ha hecho a la perfección). Sin embargo, en The Ward, eso no pasa en ningún momento.

La caracterización de los personajes secundarios carece de toda sutileza. Por ahí está el médico psicoanalista de comportamiento ambiguo y poco confiable, la enfermera con mirada de pocos amigos, y las compañeras de pabellón, tan caricaturescas ellas que no hacen más que ayudar a predecir ciertos giros de la trama.

Cuesta identificar a The Ward como una película filmada por el mismo tipo que nos regaló Halloween, The Thing y tantas otras joyitas del celuloide. A lo sumo, habrá que pensar que se trata sólo de un traspié, porque seguro su genio sigue intacto.

The Ward (2010)

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3