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So Say We All! (parte 1)

Por el Delante de la Pantalla

So Say We All! (parte 1)La nueva Battlestar Galactica fue una de las series de ciencia ficción más comentadas, discutidas, amadas y odiadas de los últimos tiempos. En la siguiente columna repasamos el pasado, el presente y futuro de uno de los mejores  universos de ciencia ficción existentes.

So Say We All! (parte 1)Battlestar Galactica, la serie reimaginada del (entonces) Sci-Fi Channel, revolucionó la televisión de ciencia ficción con una propuesta como no se había visto hasta el momento de su emisión.  A pocos años de su finalización, con su presente, pasado y futuro frente a nosotros, repasaremos las características generales de una de las series más emblemáticas de la ciencia ficción moderna.

Como la mayoría de los treinta-y-pico-para-arriba probablemente recuerden, la “Battlestar Galactica” orginal fue una serie de ciencia ficción que se emitió entre 1978 y 1980. Recuerdo que el canal 4 uruguayo la daba (conociendo sus tácticas de emisión, probablemente la emitieron en 1990) y la musicalización de entrada era algo que tarareaba cuando iba a la escuela (también me acuerdo de jugar a ser un Cylon en una moto voladora, pero mejor aflojo con los recuerdos embarazosos).

So Say We All! (parte 1)La serie original contaba con todos los clichés propios de la época que la acercaban a una visión más space-opera. Además de todo, el presupuesto se notaba; por ejemplo, las naves nodrizas de los Cylon tenían, como separadores de habitáculo, cortinas… porque todo el mundo sabe que cualquier civilización robótica-reptiloide avanzada ensambla sus naves con la participación especial de “La Casa de las Cortinas”.

La serie adquirió rápidamente el estatus “de culto” y al día de hoy hay mucha gente que dice que es mejor que el dulce de leche. En mi caso, le guardo cierto cariño, pero reconozco sus limitaciones. Es por eso que cuando el SciFi Channel anunció en 2004 una remake en una miniserie de tres partes, tuve un perfecto “WTF moment” (para los que no lo sepan,  esa sensación que te deja rascándote la cabeza con cara de primate cuando estás ante algo que no entendés, como en mi caso ocurre con los espectáculos de ballet)

Sin muchas esperanzas, decidí darle una oportunidad (¿ciencia ficción?; ¿batallas espaciales?; ¿rubias despampantes en vestidos rojos? ¿DÓNDE ME ANOTO?)

No estaba preparado para lo que me pasó.

So Say We All! (parte 1)

Me convertí en fanático de la propuesta casi inmediatamente después de disfrutar de la miniserie inicial, con la que sondearon una posible teleaudiencia para una eventual serie regular. A ver, esta fascinación no me pasó solo a mí, lo cual no quiere decir nada, pero está enmarcada en una tendencia más general, ya que en sus inicios la serie registró una cantidad de espectadores importante.

So Say We All! (parte 1)Dado el éxito de la miniserie, Sci-Fi Channel decidió hacer una serie regular. El boom fue inmediato y algo alarmante. TIME Magazine, que no se caracteriza por darle mucho bombo a las producciones “de género”, la eligió sorpresivamente en 2005 como mejor serie del año. La gente hablaba, discutía, peleaba por la serie (nerdrage, cuánto te detesto…).

Luego del paro de los guionistas del 2007-2008, dado el costo de la serie, y a pesar de mantener altos niveles de rating para una serie de ciencia ficción, el Sci-Fi Channel (o como se lo redenominó hace un par de años, “SyFy”, a modo de captar más gente que no se cuenta de que es un canal “de género”), que nos regaló maravillosas decisiones como la cancelación de Farscape y de varias Stargate, empezó a jugar con la idea de cancelar la serie. Los números no cerraban.

So Say We All! (parte 1)Ronald Moore, el creador, director y productor de BSG, un “mostro” que estuvo detrás de de Cárnivale (otra de mis series favoritas), hizo un movimiento que nadie esperaba: anunció lo que en resumidas cuentas podríamos resignificar como “cancelación mis polainas de Cylon, la serie se termina en la cuarta temporada, porque contamos toda la historia para ese entonces”. Nadie entendía mucho. En ese momento es que generalmente empieza la desesperada “súplica geek” para que no nos cancelen OTRA cosa que nos gusta (“todos manden una cacerola con una línea roja pintada en el medio, para repudiar la cancelación de la serie de los Cylons”). Moore nos obvió otro de estos procesos angustiantes con el planteo de que la serie alcanzaba su final natural en la cuarta temporada.

Esta decisión generó muchísima preocupación en el fandom. Desde el principio, una de las líneas principales que caracterizó a la serie fue: “los Cylons tienen un plan”. Con lo entreverada que pintaban las cosas hacia el final de la tercera temporada, no muchos imaginaban una bendita forma de que la serie pudiese explicar cuál era este plan o alcanzase un clímax satisfactorio.

Increíblemente, lo hizo, en un final que tuvo sentido en el contexto del desarrollo de la trama, pero que dividió radicalmente a los seguidores. Pocos finales de serie, salvo el de Lost, fueron tan discutidos, repudiados y amados al mismo tiempo. Al día de hoy hay gente que se rehúsa a hablar del tema.  Por mi lado personal, el cierre fue un broche de oro magistral para una de las mejores series de televisión de todos los tiempos (dispénsenme contarles de qué iba, simplemente para no arruinar la historia a quien quiera engancharse con los DVDs).

LA HISTORIA DEL UNIVERSO

So Say We All! (parte 1)¿De qué va Battlestar Galactica? Estamos ante un universo humano-céntrico, con una humanidad desperdigada en 12 Colonias o planetas. La vida es similar a como la conocemos en el siglo XXI, con el añadido de la posibilidad del viaje interestelar. Además, la humanidad creó una raza de servidores autómatas, los Cylon (Cybernetic Lifeform Node), robots que en un momento se revelaron y lucharon contra la humanidad.

A partir de un armisticio, los Cylon se retiraron y se exiliaron en una zona no determinada de la galaxia. La historia arranca, precisamente, con el regreso de los Cylon. Simplemente les comento cómo comienza la serie: este retorno demuestra que los “tostadores” no vinieron con buenas intenciones. La consecuencia, lamentablemente, es que el 99% de la humanidad es exterminada y los supervivientes escapan en naves estelares. Protegiendo esta última flota humana está la Nave de Batalla Estelar “Galactica”, que le da el nombre a la serie. El objetivo principal de estos remanentes del genocidio humano es encontrar un nuevo hogar, el sitio de origen mítico de la humanidad: la Tierra.

Battlestar Galactica tuvo un estilo único que no resonó con todo el público potencial. La serie tenía tiempos medidos, de corte introspectivo, apoyados sobre todo en los procesos internos de los personajes. El ambiente opresivo de las naves estelares no ayuda a los claustrofóbicos.

So Say We All! (parte 1)La pregunta más dura de la serie, reformulada constantemente a lo largo de las cuatro temporadas que la componen, sería esta: ¿CUÁL ES LA RAZÓN POR LA CUAL LA HUMANIDAD MERECE SOBREVIVIR? La respuesta no es única ni sencilla. De hecho, a lo largo de la progresión de la trama, parecería ser que la humanidad no hace mucho mérito propio para su subsistencia. Pero los personajes hacen que este drama humano (porque es sobre todo un drama, en un ambiente de ciencia ficción, que aprovecha los elementos circunstanciales de las creaciones fantásticas futuristas para enfatizar las preguntas y hacerlas más urticantes) sea creíble e increíblemente atrapante.

¡Qué actuaciones, señores! Desde Edward James Olmos, haciendo de Almirante William Adama, hasta los actores y actrices que interpretaron a Starbuck, Apollo, Gaius Baltar, Sharon Valerii, Romo Lampkin, la presidenta Roslin, el doctor Cottle, Saul Tigh… Todos magistral y humanamente retratados por artistas de primer nivel.

BSG también plantea numerosas interrogantes relacionadas al uso que le damos a la tecnología y los valores humanos de una “pandilla que está huyendo”, como define inmejorablemente Lee Adama, aka “Apollo”, al remanente humano, y por sobre varias cosas, la serie analiza constantemente  el valor de la religión.

So Say We All! (parte 1)La religión tuvo un lugar predominante sobre el desarrollo de la serie. En el universo de BSG, la humanidad es politeísta y adora a algo que se asemeja muchísimo al panteón griego (Afrodita, Hermes, etc.). Los Cylon, increíblemente, también encontraron a la religión y se manifiestan como acérrimos monoteístas, creyentes en un “Dios” casi indescriptible. Otro aspecto fundamental que caracterizó al juego narrativo de la serie es la sensación constante de paranoia. La cosa es así: el Cylon promedio es claramente un robot de aspecto amenazador, pero existen otros modelos que son, a ojos vista, completamente confundibles con un humano. Los supervivientes humanos no saben cuáles son estos modelos y esto añade una tensión a veces insoportable a la serie.

Una cosa interesantísima de la BSG es cómo se animó a cambiar la historia de temporada en temporada. Los saltos argumentales de la serie dejan los de otras experiencias televisivas chiquititos en comparación. BSG te daba “vuelta la tortilla” y te dejaba estupefacto cada final de temporada. Esperar entre el fin de cada emisión y el comienzo de la siguiente siempre fue algo bastante tortuoso.

So Say We All! (parte 1)Algo que realmente me sorprendió del impacto de BSG en la cultura popular es que, luego de finalizada, la ONU decidió dedicar una sesión especial a discutir la serie y su final en la sede misma de las Naciones Unidas. Uno podría argumentar, con justicia, que la ONU demuestra tener bastante tiempo libre, pero este hecho singular marca de forma casi indiscutible lo “pop” (por ‘popular’, por supuesto) de la serie. Vale la pena ver al maestro Edward James Olmos hablando sobre la serie y la concepción de “raza” en la sesión especial.

Si quieren ver algo que jerarquice a la ciencia ficción con sus historias de heroísmo, paranoia, fanatismo, lucha, enfrentamiento, esperanza, desesperación y búsqueda de sentido en un grado extremo, no podrían hacer algo mejor que dedicar un espacio de las horas de sus vidas a ver esta maravilla televisiva. Recomiendo Battlestar Galactica como una de las series que mejor exploró las profundidades del comportamiento humano ante situaciones límite.

En una siguiente entrega de "Delante", nos concentraremos en las precuelas de BSG, las que vinieron... y las que aún están por venir.

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