Home Columnas Delante de la Pantalla Delante de la Pantalla: Farscape

Delante de la Pantalla: Farscape

Por el Delante de la Pantalla

Delante de la Pantalla: FarscapeNananaaaaananaaaah”… Quien haya visto Farscape recordará su tema central, sus actuaciones, sus criaturas, su humor, su drama, su prematura cancelación, su resurrección por parte de los fans... ¿No lo recuerdan o no lo vivieron? Pasen y lean, lo repasamos juntos, a velocidad “starburst”.

Delante de la Pantalla: FarscapeFarscape” fue un fenómeno más que interesante en la televisión de ciencia ficción. Con un estatus casi de culto, la serie, que comenzó a emitirse en 1999 para ser cancelada en 2003, fue una propuesta atípica para las producciones de género de la época. Como ocurriría con mayor énfasis posteriormente, los episodios no se concentraban tanto en guerras interestelares (aunque las hubo), gestas para salvar al universo (aunque ocurrieron) o la exploración de “la frontera final” (aunque Moya recorrió un universo y medio, aproximadamente). Farscape siempre se concentró en la idea de la amenaza latente que supone una galaxia hostil al individuo, como se nota desde su concepción misma de “nave de ex-convictos de un gobierno pan-galáctico, que se conocen mientras huyen de sus captores psicóticos”.

La premisa central de esta propuesta televisiva australiana se concentró (como harían con mayor intensidad y dramatismo series posteriores, tales como BSG) en el drama interpersonal, en las historias individuales reflejadas y resaltadas en el devenir de un universo lejano, ajeno y amenazante. Resulta resaltable que, lejos de desarrollar este proceso narrativo ala Warhammer 40K (“oscuro-lúgubre-tenebroso-gótico”), los escritores de la serie encontraron la forma de asegurarse que la acción nunca decayese y el sentido del humor nunca se perdiera. Space-opera, sin duda, pero autorreferencial, dinámica y con mucha gracia.

Una vez más, me estoy adelantando a los hechos. Veamos cómo surgió, se desarrolló y murió una de las mejores space-operas televisivas de las últimas décadas.

Farscape surgió a principios de la década del 2000, apenas después de que constatáramos que las máquinas no iban a exterminarnos, el mundo no se iba a terminar en una bola de fuego, y los jinetes del apocalipsis parecían enfrentados a la sociedad protectora de animales y sin caballos, “no-apocalypse”. Farscape fue una co-producción entre Hallmark y The Jim Henson Company, a pesar de que su difusión (y eventual decisión sobre su deceso) cayó más en The Sci-Fi Channel (actual SyFy, pa’ que nadie se dé cuenta de que emiten series de género, guiñada, guiñada). La propuesta, como mencionamos, fue producida y filmada en Australia, aunque, paradójicamente no se emitió durante su primer año en tierras oceánicas.

Delante de la Pantalla: FarscapeLa propuesta contaba con un cast desconocido, proveniente principalmente de Oceanía (me gusta recalcarlo porque no puedo decir esto muchas veces por día, sepan disculpar). Quienes, como un servidor, la hayan visto en tierras latinoamericanas, recordarán que HBO Latino era el encargado de emitir esta serie, que duró cuatro temporadas, con el agregado de una miniserie de cierre.

Farscape se centraba en la historia de John Crichton (Ben Browder), un astronauta estadounidense que por un accidente astrofísico (o más bien, por darse de frente con un agujero de gusano durante una prueba espacial) terminaba perdido en el otro extremo del universo, enfrentándose de entrada a numerosas razas alienígenas. La vida de John se complicaría considerablemente, ya que al aparecer en el extremo del espacio sideral que oficiaría como su hogar semi-permanente, provocó un accidente que le costó la vida al hermano de uno de los oficiales más importantes de una alianza armamentista galáctica.

Delante de la Pantalla: FarscapeComo podrán suponer, esta cuestión le generó el saludable odio virulento del loquito en cuestión. Añadan a este fractal argumental el añadido de que, con su nave prototípica averiada, el único lugar donde John pudo sobrevivir era una nave tripulada por prisioneros escapados de esa misma Alianza (los Pacificadores o Peacekeepers en el idioma original). De esta forma, John termina aislado dentro de una nave con alienígenas que no hablan su idioma y que lo ven como una amenaza a neutralizar, ya que los Pacificadores pertenecen en su mayoría a una raza llamada sebáceos, tipo racial fisionómicamente indistinguible de un ser humano. Hilaridad asegurada, mis amigos.

John termina prisionero en una nave con Ka’Dargo, un luxano (raza belicosa que ve su honor como una cuestión trascendente y que portan unas espadas-fusil de lo más vistosas), Lord Dominar Rygel XVI, un hyneriano, (unos bichos anfibios que parecen unos renacuajos tamaño extra-grande y que flotan en una plataforma antigravitacional), Pa'u Zotoh Zhaan, una sacerdotisa cuasi-extática, y una oficial Pacificadora sebácea capturada, Aeryn Sun. Imagínense el amor incondicional que todos estos bichejos se profesan entre sí y destinan al desorientado comandante Crichton.

Delante de la Pantalla: FarscapeHasta la nave misma, Moya, parece rechazarlo, ya que en este universo algunas naves interestelares, las Leviatanas, son híbridos vivientes orgánico-mecanoides, con un ciclo vital que les permite, inclusive, tener “naves bebé” (sonará estúpido pero es un punto interesantísimo y excelentemente desarrollado). Cada Leviatana está simbióticamente asociada a un Piloto, un humanoide de múltiples brazos y tamaño enorme anexado a la nave de por vida, que toma las decisiones de navegación y entra en comunión con la voluntad de esta enorme entidad.

Como podrán imaginar, gran parte de los arcos argumentales de Farscape están dedicados a resolver esta situación inicial y eventualmente explorar los lazos que unen a estos marginados a pesar de sus enormes diferencias. Crichton irá conociendo a estos individuos y a distintas razas que conforman un universo demencial y oscuro, no exento de liviandad por momentos, pero siempre cargado de extrañeza y exotismo.

Gran parte de esta sensación de enajenación y maravilla está vinculada a las excelentes marionetas de Jim Henson, que son todo un mundo aparte en su representación magistral de entidades ajenas a todo lo conocido. El “muñeco físico”, por más que suene horrible, proporciona toda la inmediatez que todavía no puede lograr la animación por computadora. En su época de emisión, este tipo de animación no estaba muy desarrollado, pero la ambientación de la serie fue consistentemente excelente, con mucha mayor apoyatura en los sets “de carne y hueso” que en CGI (que cuando aparece, está muy bien generada). Pilot, Rygel y todas las criaturas de cada mundo semanal fueron vívidamente llevadas a la pantalla chica por un equipo que claramente amaba lo que hacía.

Delante de la Pantalla: FarscapeLa serie contó con conceptos interesantes, en su calidad de space-opera, que la hicieron interesante para fans de todo tipo de ciencia-ficción. El concepto de las naves vivientes fue elegantemente desarrollado a lo largo de las cuatro temporadas, con sus implicaciones subsiguientes (ecosistema, vida promedio, progenie, etc.). Las razas eran bastante más que “hombres con máscaras de hule”, por más que el tratamiento al respecto no entrañaba tanta profundidad.

Desde los niveles de tecnología (con microbios nanitas inyectados para facilitar inter-comprensión universal de la miríada de lenguas existentes en ese universo), hasta las tensiones político-culturales de modelos de sociedad muy diferentes, Farscape siempre supo tener algo para todos. Asimismo, nunca refrenó “patear el tablero”, por donde nadie se lo esperaba, lo que la ubica en un podio de honor con Buffy, Angel, BSG, Supernatural y demás consagradas en mi cantidad de momentos “WTF?”.

Lo divertido es que este desarrollo argumental se daba con muchos momentos autoreferenciales, con instancias directamente dirigidas al espectador. Farscape transgredió reglas consistentemente, al punto de llegar a tener un episodio animado en el medio de la cuarta temporada. La serie siempre contó con numerosos homenajes explícitos a la ciencia ficción de todos los tiempos, desde Star Wars hasta Star Trek. Para que se hagan una idea, en el segundo capítulo Crichton, en un planeta con demasiados pantanos, le comenta a Aeryn “terminamos varados en Dagobah” (con el desarrollo consecuente hilarante).

Delante de la Pantalla: FarscapePor más efectos e historia que presenten los creadores, no es posible sostener una serie sin buenas actuaciones (o no debería serlo). Por suerte, Farscape nunca defraudó en este sentido. El papel principal no podría haber estado en mejores manos. Ben Browder es un excelente actor (para mí, entre su “physique du rol” y sus capacidades, habría sido el Hal Jordan ideal) que imprimió en su personaje las dosis exactas de humor, humanidad, drama e inteligencia. Claudia Black, una actriz con una de las voces más hermosas que conozco (si no me creen, escúchenla en algún papel) ayudó a agregar tensión a la interacción John-Aeryn Sun, con iguales demostraciones de excelencia actoral, así como de estarse divirtiendo con lo que hacía. Nota aparte: como todas las grandes propuestas cinematográficas, televisivas o similares, la transmisión de “me estoy divirtiendo interpretando esto” de un actor condiciona favorablemente la potencialidad de que me pueda gustar o no el papel en cuestión.

Los otros dos actores que sobresalieron en un cast raramente excelente casi por uniformidad fueron Anthony Simcoe, quien destiló en Ka’Dargo una mezcla justa de furia y ternura, y el maravilloso Wayne Pygram en el rol de Scorpio (o "Harvey", para quienes sepan de qué estoy hablando), uno de los mejores villanos de la historia de la televisión (sé que es una afirmación fuerte, la hago con orgullo y conciencia; saben a dónde mandarme las cartas documento).

Un elemento interesante a destacar de la serie es que, al ser cancelada por The Sci-Fi Channel en su cuarta temporada en medio de un cliffhanger brutal, generó uno de los primeros (y mayores) movimientos en-línea para impedir su desaparición y promover una resolución de algún tipo. De hecho, la movida de los fanáticos fue tan masiva que aseguró la realización de una miniserie, “The Peacekeeper Wars”, de unas tres horas de duración y producida por The Jim Henson Company, que dio cierre perfecto a las líneas abiertas existentes. Quien les escribe participó activamente en dicho movimiento, desde mi humilde lugar al sur, mandando mails y sumándome a la propuesta de continuación, cosa que me llena de orgullo al día de hoy.

Delante de la Pantalla: FarscapeA modo de nota anecdótica, pocos días atrás me llegó el paquete completo "Collected Edition" de las cuatro temporadas (29 DVDs con 80 horas de Farscape más extras) y puedo atestiguar que fue uno de los reencuentros televisivos más lindos que recuerdo. El precio ridículo al que adquirí semejante paquete (49.99 dólares) es un punto adicional de satisfacción. Absolutamente recomendable, como puede atestiguar quien ya esta disfrutando de estas tres decenas de DVDs durante sus noches televisivas.

Una advertencia, eso sí: los DVDs del “collected edition” no traen subtítulos incorporados ni “captions” para sordos, lo que dificultan su disfrute para quien no domine inglés. Creo que los packs regulares de la serie traen subtítulos en español, por lo que si se deciden por adquirirla (algo muy recomendable, por supuesto) “cacen” esas versiones (aunque sugiero las “Starburst Edition” por encima de las espantosamente caras ediciones anteriores).

Delante de la Pantalla: FarscapeRealmente no me queda mucho más por decir sobre Farscape salvo esto: si les gusta la ciencia ficción, las buenas historias de género o simplemente una excelente serie de televisión, centrada en personajes interesantes en situaciones imposibles que resaltan por contraste sus decisiones demasiado humanas (aunque no lo sean), denle una buena oportunidad a esta joyita.

¿Ya lo dije entonces, no? No me gusta repetirme…

… salvo en lo referente a ver Farscape, que planeo disfrutar varias veces en mi vida. Abrazos multiverseros, desde el otro lado del agujero del gusano.

John manda saludos...

(y Harvey también)

Delante de la Pantalla: Farscape

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3