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Una vez más, con sentimiento

Por el Delante de la Pantalla

Una vez más, con sentimiento“Buffy” y su spin-off, “Angel”, son series de culto con una legión de seguidores (entre los cuales me cuento). En esta entrega de “Delante” recorremos lo mejor de estas dos creaciones de Joss Whedon, con estaca y crucifijo en mano. Un regreso a lo mejor del pasado televisivo vampírico.

Si me conocen (si no, este es un buen dato) saben que “Buffy the Vampire Slayer” y “Angel” son dos de mis series de televisión preferidas, de esas sin las que mi trayecto por ficciones de todo tipo habría sido mucho más pobre. Cada tanto, por razones obvias, reciclo en mi abultada lista de cosas para ver mis DVDs de las 7 temporadas completas de Buffy y las 5 de Angel. Cada vez que necesito algo energizante, removedor o simplemente entretenido, las dos creaciones de Joss Whedon están ahí para ayudarme. Ríos de tinta digital y/o electrónica (¿bytes encauzados tipo Tron?) se han derramado para hablar de estos dos fenómenos de la cultura pop de los últimos años, por lo que no tengo intención de justificar demasiado las razones por las que fueron algo sin precedentes ni punto de comparación. Sin embargo, puedo tirar al ruedo un par de reflexiones personales, mientras tarareo alguna canción de “Once More With Feeling”.

Una vez más, con sentimiento“Buffy the Vampire Slayer” quebró moldes en más de un sentido, reformando la trillada imagen del vampiro en algo nuevo y diferente. Sus historias evolucionaron de un modelo inicial de “monstruo semanal” a una creación compleja argumental y “mitológicamente”, que permitió desarrollar algunas de las mejores historias que pueden encontrarse en ficción televisiva. El Buffyverso es un lugar intrigante, terrorífico y sumamente gracioso al mismo tiempo, donde una banda al mejor estilo “Scooby Doo” enfrenta a los monstruos más espantosos, apoyándose en la fuerza del respeto mutuo, la preocupación, así como las inseguridades y miedos, que cada uno siente por el otro.

Pocas series manejaron el humor, el terror, la acción y el desarrollo de personajes complejos en la forma en la que lo hizo Buffy. Con guiones maravillosamente escritos que siempre te arrancaban una lágrima y una carcajada, BtVS nos regaló siete temporadas centradas en una figura femenina frágil y poderosa al mismo tiempo, profundamente humana y cercanamente voluble. El empoderamiento de la mujer, la importancia de la amistad y la dedicación a una causa, hicieron de ésta una serie irreplicable (¿película sobre Buffy sin Joss Whedon? ¿de qué estamos hablando?). BtVS siempre se distinguió por sus diálogos perfectamente concebidos, que llegaron a ser definidos como “Buffyspeak”, una variedad que llevó a Wesley Wyndam-Price a definir a la Cazadora rubia como “alguien a quien le entiendo una de cada dos palabras”. Obviamente, si pueden, vean los capítulos originales en inglés (los que la sufrimos en español al inicio de su emisión por Fox sabemos lo que les decimos).

Una vez más, con sentimiento“Angel” fue una serie diferente, basada en el carismático vampiro–amor imposible de Buffy. Las diferencias con su serie “madre” van principalmente por el lado de los temas que abordó cada creación Whedoniana. BtVS giró principalmente en torno al crecimiento y la transformación paulatina de una niña en una adulta con las responsabilidades y miedos que esto implica. “Angel”, por su parte, centró sus líneas argumentales en las crisis de la edad adulta, la responsabilidad y las características que transforman a un individuo en una versión mejorada de sí mismo, un “héroe”. Por supuesto, estoy hablando de los temas metafóricos tratados en ambas series, no verdades literales.

Este spin-off incrementó progresivamente la calidad de su propuesta en un in-crescendo de capítulos cada vez mejores, que desembocaron en su mejor temporada, la final (recuerden que llegó a sobrevivir la desaparición de BtVS una temporada adicional). Si me ponen una estaca en el pecho y me hacen elegir entre estas dos maravillas, en mi panteón interno, por sus temas y tratamiento de personajes, Angel le gana a BtVS por una milésima de micra de pelo de rana calva. Los personajes de la serie del héroe vampírico taciturno se desarrollaron en forma diferente a los de la serie “madre”, que tenía otros objetivos narrativos por las características del “Scooby Gang” en cuanto a edad, intereses, momento de la vida, etc. Reto a algún lector a que me mencione una evolución de personaje más interesante y pronunciada que la de Wesley-Wyndam Price, o inclusive la de la dulce Fred (aunque aquí todos sabemos que estoy haciendo un poco de trampa).

A modo de homenaje a mis dos series preferidas, voy a proponer en esta entrega de “Delante de la Pantalla” mi “top-6” de capítulos de Buffy y Angel. Si se preguntan la razón por la cual elegí el número seis como cantidad, y no cinco o diez, simple y cobardemente explico que fue muy difícil para este humilde columnista seleccionar menos de seis capítulos en el grupo de mis preferidos (tengo muchísimos más, pero estas serían mis opciones si tuviese que ir a la proverbial isla desierta de Jacob).

Seis, además, es un lindo número que quiebra el “5” tradicional, acorde entonces con la manera en la que Buffy y Angel rompieron todos los moldes conocidos hasta el momento. No tengo muchas más justificaciones que estas, la verdad.

Sin más, vamos a los capítulos. No es necesario aclarar que si no vieron estas series, leer mis comentarios va a revelarles demasiada información. Si no vieron Buffy y Angel, permítanme una pregunta y un consejo. La pregunta: ¿qué razón arcana los llevó a no disfrutar/darle una oportunidad a dos de las mejores propuestas televisivas existentes, que trascendieron la barrera de su medio de gestación para ser tratadas hoy en día como representantes icónicos de la cultura pop en cursos universitarios, conferencias, seminarios, etc.? (Como siempre, gustos son gustos y hay gente que disfruta con “El Elegido” con Pablo Echarri). El consejo: si no vieron estas series y están interesados en hacerlo,  no lean las siguientes descripciones de episodios, por más que intentaré ser un poco vago, simplemente de puro precavido.


Mis seis mejores capítulos de Buffy:

Una vez más, con sentimientoPuesto 6 “Hush” (Temporada 4, Episodio 10): El único episodio de toda la serie en estar nominado a los Emmys (después dicen que el mundo no es injusto). Los “Gentlemen” son aterradores, una pesadilla salida de un mundo de cuentos de hadas con escalpelos y sonrisas macabras. Desarrollar la mayor parte de un capítulo de 42 minutos con personajes que no pueden hablar porque sus voces fueron robadas genera situaciones desopilantes y llenas de tensión. El final del episodio, con una reflexión “muda” sobre la importancia de las palabras para transmitir lo que decimos, así como la imposibilidad frecuente de vehiculizar en oraciones los sentimientos más ocultos y los secretos mejor guardados, reafirma el lugar de privilegio de BtVS como serie que trata temas importantes en forma inigualablemente poco ortodoxa.

Una vez más, con sentimientoPuesto 5 “Fool for Love” (Temporada 5, Episodio 7): La quinta temporada de BtVS fue mi preferida, y aquí tuvimos un episodio “doble” con contraparte en su semana de emisión de un episodio “hermano” en Angel, titulado “Darla” (el episodio, no el personaje). Aquí la estrella es uno de mis personajes favoritos (si no es el favorito) del Buffyverso/Angelverso, Spike. La historia del surgimiento de Angel, Spike, Darla y Drusilla y, particularmente, el relato de Spike sobre cómo asesinó a las dos Cazadoras previas (“I had a very good day”), son perfectas para entender el trasfondo del vampiro platinado. El final con una Buffy quebrada por lo que se avecinaba en su entorno familiar y un Spike primero dispuesto a matarla de un escopetazo, para después decantarse por sentarse a su lado palmeándole la espalda para calmarla, es conmovedor.

Una vez más, con sentimientoPuesto 4 – “The Gift” (Temporada 5, Capítulo 22): un momento narrativamente perfecto y desconcertante de mi temporada preferida. El arco de la historia de Glory y el surgimiento de Dawn se cierra con una Buffy que demuestra una vez más que, a pesar de que lo más duro que existe relacionado con este mundo es vivir en él, los sacrificios y la lealtad hacia nuestros afectos nos franquean (o cierran) todas las puertas. El quiebre del grupo de amigos de Buffy al final del episodio, con una resolución impactante centrada en una lápida con una inscripción imposible de olvidar (“she saved the world; a lot”), fue el broche de oro para la mejor temporada. Recuerdo que la idea de “buscar información en Internet” recién se estaba asentando en mivcabeza migrante de lo analógico a lo digital y la desesperación de no saber CÓMO IBA A CONTINUAR me obsesionó. No sabíamos si podíamos tener una sexta temporada. La tuvimos, gracias a los Poderes Superiores.

Una vez más, con sentimientoPuesto 3 – “The Body” (Temporada 5, Capítulo 16): para una serie con frecuentes pasos casi de comedia, “The Body” fue un capítulo sorprendente. Sinceramente, creo que pocas veces vi cosa más cruda en televisión. La muerte inesperada de ese ser querido de la cazavampiros, la forma en la que el capítulo estuvo filmado con cortes bruscos de cámara, la ausencia de banda de sonido, la angustia desesperada del “Buffy- Gang”, la desesperación de Dawn y su hermana mayor… todo cerró en un capítulo durísimo, hábilmente contado y resuelto. Nunca pude entender que este momento, uno de los más impactantes de la historia de la televisión, no ganara incontables premios.

Una vez más, con sentimientoPuesto 2 – “Becoming, part II” (Temporada 2, capítulo 22): la segunda temporada de Buffy comenzó a demostrar lo que la serie podía dar en tratamiento de temas adultos con metáforas de monstruos y niñas inocentes. En particular, cuando Angel pierde su alma y comienza a maltratar a Buffy, vimos cómo la serie podía abordar problemáticas complejas, en este caso la utilización a través del sexo, el alejamiento posterior, etc; no en vano, Angel se acuesta con Buffy y se transforma en un monstruo al otro día. El final de temporada cerró este arco con momentos que quebraron el corazón de más de uno (admito con hidalguía haber llorado cual niña pequeña cuando Buffy le dice a Angel, quien ya había recuperado su alma, “close your eyes”). Al día de hoy, si alguien pone a Sarah Mclahlan cómo música de fondo, inmediatamente pienso en Buffy abandonando Sunnydale después de la decisión más difícil de su vida.

Una vez más, con sentimientoPuesto 1 – “Once More with Feeling” (Temporada 6, capítulo 7): La temporada 6 venía bastante flojita, para ser sincero (recordemos que “flojita” en caso de Buffy significa “mejor que todo lo que había a la fecha y hubo hasta hoy, por varias cabezas”). Mis expectativas frente a un capítulo musical eran nulas (odio las cancioncitas). Nunca me podría haber imaginado que este resultaría ser mi capítulo preferido de toda la serie. El demonio de las canciones fue un concepto brillante. La música en sí fue magnífica y sigo escuchándola en mis reproductores de música diariamente (puedo afirmar orgullosamente que me sé todas esas letras de memoria). El desarrollo del capítulo estuvo muy bien cuidado, con un comienzo de comedia, puntos altísimos intermedios (Spike en el cementerio, la mancha de mostaza, las teorías en el Magic Box) y una resolución centrada en el momento angustiante en el que Buffy revela su secreto, para deleite de nuestras retorcidas tripas emocionales. Además, ¿cómo olvidar el primer beso de Spike y Buffy? Sencillamente perfecto.


Mis seis mejores capítulos de Angel:

Una vez más, con sentimientoPuesto 6 - “City of” (Temporada 1, Episodio 1): El comienzo de la serie “Angel” tuvo un piloto sólido, que mostraba las líneas generales por las que iba a transitar el héroe colmilludo de gabardina negra en sus primeros paseos por Los Angeles. Doyle, un personaje fundamental para guiar a Angel, aparece por primera vez en este capítulo (y por última en “Hero”, pero ese episodio es demasiado triste como para mencionarlo sin que me corra una lagrimilla traidora por mi mejilla barbuda). El piloto establece esa cruza de novela vampiresca - detective noir - superhéroe oscuro que encarnó Angel, así como la madurez de los conflictos y enemigos que el ex-chupasangre iba a enfrentar en una ciudad plagada de almas perdidas. Como dato interesante, uno de los primeros vampiros que Angel mata en este capítulo es Sawyer, de Lost.

Una vez más, con sentimientoPuesto 5 – “I Will Remember You” (Temporada 1, Episodio 8): ¡Qué difícil es hacer esta lista! Sólo por incluir este capítulo acaba de caer fuera “Smile Time” (un episodio fantástico con marionetas, de ese tipo de cosas que los escritores de Angel se animaron a hacer en su temporada final). No podía olvidarme de un capítulo que resalta uno de los amores más pasionales y desgarradores de la ficción televisiva, la relación entre Buffy y Angel. Cuando la cazadora confronta finalmente al vampiro luego de su desaparición de Sunnydale, los eventos se precipitan para que Angel pueda volver a ser humano por un día. Por supuesto, esta historia nunca puede acabar bien, sobre todo si consideramos la responsabilidad del héroe para con su querida cazavampiros y el resto de los mortales. Un episodio desgarrador, que encapsuló una de las relaciones más hermosas de la televisión.

Una vez más, con sentimientoPuesto 4 – “The Girl in Question” (Temporada 5, episodio 20): El final de la serie se aproximaba y necesitábamos algún tipo de cierre en lo referente a la relación de los dos vampiros con alma enamorados de la misma cazadora. La búsqueda de Buffy a lo largo y ancho del mundo nos permitió, más allá de las carcajadas de turno, percibir otras dimensiones de la relación de Spike con Angel, de los dos con Darla y Drusilla, y del Inmortal con todas estas damas. Un capítulo perfecto, principalmente cargado del tipo de humor que precisábamos antes de la oscuridad del final de la serie.

Una vez más, con sentimientoPuesto 3 – “A Hole in the World” (Temporada 5, Episodio 15): Como verán, la quinta temporada de Angel es mi preferida. Uno de los elementos distintivos de la serie fue el avance, progresivo y pausado, de la narración tridimensional de los personajes que apoyaban al vampiro. La evolución/involución de la personalidad de Wesley y Fred son puntos distintivos de la serie. En este episodio Fred encuentra su destino final, lo que lleva a un cambio profundo en Wesley. La verdad, no me esperaba venir lo que ocurrió en esta etapa con Fred, por lo que me sacudió enormemente. Ilyria pasó rápidamente a ser uno de mis personajes preferidos y Wesley confirmó su lugar en los primeros puestos de mi lista de personajes interesantes de la serie.

Una vez más, con sentimientoPuesto 2 - Power Play (Temporada 5, Episodio 21): El final se avecinaba y la personalidad de Angel estaba cada vez más en duda. El Lobo, El Carnero y el Ciervo (¿se nota la referencia?) parecían haber devorado el alma y espíritu del grupo inquebrantable de héroes. Ilyria, Spike, Wesley, Gunn… todos parecían estar cayendo en una espiral descendente, pero nadie más que Angel. La paranoia lleva al grupo a confrontar a su jefe, y en los cinco minutos finales del episodio (me refiero a lo que pasa cuando Angel utiliza el amuleto) vemos las verdaderas dimensiones de todos los implicados. El espíritu del héroe nunca fue mejor retratado que cuando cada uno de los involucrados en la confrontación, por turnos y comenzando por Spike, levantan su mano para comprometerse a darle un buen golpe en la nariz a las fuerzas enemigas de la Humanidad. Brillante.

Una vez más, con sentimientoPuesto 1 – “Not Fade Away” (Temporada 5, Episodio 22): Poco me avergüenza admitir que lloré a lo largo de todo el capítulo. Lloré de risa con Spike y su deseo final (el pub, ya saben…). Lloré de tristeza con la muerte de uno de mis personajes preferidos de la serie. Lloré de indignación con la caída en desgracia de otros. Lloré de satisfacción con la forma en la que los planes de Angel rindieron sus frutos, a pesar de todo lo que sacrificó. Y lloré de emoción con la pelea final y los minutos previos al corte en negro. Imaginen, pensaba que era lo último que iba a saber sobre mi serie preferida… por suerte, Dark Horse se encargó de demostrarme lo contrario. Pero en lo relativo a la versión televisiva, el mejor final que se le podía llegar a pedir.

Hasta aquí, entonces, mi listado de capítulos preferidos (por supuesto que hay muchos más, pero sobre Buffy y Angel podría escribir 400 páginas, por lo que me parece mejor controlarme). ¿Cuáles son los capítulos preferidos de vosotros, oh amables lectores de esta columna?

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