Home Cine/TV Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)

Por el Cine/TV

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)La secuela de “Clash of the Titans”, la no-tan-bien-recibida remake de la película homónima de 1981, no despertó mucha pasión en taquilla. Sin embargo, una secuela con ideas propias demostró ser muy superior a una remake a medias. Enterate aquí por qué, por Zeus.

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)Nunca comí milanesas de durazno, pero es indudable que es una idea original; nada me impediría hacerlo, si existiesen. Me gusta la carne vacuna y de pollo, pero detesto la soja. Sea lo que sea, me declaro “siempre dispuesto” en materia gastronómica.

Quienes me conozcan confirmarán la verdad de estas afimaciones. Mi apetito pantagruelesco es legendario.

Me pasa algo parecido con los productos artísticos. Si hubiesen más ideas originales y no tantos refritos, estaríamos mucho mejor y yo podría hacer la digestión (sea física, sea más metafórica-figurada) más tranquilo. No estoy diciendo nada revelador que me depare un premio a la originalidad, ni tampoco propongo una tesis de fondo para subsanar la avasallante falta de ideas de la industria cinematográfica actual, que entre “adaptaciones”, “continuaciones”, “reboots”, “resets” y “la mar en coche”, tira años y años sin una idea original.

Me quejo de quejica, nomás. En este sentido, mi comportamiento es perfectamente comprensible en su característica de “uruguayo” por antonomasia. Me quejo porque a veces me cansa "comer" siempre lo mismo, con los mismos sabores, sin variaciones, sin sorpresas, sin sobresaltos. Falta sazón, condimento y sustancia. Veo demasiadas cosas inodoras, inoloras, insípidas.

No querría que el paladar se me terminase atrofiando por estas ausencias, ya sean gastronómicas o cinematográficas.

Las películas con guión propio, creado y concebido para esa experiencia fílmica en particular, son unas cuantas, pero no tan frecuentes como me gustaría ver. No se llega a impactar los circuitos adecuados, no se toca a la gente implicada en mover los engranajes, no hay efecto real más allá de la inmediatez de alguna idea particular que termina generando un “mirá que interesante lo que vi, algo totalmente nuevo” cada muerte de Cardenal (más raras que las muertes de Obispo, según me asesoran mis contactos en el Vaticano).

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)Quizás la situación no sea tan así y estoy exagerando e hiperbolizando en extremo, como acostumbro, pero todos tenemos derecho a  un día malo: en mi caso, la tarjeta para marcar en la oficina decía “vale por 12 años de desgracias” y tenía un mono riéndose a bocajarro. Quizás por eso sea que me caen tan mal los primates (90% de la humanidad incluida).

La falta de ideas se profundiza aún más en lo que tiene que ver con el cine “de género”, que precisamente debería estar regularmente rompiendo moldes preestablecidos. No estoy seguro de que “debería” sea una buena palabra, ya que “sería recomendable” o “me gustaría” cuadrarían mejor, pero en el caso de que algún productor perdido de Hollywood esté leyendo esto, imagínese el susodicho mi  “debería” con el ceño fruncido y la mayor circunspección posible, además de un probable dedo acusador apuntándole a la cara.

En el caso de la ciencia ficción, la fantasía, el terror y todos aquellos géneros emparentados por el hecho de que serían tema de charla posible para los amables lectores de esta reseña, cerveza mediante, en un boliche, el tema se agudiza. El boom de las remakes no parece aflojar el paso. ¿Spider-man? Spider-man Comienza, again. ¿Batman Forever? No, flaco, Batman Begins. ¿Superman II, III, IV? Nonono, señor: Superman Returns. ¿Los Cuatro Fantásticos? Nones, ¿qué tal “El Primer Fantástico” – “El Segundo Fantástico” – "Dos Fantásticos y Medio, las Locuras de Papá", “El Tercer Fantástico: el Fantástico final” – “El Cuarto Fantástico: el Ciclo se cierra”?.

O algo por el estilo.

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)Cuidado, no critico en absoluto algunos de estos productos. De hecho, la mayoría de estos “reboots” implicaron decisiones acertadas, que generaron películas y/o franquicias infinitamente superiores a sus generadores. Tampoco critico las adaptaciones de otros medios a formato fílmico, cuestión que a menudo me genera anticipación apenas contenida, como ya habrán visto en más de una participación embarazosa de quien suscribe en algún foro del multiverso. Lo que creo que sería deseable tener, en mayor cantidad de casos, es o bien una premisa original (el clásico “nunca vi algo así en cine”, ala Inception) o una concepción original de temas y líneas argumentales ya tratadas en otros medios u obras que permita al consumidor disfrutar de esos tópicos en una forma novedosa.

Nuevas ideas, nuevos tratamientos: quizás un poquito más de esto ayudaría a mejorar el panorama cinematográfico actual, que sin ser insalvable, se acerca lenta, penosa e inexorablemente al vacío absoluto de ideas.

Usar la imaginación en lugar de caer en reinterpretaciones a veces funciona y mucho mejor de lo que podríamos esperar.

Caso de la fiscalía número 1: “Wrath of the Titans”. La película es una secuela directa de “Clash of the Titans”, película de 2010 que contó con el papel protagónico de Sam Worthington como Perseo. “Clash 2010” era una remake de la película homónima de 1981, dirigida por Desmond Davis. La “Clash” del siglo XXI, si bien entretenida y bastante disfrutable (si uno no tiene mayores pretensiones), sufre por comparación con la película original, mucho mejor lograda en opinión de este humilde redactor, a pesar de las distancias en niveles de producción, efectos especiales, etc. En “Clash 2010” hay escorpiones gigantes, un kraken inmenso (la línea “release the kraken” todavía me inspira en mis momentos de mayor constipación), guerreros místicos del desierto, medusas y otros bichos mitológicos, y sin embargo no trasciende las limitaciones de un guión bastante flojo, que no potencializa estos recursos en una producción con el sentido épico que podría y debería alcanzar. En cierta medida, las falencias propias de la película precipitan esta caída de la memoria de “Clash 2010”, que entretiene pero no se engarza en el gusto del espectador. Por otra parte, si bien es una adaptación, la característica de “remake” de la película la limita de entrada.

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)Wrath of the Titans” es un ejemplo de cómo podrían ser las cosas si los directores-guionistas-productores se animaran a “inspirarse” en las películas de culto ya existentes sin por eso rehacerlas, adaptarlas o reiniciarlas. El guión de “Wrath”, separado ya de las limitaciones de su predecesora, resulta mucho más sólido, convincente y atrapante, sin alcanzar cotas de paroxismo extático del espectador, vale aclarar. Parece que la “liberación” le hizo mucho bien a la saga, ya que “Wrath” es un sólido ejemplo de película realmente entretenida. La película cuenta con un despliegue visual asombroso que por momentos muestra cosas de dimensiones hasta ahora no exploradas en el cine y actuaciones aceptables de un cast que parece más relajado, menos constreñido por las ataduras que una adaptación puede provocar casi subliminalmente en sus creadores.

En “Wrath” continua la historia de Perseo, el hijo de Zeus que abandona su herencia divina para vivir como un simple pescador en las costas de Grecia. Zeus intenta reclutar a su hijo en filas divinas ante la amenaza que supone el despertar de los Titanes, seres primigenios vencidos por su progenie, los Dioses del Olimpo. El peorcito de todos es Cronos (el tiempo mata, ya sabemos), quien, aprisionado en el infierno de Tártaro, busca la forma de escapar de sus cadenas para darle unas buenas nalgadas a sus hijos descarriados, y quizás devorlarlos y/o destruirlos, ya que está.

El problema central que complejiza las relaciones de poder de los Dioses del Olimpo es la falta de fe de los mortales en los mismos. Los dioses se alimentan, en cierta forma, de las plegarias de sus seguidores, por lo que a mayor escepticismo religioso, menor su poder relativo. Los Titanes de parabienes, entonces, además de particularmente revoltosos (claro está que “revoltoso” para un Titán implica “fin del mundo”).

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)Como podrán imaginar, la resistencia original de Perseo se erosiona cuando empieza a llover fuego del cielo, cuestión más que comprensible, ya cada vez que llueve fuego en mi barrio me encomiendo a quien tenga a bien ampararme en su rebaño divino (¡gracias, virgencita de las lluvias de fuego!). Armado con su coraje, ascendencia divina e incapacidad para usar pantalones largos (problema endémico de la época), Perseo se enfrenta a dioses, monstruos y mortales para lograr revertir esta situación calamitosa, con ayuda de la ahora reina Andrómeda y algún personaje de relevancia heroica-divina que aparece en la vuelta.

La película funciona comparativamente mucho mejor que la primera entrega de 2010. El guión es sólido si bien simplote, aunque se aprecia un cuidado mayor por incluir temas relacionados con la importancia de la herencia emocional y la familia, la responsabilidad individual y compartida, y hasta algunas sutilezas sobre el peso de hacer lo correcto ante circunstancias mutables y no tan claramente delimitadas. La película presenta una gesta del héroe griego bastante lineal, aunque la capacidad de desarrollar una historia original le da mucho más amplitud de movimiento narrativo que su predecesora; por más que esta también se distanciaba de la película en la que se inspiraba, las cadenas de contacto estaban ahí, invisibles. También hay espacio para un humor seriote que no distrae, sino que potencia la emoción y la impotencia que generan las situaciones de la película, que funciona adecuadamente.

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)La concepción y concreción visual de “Wrath” es por momentos sorprendente. Si bien el 3D está muchísimo mejor utilizado que el de la primera entrega, que fue agregado en post-producción, no es este aspecto el que sobresale en el apartado sensorial, sino la originalidad de conceptualización de escenarios, monstruos y dioses, y sobre todo la ESCALA con la que son retratados. No pude más que sorprenderme ante la fastuosidad y lo vasto de algún Titan o alguna batalla divina, con una sensación de poder transmitida en la pantalla que no sentía desde “Thor”. Sin pensarlo, esta es de las películas que HAY que ver en pantalla grande, para no perder un enorme porcentaje del impacto que genera en sala cinematográfica.

Las actuaciones son bastante buenas, sobre todo por el lado de Liam Neeson (Zeus), otra vez imponente en su rol de deidad (un tipo muy versátil actoralmente, la verdad), Ralph Fiennes como un Hades siniestro y a tono, y un Sam Worthington que no desentona en su rol de Perseo, dándole un aire solemne a veces un tantín exagerado, generalmente acertado, a su interpretación. Por lo general, el cast es parejo y no genera mucho rechinar de dientes.

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)No estamos hablando de la 8ª maravilla del mundo cinematográfico, pero sí estamos ante una opción mucho más sólida en cuanto a entretenimiento que “Clash 2010” (por lo menos tenemos escenas de acción cada 15 minutos, lo que ya es mucho). Lamentablemente, el pedigrí de indiferencia que heredó de la primera entrega, independientemente de su éxito en taquilla, le jugó a “Wrath” una pasada no digamos mala, pero al menos desagradable, en boleterías. Cuando la franquicia estaba tomando un rumbo interesante, con más ideas originales que repeticiones innecesarias, los números no cuadran tanto, por lo que dudo que tengamos tercera parte.

Es una verdadera lástima, ya que "Furia de Titanes", sin llegar a ser una milanesa de durazno, clasifica para milanesa de cerdo. Parecido pero con una vuelta única que la hace disfrutable. Dejo las metáforas gastronómicas de lado porque no sé si me están dando ganas de verla de vuelta o pasar por un restaurante en el camino.

Si no se decide hacer una tercera parte, será cuestión de esperar de aquí a un par de años una remake al estilo “Furia de Titanes: el nuevo regreso del Choque de Titanes, de vuelta, una vez más”, con protagonistas, actores y guionistas nuevos, pero con la misma historia, así comenzamos la danza de la no-creatividad, nuevamente.

A fin de cuentas, ¿no es así como funciona?

Recomendable, para ver en cine.

Wrath of the Titans (Furia de Titanes) (2012)

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3