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El Pito de Lázaro - Cómics Nacionales

Por el El Pito de Lázaro

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesEn esta nueva entrega del Pito de Lázaro repasamos algunas de las publicaciones que dan vida al mundillo de la historieta nacional. Seguí leyendo y enterate cuáles son los títulos que podés encontrar en el quiosco de tu barrio o en tu comiquería amiga.

De las primeras ediciones de Montevideo Comics, aquellas que se hacían en el viejo local de Pachamama frente a la Plaza Independencia, una de las cosas que recuerdo (aparte de la sensación de que en cualquier momento todo podía prenderse fuego y eso se iba a convertir en una gran hoguera subterránea de nerds), es una charla en la que participaron realizadores de historietas del medio local. Guionistas y dibujantes profesionales, si por profesionales entendemos a quienes hacen de la historieta su medio de vida.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesEn realidad, no es que recuerde exactamente los contenidos de las presentaciones de cada uno. De hecho, no creo que me haya quedado a presenciar la charla entera. Sin embargo, lo que sí me quedó grabado fue una cierta sensación de desaliento, generada puntualmente por las palabras de uno de los expositores, un guionista y dibujante que representa una manera de hacer y entender a la historieta nacional que ya quedó obsoleta y que necesariamente las nuevas generaciones tienen que enterrar. Es decir, una de esas personas que consideran que sus trabajos son el último bastión de resistencia de la identidad nacional.

No tengo habilidad para el dibujo ni para la narración, ni nunca me interesó lanzar una historieta (aunque intuyo que esto último tiene mucho que ver con lo primero), pero si para aquél entonces hubiese tenido esas aptitudes, seguramente luego de aquella charla me habría sentido bastante desmotivado.

Sin embargo, en los últimos años, el por lo general chato panorama de la historieta nacional ha sufrido un cimbronazo. Quizás sea muy atrevido el hablar de un fenómeno del cómic nacional (de hecho, no creo que esto sea así) pero no se puede negar que algo, por más preliminar que sea, está sucediendo. De a poco, han ido apareciendo publicaciones que si bien con temáticas distintas, tienen muchos aspectos en común. El cuidado en las ediciones, la intención de mantener una cierta periodicidad, la mejora palpable de un número a otro, es decir, publicaciones que se parecen cada vez menos a un fanzine amateur y más a una publicación de editorial.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesEste movimiento se puede atribuir a varios motivos. Por un lado, está la existencia de los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cultura, que con su apoyo económico no sólo permiten la publicación de distintos proyectos, sino que actúa de motivador para quienes sueñan con editar su material. También está la presencia de una Convención ya asentada como la Montevideo Comics, lugar que varios toman como vitrina para nuevos emprendimientos y que otros utilizan como el momento del año para lanzar un nuevo número de su colección. Sin embargo, por encima de todo están los propios creadores, entusiastas que empeñan horas y horas de su vida en proyectos que muchas veces y en el mejor de los casos, apenas les reditúan para desquitar el dinero invertido.

No es la idea de esta columna el hacer una lista taxativa de los cómics nacionales que se estuvieron/están/estarán publicando en el mercado local. Seguramente queden varios afuera, pero si El Pito de Lázaro sirve para ilustrar de qué va esto del cómic nacional hoy en día, habrá cumplido con su cometido.

ENTROPÍA EN R.O.U.

Desde hace casi una década, Pablo Leguizamo y Beatriz Leibner (de ahora en más Roy y Bea, tal como se presentan) vienen publicando Freedom Knights, en una muy cuidada edición casi artesanal y de bolsillo.

El universo de los Freedom Knights transcurre en un Uruguay alternativo; un Uruguay que cuenta con una mayor superficie a la real, debido a la devolución de territorios por parte del Brasil. En ese Uruguay paralelo, cuya centro emblemático se llama Ciudad Luz, es en donde aparece este nuevo grupo de héroes. Los Freedom Knights son un grupo de estudiantes que de un día para el otro, se ven forzados a unirse a partir de un llamado de un tal profesor Anthony Grayson, quien desde el año 2130 los reúne para prevenir una futura época de tiranía y oscuridad, en un futuro gobernado por seres con superpoderes.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesLa historia y en especial la dinámica del grupo, tienen una clara influencia de series norteamericanas como la juvenil Teen Titans de DC Comics. Parados desde ese sitio, Roy y Bea juegan con ciertos clichés del género superheroico, al punto que el primer arco argumental de la serie se llama “Guía del superhéroe”.

Los dibujos, a cargo de Roy pero con un delicado trabajo de grises por parte de Bea, remiten a un estilo que mezcla el clásico aspecto visual del cómic superheroico occidental, con ciertos aspectos de los cómics japoneses (manga). Ese estilo, que nació allá por mediados de los 90s y que hasta hoy sigue vigente, tiene entre sus más conocidos exponentes a Joe Madureira y Adam Warren, este último mencionado por el propio Roy como influencia en sus lápices.

El tono por momentos naif de Freedom Knights, quizás aleje a aquellos lectores criados en la época de los llamados widescreen cómics (con Stormwatch y The Authority a la cabeza), pero no por eso dejan de ser un claro ejemplo de cómo se puede hacer un cómic de superhéroes situado en Uruguay y que esto no implique vender el patrimonio nacional y que a su vez no resulte un hecho culturalmente extraño o ajeno a cualquier persona con un mate debajo del brazo.

Así como en el año 2007 fue publicado un tomo recopilatorio con los primeros cuatro números de la serie, en el 2010 Freedom Knights fue seleccionado como uno de los proyectos ganadores de los Fondos Concursables del MEC para la edición de una segunda recopilación.

Toda la información respecto a los números publicados de Freedom Knights y demás proyectos de Roy y Bea se pueden encontrar en el blog de Dragon Comics.

Con una mirada mucho más pesimista y ácida de la realidad, está Nicolás Peruzzo y sus Relatos de Ciudad Fructuoxia (a partir de ahora, RCF). Al igual que Freedom Knights, RCF tiene lugar en una ciudad imaginaria del Uruguay, Fructuoxia, bautizada así en honor del alguna vez presidente Fructuoso Rivera. Justamente, la elección de la figura de Rivera por parte de Peruzzo no es al azar (Fructuoso Rivera es una de los personajes más controvertidos de la historia nacional) y dice mucho respecto a lo que nos vamos a encontrar en cada página de la serie.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesEn Fructuoxia, desde la primera página uno puede darse cuenta de que todo está podrido. Desde los políticos hasta la Policía y pasando por los héroes locales, todos están corrompidos. Lo mejor de RCF es que Peruzzo maneja las situaciones con dosis justas de humor y cinismo y las complementa con referencias a la cultura popular uruguaya. El bochorno de las declaraciones off the record de Jorge Batlle en Argentina, el famoso “gol de la valija”, la cucaracha del espectáculo de la murga Agarrate Catalina en el 2006, entre varias otras, son algunos de las referencias nacionales con las que Peruzzo da forma a esa cloaca llamada Fructuoxia.

Varias de las historietas nacionales pecan de utilizar una especie de español neutro que le quita verosimilitud y fluidez a la lectura. Sin embargo, no es el caso de RCF en donde los personajes hablan de la única forma en que sería creíble que lo hicieran.

Porque no todas son flores, hay que decir que Peruzzo es apenas un correcto dibujante. Sin embargo, se da algo muy particular y es que luego de leer los distintos números de RCF, uno no puede imaginarse la historia dibujada de otra manera. Seguramente sin proponérselo, Peruzzo, con sus personajes deformes y perspectivas imposibles, nos da el que quizás sea el mejor estilo posible para las historias de ciudad Fructuoxia.

En la industria del cómic norteamericano, es muy común que personajes de una misma editorial o incluso personajes pertenecientes a empresas competidoras, participen de una misma historia, evento que se conoce con el término de crossover. Por lo general, los más atractivos son aquellos que reúnen a personajes totalmente disímiles, ya que es ahí en donde todos ponemos la mirada para ver de qué manera los guionistas y dibujantes de turno logran crear una historia que si bien tiene que respetar las características particulares de cada uno, a su vez debe ser uniforme y con cierta coherencia.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesSi hay dos historietas que parecen estar en veredas opuestas, esas son Freedom Knights y Relatos de Ciudad Fructuoxia. Quizás impulsados por este desafío, es que ambas publicaciones decidieron lanzar en el 2010 el llamado “primer crossover de la historia del cómic uruguayo”: Freedom Knights en Ciudad Fructuoxia. Si bien se trata de universos muy distintos, tanto en lo argumental como en lo visual, el resultado fue muy satisfactorio. Incluso, aún cuando se van intercalando páginas dibujadas por Peruzzo con las de Roy y Bea, los estilos se funden perfectamente y le dan a la historia una cohesión necesaria para que el lector sienta que está leyendo un “todo” y no simplemente páginas diagramadas una detrás de la otra.

Apuntando ya a un impacto visual mayor y entrando en el terreno de las historietas a color (tanto Freedom Knights como Relatos de Ciudad Fructuoxia son en blanco y negro), están Cisplatino y Sidekick.

La idea de la gente de Apocalipta (sello encargado de publicar Cisplatino) fue muy ambiciosa: editar una historieta uruguaya de superhéroes que tuviese distribución nacional a través de los quioscos de revistas y diarios. Con ese objetivo, en abril de 2008 salió a la venta el primer número de Cisplatino, creado por Diego Tapié y Pablo Zignone.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesEl lanzamiento vino acompañado de una importante campaña marketinera con notas en distintas publicaciones y entrevistas en programas de radio y televisión. La revista, con una muy buena calidad de impresión y diseño, se podía conseguir en los quioscos a unos $60 (una cifra accesible para una revista a color) y tuvo, según datos de la gente de Apocalipta, un tiraje de 6000 ejemplares. Esta cifra no es para nada despreciable si tenemos en cuenta que algunas series de las principales editoriales norteamericanas andan en el entorno de los 10000.

Cisplatino cuenta la historia de un Blandengue en épocas de Artigas, cuyo cuerpo fue desenterrado y traído desde los Andes a Montevideo luego de casi 200 años. Una vez en suelo uruguayo, se descubre que el muerto no está tan muerto sino que goza de buena salud. Algo así como un Capitán América made in Uruguay.

Lo que primero llama la atención al abrir Cisplatino es la nada secreta influencia de Alex Ross y su estilo foto-realista en los lápices. De hecho, tanto Zignone como Tapié prestan su apariencia para dar vida a los dos personajes centrales de la historia. Es una lástima que todo el esfuerzo puesto en los dibujos y el diseño, no tenga su contrapartida en los guiones. La historia, a lo largo de sus cinco números publicados (el sexto y último número de la serie aún no ha sido editado), se va armando a los ponchazos y los personajes no terminan de delinearse del todo, o al menos no de la manera en que ameritaría, en tanto el peso de la serie recae fuertemente sobre ellos.

Cada número de Cisplatino viene acompañado de una publicación en blanco y negro llamada Cisplatino Visiones, en lo que es una buena idea para que distintos creadores del medio den su visión del mundo Cisplatino.

Para este año, ya fue anunciada una nueva historia titulada Cisplatino Versus (algo muy extraño si tomamos en cuenta que el número 6 de Cisplatino parece haber quedado en el limbo) esta vez con guión de Zignone y dibujos de Nando Souzamotta. También saldrá a la venta una nueva serie, Sicotrónica, con guiones de Zignone y dibujos de Sebastián Navas, a la que describen como una “historieta psicosinética, ideoplástica, hiloclástica y parafónica”.

Como mencioné unos párrafos más arriba, otra de las publicaciones que hace hincapié en el aspecto visual es Sidekick. Como cuenta Ignacio Calero (Director General de la revista) en el editorial del primer número de Sidekick, luego de la buena recepción que tuvo el emprendimiento en la Montevideo Comics del 2009, vino el traspié que significó el no haber quedado seleccionados en los Fondos Concursables del MEC de ese año. Obviamente, esto significó un golpe anímico y económico, todo en el mismo combo. Sin embargo, casi un año después, Sidekick salió a la calle al sorprendente precio de $50 y digo "sorprendente" porque se trata de una publicación de casi 100 páginas impresas a color en papel satinado, que cuenta con un tamaño bastante superior al de un comicbook tradicional y que apenas tiene un auspiciante en sus páginas.

El Pito de Lázaro - Cómics Nacionales

Sidekick es un proyecto colectivo que se publica en formato antológico, en el que participan más de una decena de guionistas, dibujantes, entintadores y coloristas. Como toda antología, el nivel de las historias suele ser desparejo aunque la heterogeneidad también permite llegar a públicos con distintos gustos y expectativas.

De los dos números hasta el momento editados, se destacan Las Aventuras de Guálter el Conejo, de Agustín Cafferata; una historia con toques de metaficción en donde el personaje principal conoce a sus creadores, en un recurso que recuerda a la ya clásica serie de Animal Man escrita por Grant Morrison. Un mono brasilero montado en una banana voladora y una media devenida en títere parlanchín son algunos de los personajes que habitan el universo fantástico de Guálter, el punto más alto de Sidekick hasta el momento.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesOtro destaque merece La Oscuridad, de Alejandro Rodríguez Juele, historia unitaria publicada en la primera entrega de Sidekick. A propósito del autor, vale mencionar que su historieta sobre los primeros uruguayos en la Antártida, La Isla Elefante, también fue seleccionada por los Fondos Concursables del MEC y seguramente tendrá su presentación en la próxima Montevideo Comics. Por los avances que pueden verse en el blog de La Isla Elefante, no es difícil notar la clara influencia de Hergé en sus trazos, así como ciertas reminiscencias a los dibujos de Yellow Submarine. Sin dudas, una obra como para estar atentos.

De los debuts del segundo número de Sidekick, el más logrado es Ultimate Cow de Leonardo Silva, en donde se cuenta la historia de un soldado transformado en vaca mutante a raíz de un experimento genético-militar. Acompañado por un pajarraco verborrágico, no sólo tendrá que escapar de quienes lo crearon sino que en el mientras tanto deberá ganarse la vida con alguna que otra changuita. Silva es un buen dibujante, capaz de contar una historia con fluidez y de dotar a sus personajes de expresividad, así como también demuestra un buen uso del color.

Mención especial para las melancólicas páginas de Troche, peaje obligado entre historia e historia que se paga con gusto.

Algunas otras historias recién están comenzando a tomar forma y será cuestión de darles tiempo para que maduren. No es fácil contar una historia en pocas páginas y más difícil debe ser el lograr generar una cierta tensión entre número y número, más aún cuando seguramente se trata de gente que en varios casos está dando sus primeros pasos en el mundo de la historieta. Habrá que ver si el tiempo juega a su favor y por supuesto que desde acá esperamos que así sea.

Para ir cerrando (sí, ya sé, hoy el Pito viene largo pero espero que no aburrido), hay que mencionar a la gente de Grupo Belerofonte. Esta editorial, llevada adelante por Rodolfo Santullo, se ha convertido en uno de los pocos sellos autosustentables que publican historietas en el Uruguay (algo así como un oxímoron por estos lares). En su corta vida, Belerofonte lleva publicados más de una docena de títulos (entre los que figuran autores reconocidos como Agrimbau, Mazzitelli y Alcatena), algunos de ellos en conjunto con sus colegas argentinos de Loco Rabia.

El propio Santullo, en dupla con el dibujante Matías Bergara, han creado dos de las obras más interesantes del sello y del cómic nacional de los últimos años: Los Últimos Días del Graf Spee (2008) y Acto de Guerra (2010), ambos proyectos premiados con los Fondos Concursables del MEC.

El Pito de Lázaro - Cómics NacionalesSantullo parece tener una especial debilidad por la historieta histórica, género que le calza bien y con el que juega, tomando y distorsionando hechos reales, siempre en beneficio de la ficción. En Los Últimos Días del Graf Spee, se narran justamente los acontecimientos que rodearon al por estos lados célebre acorazado alemán, en una historia teñida con elementos de intriga y espionaje.

En Acto de Guerra, Santullo se mete con un período mucho más oscuro y delicado de la historia nacional, en una novela gráfica que reúne cuatro historias situadas en años de la dictadura. Cada una de las historias que conforman Acto de Guerra viene acompañada de una carta con testimonios de personas que sufrieron el régimen, reforzando la idea que desde el inicio Santullo y Bergara se encargan de aclarar: Acto de Guerra no pretende ser un tratado de historia, sino una ficción creada a partir de anécdotas y datos recogidos en el correr de los años. Santullo tiene una particular habilidad para escribir diálogos creíbles y quizás lo único que se le puede reprochar es una mirada un poco romántica por demás de ciertos acontecimientos y personajes.

Por su lado, tanto en Los Últimos Días del Graf Spee como en Acto de Guerra, Bergara tiene un trabajo casi impecable, mutando y adaptando su estilo de una obra a la otra, según los requerimientos de cada una. Un detalle no menor es la mejora sustancial en los rotulados de Acto de Guerra con respecto a Los Últimos Días del Graf Spee, en donde en varias ocasiones el buen trabajo de Bergara se veía opacado por un rotulado que no le hacía justicia.

Como les decía en un principio, todos estos no son los únicos cómics nacionales que existen en la actualidad, pero al menos representan una parte importante de la cada vez más variada oferta disponible. De la mano de los nuevos guionistas y dibujantes, sumados a los que ya tienen un camino recorrido, la historieta nacional al menos parece tener un Norte. Y eso, en un medio en donde todo cuesta el triple, no es poco.

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