Home Columnas El Pito de Lázaro Primera entrevista (inédita) a Ignacio Alcuri

Primera entrevista (inédita) a Ignacio Alcuri

Por el El Pito de Lázaro

Primera entrevista (inédita) a Ignacio AlcuriA horas de que Ignacio Alcuri presente su sexto libro, "Basurita", El Pito de Lázaro se puso a hurgar en el baúl de los recuerdos y te trae la primera entrevista que le realizaron en el año 2003. No es una entrevista cualquiera, ya que la misma ve la luz por primera vez en este momento. Bien dicen que nunca es demasiado tarde.

Primera entrevista (inédita) a Ignacio AlcuriCorría el año 2003. Con mi amigo y hermano de la vida, Carlos Ezquerra (por aquél entonces él tenía 18 y yo 20-21 años), pasábamos largas horas confabulando para ver cuál sería nuestro siguiente plan para conquistar el mundo. "Siguiente", porque seguro que el anterior ya había fracasado o nunca se había puesto en marcha. Sin embargo, eso no nos impedía pasar largas horas desvelados dándole forma a una banda que nunca íbamos a tener (en lo que a mi respecta, no sé cantar ni tocar mínimamente ningún instrumento, así que ustedes ven cómo era la mano) o algún proyecto por estilo. En realidad, no nos caían bien las personas que decían tener "proyectos".

Palabra va, palabra viene, surgió la idea de hacer una revista. Internamente, creo que ambos sabíamos que esa revista nunca iba a ver la luz, pero le pusimos tantas ganas que por un momento pareció llegar a concretarse.

Recorrimos imprentas, averiguamos costos y calidades de impresión. Cifras exorbitantes, al menos para nuestros flacos bolsillos. Carlos aún no trabajaba, y yo lo hacía cuatro horas al día y por un sueldo miserable en una escribanía. Pero bueno, era la revista o pasar otro verano mirando algún torneo sudamericano Sub-algo en busca del siguiente Joselito Vaca, nuestro ídolo futbolístico de aquellos años.

La revista tenía nombre: "Estimaciones Subjetivas". Un título choreo-homenaje al correo de lectores de las historietas de la serie "Question" de la desaparecida editorial española Zinco. También teníamos notas. Por mi lado, recuerdo un artículo en relación al décimo aniversario del sello Vertigo de la DC, y un perfil de la reina de los pin-up, Betty Page, de la que había conseguido un par de libros de fotos de la Taschen.

Por su parte, Carlos decidió hacerle una entrevista a Ignacio Alcuri, nuestro querido Hijo de Chuck Norris, un ilustre desconocido que estaba a punto de sacar su primer libro, Sobredosis Pop. Con Nacho nos habíamos conocido en el año 98-99, ya que frecuentábamos el mismo antro comiqueril. Muchos no lo saben pero durante un bien tiempo, Sobredosis Pop fue una copia impresa encuadernada con "rulos" que llevó por título Literatura Fantástica. Una de esas copias (que ahora estoy pensando, nunca le devolví y que vive en algún rincón de mi antiguo cuarto en la casa de mis viejos) fue la que Carlos leyó y lo motivó a realizar la entrevista. La misma tuvo lugar un domingo a la noche en un bar de Agraciada cerca de la UTU de Arroyo Seco, que quedaba a medio camino de la República de Ciganda (la calle en dónde vivíamos) y la radio en la que Nacho, con los otros 4 hinchas de Defensor que existen, tenían un programa partidario.

Con unos conocimientos muy rudimentarios en Adobe Pagemaker, pero con un trabajo de diseño y formato que recuerdo como más que digno, casi que llegamos a completar el primer número de "Estimaciones Subjetivas". El tiempo pasó, la revista nunca salió, y los archivos desaparecieron en una de las tantas limpiezas que sufrió mi antigua PC.

Cosa del destino, y apenas a horas de que este muchacho Alcuri presente su nuevo libro (¡el sexto!), el único archivo que sobrevivió (no gracias a mí, podrán imaginar) es el de la mencionada entrevista. No una cualquiera, sino la primera entrevista formal que alguien le realizó. Vale aclarar que el crédito es todo de Carlos Ezquerra y de las respuestas del entrevistado. Hoy, simplemente oficio de intermediario. En la actualidad, a Carlos lo pueden encontrar en su webcomic semanal ¡Qué tengas un día espléndido!, que se actualiza todos los viernes.

Basta de cháchara, a continuación, la primera entrevista inédita a Ignacio Alcuri, por Carlos Ezquerra.

Primera entrevista (inédita) a Ignacio Alcuri

Ignacio Alcuri en el comedor de la imprenta en donde trabajaba (año 2003).


Cuentos para todos los disgustos.


Nombre y colegio.

Carlos Ezquerra: ¿Es tu primera entrevista?

Ignacio Alcuri: La primera entrevista de verdad. Tengo dos experiencias previas, una que va a salir en el segundo libro donde agarré una entrevista a Víctor Hugo Morales y le cambié las respuestas por respuestas mías, básicamente yo me caliento con el  periodista por haber traído las preguntas incorrectas. Y la segunda es para un fanzine que está por salir donde la entrevista me la hice yo bajo un seudónimo, es un periodista cuyo nombre es un anagrama de mi nombre.

Carlos Ezquerra: ¿De dónde surge el material de Sobredosis Pop?

Ignacio Alcuri: El primer cuento que aparece en el libro lo escribí para el programa Radar que tenía el negro Rada hace años. Tenía una sección que se llamaba  “Seres Imaginarios” donde musicalizaban historias y las contaban a su ritmo. Me gustó escribir desde chiquito, cuando fui terminando el liceo y la facultad fui encontrando un nicho, una respuesta de la gente, gente que realmente le gustaba lo que yo escribía, se divertía sobre todo, que eso era para mí lo más importante y fue lo que me dio el empuje para seguir.

Carlos Ezquerra: ¿De qué tiempo datan los cuentos que están en el libro?

Ignacio Alcuri: Yo diría que desde el 97, 98 y llega hasta el 2001, capaz que algo de 2002. Ya tengo cuentos como para un segundo libro que, si todo va bien, estaría saliendo el año que viene.

Carlos Ezquerra: ¿Hiciste una selección de todo el material que tenías?

Ignacio Alcuri: Sí. Quedaron afuera los cuentos que me parecían que no tenían la calidad suficiente. Los mejores cuentos los ordené cronológicamente, en lo personal veo una evolución.  Así llegué hasta 160, 170 páginas y ahí corté. Entonces dije: “este es el libro.”

Carlos Ezquerra: ¿Cómo surge la idea de editar?

Ignacio Alcuri: En determinado momento me di cuenta que tenia el material suficiente como para un libro, lo coloqué en un programa de computadora para ver cuánto me daba y me daba casi para dos libros. Entonces dije: “bueno, vamos a ponernos las pilas y hacer el camino correcto que es editarlo”. El interés mío es que por lo menos la gente tenga acceso, que no simplemente sean los conocidos míos a los cuales se los presto en unas impresiones, en unas fotocopias.


Harry Potter como ejercicio de imaginación.

Carlos Ezquerra: El contenido y el título del libro denotan una influencia de toda la cultura pop, más allá de eso ¿Qué autores y qué libros te influencian?

Ignacio Alcuri: Leo muy pocos libros. Ahora estoy leyendo libros de Harry Potter que realmente me encantan como ejercicio de imaginación, pero después no he leído muchas cosas, más que autores jugados como Leo Masliah que me parece un fenómeno. Piedad para los Idiotas, que es un libro de Cauce por el cual conocí a la editorial,  me parece muy jugado pero mi influencia es la comunicación masiva, es el cable, la televisión, el cómic, pero no el cómic europeo  sino el americano, el mainstream, el masivo, de todo eso es  lo que rescato después cuando escribo.

Respecto al título del libro tengo que agradecer, la verdad que no lo encontraba, hasta que alguien que lo leyó me dijo que ese había sido el sentimiento que había tenido y fue cuando me iluminé.


El Banderín de Defensor y la bandera del Líbano.

Pequeño compendio de sabiduría cotidiana.

Carlos Ezquerra: Explicáme un poco el arte de tapa del libro.

Ignacio Alcuri: Hay un montón de influencias: en homenaje al cómic, puse mi ejemplar de Watchmen que está catalogada como la mejor obra de cómic de todo los años, de pronto en lo personal puedo tener otra, alguna serie larga, pero Watchmen me parece fantástica; está el banderín de Defensor; la bandera del Líbano donde vivían mis antepasados; está el Trivial Pursuit. Mis conocimientos son para ganar una partida de Trivial Pursuit, no son para ser profesor de la universidad, de lo que sé es de lo trivial. El Trivial Pursuit es una celebración del conocimiento pop, más alguna otra cosa del conocimiento liceal. La tapa del libro vendría a representar el culto a la televisión, el que yo tengo, pero como todo, está exagerado. Para mí es como una salvación mental, y la idea de rendirle culto es redondear la idea de todo el libro. Algunos elementos extraños que puedan aparecer  son de relleno pero casi todos tienen su explicación, la idea es que la gente encuentre alguno y trate de descifrar por qué aparece en la tapa del libro.

Carlos Ezquerra: ¿Cómo definís el libro?

Ignacio Alcuri: Es un libro de cuentos cortos, por lo general humorísticos, histriónicos o caricaturescos con exageración propia del humor, aunque algunas cosas no despierten risa sino desconcierto. Son historias inteligentes con una gran influencia de la cultura de masas y  es un regalo barato, no creo que salga más de 200 pesos en las librerías, ¿cuánto está saliendo El Alquimista?

Carlos Ezquerra: ...No sé...

Ignacio Alcuri: ¡Yo tampoco!


Ómnibus, micro, transporte capitalino.

Carlos Ezquerra: En los cuentos hay una idea que resalta mucho que es la del ómnibus...

Ignacio Alcuri: Cuando comencé a trabajar, hace cinco años y pico, el trabajo quedaba a dos ómnibus de casa, es un trayecto bastante largo y no se me ocurrió nada mejor que seguir escribiendo y en definitiva creo que el 95% de los cuentos fue escrito arriba de un ómnibus. Eso implica que en uno de cada diez, de cada quince, va a aparecer el ómnibus. Lo que sucede es que  ya no tengo forma de  llamarlo de otra manera: micro, transporte capitalino... aparece tantas veces que uno no quiere repetirse, pero era el telón de fondo de cada cuento que escribí.

Carlos Ezquerra: ¿Tiene otra gracia que sea así?

Ignacio Alcuri: Por eso los cuentos son cortos, hay uno que es medio largo pero el resto prácticamente me quedaba con ganas de terminarlo en el trayecto, entonces alguno lo hacía en dos o tres viajes, incluso son cuentos para leer en el ómnibus y en el camino lees dos o tres.

Carlos Ezquerra: Entonces tu circunstancia de movimiento condiciona lo que es el cuento.

Ignacio Alcuri: Totalmente. Como a tantos otros autores, las condicionantes más absurdas son las que guían al resto de la carrera, acá pintó por el lado de los ómnibus.


El odio hacia ustedes me impulsa a seguir adelante.

Carlos Ezquerra: Una de las cosas que llama la atención es la dedicatoria del libro a Corey Feldman y a Paulo Coelho.

Ignacio Alcuri: Yo nunca leí un libro de Coelho, simplemente tengo ganas de bardearlo porque ya tengo el olfato de que lo que escribe debe ser medio abominable y le dedico el libro por eso. Lo de Corey es mucho más jugoso. Corey Feldman era un actor juvenil de la época de los ochenta, hizo películas de enredo como los Goonies. Todas esas películas en donde el tipo hacía todo mal pero igual terminaba quedándose con la mina y yo, que era un pibe mirando eso, aprendí a odiarlo. Aparte que a los 23 años todavía no aprendí a quedarme con la mina... después me fui enterando en los E True Hollywood Stories que le fue para el culo en su vida personal, lo cual no es que me haya puesto contento pero por lo menos hubo justicia poética, al fin.

Carlos Ezquerra: En el libro hay una especie de pasaje de cuentos paródicos, absurdos a otros más personales, más íntimos, que de pronto producen otra sensación, quizás de tristeza, opuesta a la de los otros cuentos.

Ignacio Alcuri: Me gusta mucho hablar de lo personal porque creo que es lo que me da la licencia para hablar de los demás. Los cuentos autobiográficos son los que me dan el permiso, la licencia para matar, el doble cero. Desde ese punto de vista, el de la tristeza, hay mucho de caricatura, mucha exageración porque yo soy un tipo apasionado a propósito, es mucho más divertido ser apasionado de algo. Cuando escribo un cuento me resulta más fácil y sé que voy a despertar otras emociones si lo estiro un poco más, si lo exagero un poco más, aunque por ahí alguna cosa no tiene mucha exageración.

Carlos Ezquerra: Hay demasiados términos de uso poco común en las historias. ¿Enriquece el texto de alguna forma?

Ignacio Alcuri: Realmente encuentro placer en usar palabras en desuso, se utiliza un lenguaje que es el mínimo común. Hay términos que los tengo por conocimiento,  si bien no he leído los clásicos he leído mucho en mi vida, entonces conozco un montón de términos que estoy seguro que engloban determinadas sensaciones  o describen algo mucho mejor que uno de uso común. Los uso para darle algo interesante al cuento o simplemente para no repetirme.

Carlos Ezquerra: Por eso también el tema de los nombres de los personajes, nombres a veces en inglés con situaciones muy típicas de acá.

Ignacio Alcuri: Con respecto al tema de los nombres de los personajes estoy bastante influenciado por Leo Masliah. No creo que él tenga un personaje con un nombre común o por lo menos un nombre y un apellido común, siempre me gustó que el nombre del personaje sea un chiste más, como el título, son formas de seguir agregándoles capas al texto.


Promises and Lies.

Carlos Ezquerra: ¿Que expectativas tenés con este libro?

Ignacio Alcuri: Yo siempre fui un tipo al que no le gustó la desilusión y siempre me planteé metas alcanzables. Creo que este libro va andar bien, ya tengo una preventa de un montón de gente y la gente que ha leído los cuentos le ha gustado mucho, el libro ya anduvo bien. No creo que sea masivo porque pega y pega bajo a un montón de cosas que a más de uno le va a molestar, por eso a los cuentos míos les llamo cuentos para todos los disgustos, no puedo garantizar que te van a gustar todos, pero te puedo garantizar que por lo menos uno no te va a gustar porque va a criticar algo que te va a tocar muy de cerca. Para mí el libro es buenísimo y va a servir para algo que es lo más importante.

Carlos Ezquerra: Ignacio, fue un gusto. Muchas gracias.

Ignacio Alcuri: Un Gusto. Nos acabamos de dar la mano, entre paréntesis: se dieron la mano, risas...


Como les comentaba al principio, pasaron casi 10 años desde la entrevista que acaban de leer. Por eso, le damos la oportunidad a Nacho de que hoy opine respecto a las palabras de su otro yo más joven:

"Gracias al ejercicio arqueológico del Penitente, me encontré con mi yo del pasado, como en una película de ciencia ficción. Con aquel joven encontré una diferencia fundamental: la frase "leo muy pocos libros".

No sé si fue por escribir, por ordenar mejor mis tiempos, o simplemente por crecer, pero leo más que antes. Y cuando estoy en racha, leo muchísimo más que antes.

De cualquier manera, lo que más me sorprendió es que ninguna de mis respuestas pasadas me da vergüenza. He caminado bastante desde aquella entrevista, pero ya tenía unas cuantas cosas claras."


Agradecimientos: a Carolina Bello, quien en su momento fue la encargada de desgrabar y editar la entrevista y que tuvo el buen tino de no enviarla a la papelera de reciclaje en todos estos años. A Carolina la pueden leer en su libro de cuentos "Escrito en la Ventanilla" y en la antología "22 Mujeres", ambos de Irrupciones Grupo Editorial.

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3