Home Columnas Hank y su Cajón de Juguetes Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Por el Hank y su Cajón de Juguetes

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parteDespués de repasar la década de los '80, en la que muchos de nosotros hicimos nuestras primeras armas en la vida (y juntamos nuestros primeros juguetes), el expertísimo Hank Scorpio vuelve a la carga con los años siguientes, con menos chapa pero con mucho para ofrecer.

Dicen que siempre se vuelve al primer amor. Si no me creen, pregúntenle a Hijo de Chuck Norris dentro de unos meses, cuando empiece a caer a las reuniones con una Cocucha Efervescente en botella de vidrio. Eso sí, para los sólidos, no se hagan ilusiones (Nota del editor: ¿tan temprano, querido Hank?).

Después de meses de ausencia, vuelve la columna para niños grandes con otro de sus extensos repasos. Si la década de los '80 es ampliamente considerada como la "edad de oro" de las figuras de acción, la siguiente bien puede ser una "edad de plata", con personajes seguramente recordados por Multiverseros un poco más jóvenes, colecciones más abarcables y tendencias, digamos... "reconocibles".

Querida, cloné a las Tortugas

En una previa entrega conversamos sobre cómo gran parte del boom de las Tortugas Ninja se debió a su exitosa y variada línea de macacos. Como en la industria del entretenimiento infantil (y tantas otras) es más fácil copiar hasta el hartazgo una idea que funciona, en vez de crear un concepto original, varias franquicias más o menos alevosas empezaron a salir de sus caparazones a lo largo de los '90. Sin contar las parodias propiamente dichas*, fueron varios los que aprovecharon el patrón de "grupejo de animales antropomórficos fiesteros y con actitud" que combaten el crimen en diversos ambientes.

Wild West C.O.W. Boys of Moo Mesa (1992)

La primera serie, los Vaqueros de Moo Mesa, tuvo el aliciente de haber sido creada por Ryan Brown, dibujante de Mirage Studios, el estudio incubador de los Tortugas Ninja. En este caso fue un cometa caído en un pueblo del lejano oeste que "bovinificó" a sus habitantes. El resultado fue, quizás junto con BraveStarr, la única serie infantil con rivetes de weird west, ese subgénero literario que presenta una realidad alternativa y con toques steampunk en el far west. Impulsado por escritores como Joe R. Lansdale, la corriente ha tenido ejemplos tan diversos como los cómics de Jonah Hex y Cowboys and Aliens, las encarnaciones de Wild Wild West y la serie de libros de Dark Tower de Stephen King.

En esta "tierra de nadie", llena de forajidos sin piedad y alcaldes y sheriffs corruptos, es que irrumpen los C.O.W. Boys (la sigla es por "Code of the West") de Moo Mesa, un intrépido trío de justicieros con cuernos y pezuñas. Tenemos a Moo Montana, el valiente líder de la manada, siempre asistido por el robusto Dakota Dude y el impulsivo Cowlorado Kid. Por el reparto secundario deambulan los clásicos estereotipos del oeste, como la chica del bar, el joven entusiasta que sueña con cabalgar junto a nuestros héroes, la ranchera de pocas pulgas y un sabio bisonte indio llamado Buffalo Bull. En clara inspiración del universo Tortuguístico, los villanos eran más heterogéneos, con escorpiones, murciélagos, arañas, lagartos y buitres en dos patas y portando revólveres.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

El merchandising de los Vaqueros fue bastante optimista, considerando que la serie solo contó con 26 episodios. La colorida colección de figuras corrió por cuenta de la reconocida Hasbro, con 10 personajes inmortalizados en plástico y un "vehículo", el Caballo de Hierro. Una carreta y un ferrocarril bastante llamativos se vieron en catálogos pero no vieron la luz del día. También brillaron por su ausencia los corceles del trío, Ciclón, Rebelde y Jezebel, seguramente porque ver a un toro montado a caballo va en contra de las leyes de varias religiones. En Estados Unidos no se juega con eso.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Mientras la serie estuvo en el aire tuvimos cómics publicados por Archie. Años más tarde, como el creador aún mantenía lazos con Mirage, los Vaqueros tuvieron un crossover con las Tortugas Ninja en el n° 21 de la serie Tales of the TMNT (Vol. 2). En el mismo, las Tortus viajan al universo vacuno para darles una mano de tres dedos cuando los toros se encuentran en apuros. Los héroes con astas les devolverían el favor más adelante, durante su conflicto con el villano (poco) conocido como Savanti Romero. Las interacciones se extendieron a otros números y a un capítulo de la serie animada del 2003, donde los quelonios desembocan en una versión virtual de Moo Mesa.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Y por supuesto que tratándose de 1992, también hubo la clásica maquinita shoot'em up de Konami para jugar de a cuatro, con mucho en común con su pariente espiritual Sunset Riders (¡Cormano!).

Biker Mice from Mars (1993)

Los Moto-ratones de Marte irrumpieron en la escena cuando la Tortu-Manía empezaba a dar muestras de agotamiento. Su creador, Rick Ungar, era entonces el director de Marvel Enterprises, encargado de la rama televisiva y de explotar las diversas propiedades intelectuales de la Casa de Ideas fuera de los cuadritos. A lo largo de tres temporadas, la serie producida por Stan Lee que en nuestro país se vio en las mañanas de Canal 4 como parte de Jugo de Colores, narraba las peripecias de tres roedores llamados Throttle, Vinnie y Modo. Huyendo del planeta rojo y perseguidos por los Plutarkianos, los ratones (NUNCA los llames ratas) desembarcan en la Tierra, con muchas ganas de usar ropa de cuero y hacer picadas en sus máquinas.

Para diferenciarlos (entre ellos, pero no de las Tortugas), cada Moto-ratón tenía una personalidad definida, así como un arma preferida. Vinnie era el fiestero, Throttle el líder racional y Modo el grandote bonachón. Como no podía ser de otra manera, tenemos a una seudo-April encarnada por Charlene "Charley" Davidson, la acción se desarrolla en Chicago (comunmente conocida como "the second city" con respecto a Nueva York) y en vez de pizza a las ratas les gustaban los panchos y las hamburguesas... Otro detalle que seguramente le agregaba puntos de coolness en 1993 eran las voces de todo el elenco masculino de Beverly Hills 90210.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

La serie tenía un trasfondo ecológico, una preocupación que, como se verá más adelante, resultó ser bastante omnipresente en los dibujitos de la época. Los Plutarkianos se dedicaban a invadir y  agotar los recursos naturales de cuanto planeta estaba a su alcance, por lo cual, después de Marte, los muy cara de pescado pusieron sus ojos en nuestro mundo. El villano principal, Lawrence Limburger, es un vil industrialista trajeado y encubierto, siempre ladrando órdenes a sus esbirros el Dr. Karbunkle y el torpe mecánico Greasepit. Los Moto-ratones deberán entonces evitar que Limburger monopolice nuestros recursos para enviárselos a su planeta moribundo.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

La línea juguetera, donde por supuesto se destacaban las motos, fue producida por Galoob. De todas las colecciones repasadas en esta nota, por lejos es la más extensa. Por si a alguno le interesa, hay 12 figuras básicas sin repetidas, 3 Moto-ratones gigantes, y varias subseries con armas y accesorios extravagantes.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

En cuanto a las motos, hubo una línea de Micro Machines y una docena de choppers que harían palidecer de envidia a Johnny Blaze. Cuando se les acabaron los diseños motoqueros, la colección empezó a incluir cuadriciclos y hasta una ala delta, además de dos playsets.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Si bien no llegaron a las maquinitas, sí hubo un par de juegos de carreras para el Super Nintendo y otro para la Playstation 2, este ultimo a raíz de un intrascendente revival semi-computarizado en 2006.

Swat Kats (1993)

Fue un dibujito de los infaltables Hanna-Barbera con un corte más comiquero y oscuro que sus creaciones de los años '60-'70. Chance Furlong y Jake Clawson conforman este "Escuadrón Radical" de paramilitares traicionados convertidos en vigilantes. Ayudados por un jet de alta tecnología (el Turbokat) y bajo sus identidades secretas como T-Bone y Razor, los SWAT Kats combaten el crimen y evaden la ofensiva de la policía militarizada (los Enforcers comandados por Ulises Feral) de Ciudad Megakat.


¡Ese solo de guitarra eléctrica!

Villanos regulares incluían a Dark Kat, el hechicero Pastmaster, el Lizardesco Doctor Viper, el ladrón tecnológico Hard Drive y los Metallikats, unos Bonnie y Clyde felinos revividos cibernéticamente después de su escape fatal de la prisión de Alkatraz. También pululaban los políticos y militares abiertamente incompetentes, cobardes y corruptos, algo que gradualmente estaba empezando a asomarse en la consciencia colectiva, gracias en parte a la filosofía "Trust No One" promovida por Los Archivos X.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

SWAT Kats fue un éxito de audiencia gracias a su cuidada animación, enfoque serializado y acción a granel. Muchos ven aspectos del movimiento furry en este universo felino antropomórfico (la mayoría de los nombres en inglés contienen referencias gatunas). Lamentablemente Ted Turner, el dueño-botón de Cartoon Network, lo consideró demasiado violento para un público infantil y canceló la serie después de tan solo 23 capítulos. Un puñado de episodios adicionales estaba casi terminado. El equipo de animación pidió permiso para finalizarlos por amor al arte pero los de arriba negaron la moción.

La serie tuvo una limitadísima colección de figuras (los dos héroes y dos villanos) a cargo de Remco que son bastante difíciles de conseguir. Si bien hubo planes de ampliar la línea con otros personajes y los maravillosos vehículos con "k", los mismos se cancelaron ante el fin de la serie animada.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

En un brillante y profético juego de palabras, los escritores convirtieron al Dr. Elrod Purvis en el Dr. Viper al extraer las letras "S, O, U, L" de su nombre.

El resto del merchandising también fue escaso, con algún juguete de fast food más un correcto juego de Super Nintendo. La serie completa fue editada en DVD hace un tiempo por Warner Archive, un utilísimo programa por encargo diseñado para series y películas de culto que, si bien no justifican una distribución masiva, pueden ser adquiridas por sus fans más acérrimos y nostalgiosos.

Samurai Pizza Cats (1994)

Siguiendo con el fetiche gaturro, me acuerdo de ver Los Gatos Samurai por el canal Fox Kids durante los primeros años que tuvimos cable en casa. La fórmula era sencilla y redituable: importar una serie de anime barata (Kyatto Ninden Teyandee para los otakus) y adaptarla para el público norteamericano, con muchos chistes pavos y referencias culturales que poco y nada tenían que ver con los diálogos originales. Woody Allen ya lo había hecho en sus comienzos con el disparate What’s up Tiger Lilly?, una pedorra cinta de espionaje ponja convertida en búsqueda internacional de una receta secreta de ensalada de pollo. En nuestro país hace tiempo se pudo ver algo similar bajo el nombre de "Humor amarillo", una sección presentada por Humberto de Vargas, basado en el longevo programa de entretenimientos nipón Takeshi's Castle.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Volviendo a lo nuestro, los Gatos Samurai se convirtieron en sorpresivo exito de culto en Estados Unidos, tal vez en parte por la escasa presencia del animé en la televisión abierta. Por suerte para nosotros, el doblaje latino estuvo a la altura. En el Pequeño Tokio, una versión cibernética del Japón feudal, El Quesote y su ejército de cuervos ninja comandados por Pájaro Malo intentan dar de baja al inepto Emperador Fred. Por suerte tenemos al trío conformado por Speedy Ceviche, Polly Esther y Guido Anchoa, quienes desde su pizzería salen literalmente disparados a combatir los mechas que les encaja el villano.


Dicen que el que grabó el opening en inglés lo hizo totalmente ebrio. Me parece que su contrapartida mejicana también…

La serie tenía unos cuantos gags recurrentes. Al antagonista principal le gustaba vestirse de mujer y literalmente explotaba de ira al final de cada episodio. A la caprichosa de la Princesa Violeta (Lady Vi) le gustaba enviar a sus súbditos a la Isla de los Prisioneros como castigo, sin saber que en realidad se trataba de un paraíso playero. Cuando se llenaba, entonces iban a parar a la Isla de los Extras. Como estos hay muchísimos más, y los personajes recurrentes también son demasiados para enumerar.

Los juguetes fueron producidos por Bandai e incluían detalladas maquetas articuladas para armar estilo Gundam y playsets más chicos de la pizzería y el templo. El merchandising se extendió al infaltable juego de Nintendo que no llegó a tener su adaptación norteamericana.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Aún después de todos estos años, el culto de los Gatos Samurai se mantiene. Un ejemplo reciente se dio durante la producción del juego de pelea Tatsunoko vs. Capcom: Ultimate All-Stars (2010, para Wii), en el cual Ryu, Chun-Li y su pandilla se daban bomba en un crossover con los personajes del estudio de animación. Lamentablemente y a pesar de los miles de pedidos de fans, no se llegó a un acuerdo para incluir a los mininos feudales. Como con casi todo bajo el sol salvo Multiverseros, sus derechos ahora pertenecen a Disney. Resistan, muchachos.

Street Sharks (1994) y Extreme Dinosaurs (1996)

Tanto Street Sharks como su spin-off prehistórico Extreme Dinosaurs fueron concebidos como figuras primero, a cargo de Mattel, y como series animadas más adelante. Aquí tenemos OTRO cuarteto de hermanos adolescentes (mmmh...) que tras los efectos del rayo alterador de genes del Dr. Bolton, se convierten en un grupejo de tiburones callejeros humanoides. El villano de turno es el ex-asistente de Bolton, ahora convertido en piraña mutante, y fuente creadora inagotable de bichos marinos musculosos para combatir a nuestros héroes.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Cada uno de los hermanos Bolton (Ripster, Jab, Streex y Big Slammu) es de una especie de tiburón diferente (blanco, martillo, tigre, ballena) y hace honor a su época de la forma mas estereotípica posible. Ni los voy a distinguir, pero quédense tranquilos que en el grupo tenemos al líder temerario, al inventor, al vago, al baterista mujeriego y muchos rollers, skates y deportes extremos por episodio. La estudiante universitaria Lena Mack era la señorita de turno y otros animales marinos mutantes completaban el reparto, generalmente creaciones del Dr. Piranoid que eventualmente se arrepientían de sus maldades y se unían a los Street Sharks. Si después de ver un capítulo Kevin Eastman y Peter Laird no llamaron a sus abogados, es porque realmente estaban podridos en guita.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Las figuras de Street Sharks eran de gran tamaño y no se caracterizaban por su sutileza. Las cajas eran jaulas a punto de romperse y hasta hubo títeres de mano y un personaje que se transformaba en buggy. Como era de esperarse, la mayoría de los mecanismos de acción (¡hasta los de los vehículos!) tenían que ver con los tarascones.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte


¿Cuál es el verdadero y cuál es la parodia?

Por si fuera poco copiar descaradamente a las Tortugas Ninja, más adelante le tocó a los Dinoplatívolos. Durante la última tanda de episodios, los Street Sharks entablaron contacto con los Dino Vengers, una unidad militar intergaláctica integrada por T-Bone, Stegz, Bullzeye y Spike encargada de capturar a un trío de Raptors prófugos. ¿Su diabólico plan? Elevar la temperatura de nuestro planeta para hacerlo habitable por reptiles de sangre fría.

Ya encabezando su propia serie en el '97, los rebautizados Extremo Dinos agregaron a Hard Rock a su plantel y se aliaron con algunos humanos benévolos como el paleontólogo Porcupine Duvall, quien les permite refugiarse en su museo.

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Los juguetes corrieron por cuenta de Mattel, a esta altura expertos en macacos dientones y desproporcionados. Una de las sub-colecciones, llamada Dino-Vision, permitía a pequeños francotiradores apuntar las armas con una mira, "como si fueran dinosaurios".

Hank y su Cajón de Juguetes: Héroes de los '90, primera parte

Para terminar la primera parte de este repaso, les propongo un edificante juego: "identifique la catchphrase". Todo ícono noventero debía tener su "¡Cowabunga!" ¿Te animás a unir los puntos con Liquid Paper sobre tu monitor?

a) "Bingo!" 1) Biker Mice from Mars
b) "Jawesome!" 2) Extreme Dinosaurs
c) "Let’s fossilize 'em!" 3) Swat Kats
d) "Yee-haw!" 4) Samurai Pizza Cats
e) "¿Quién quiere pizza?" 5) Wild West C.O.W. Boys
f) "What a rush!" 6) Street Sharks
g) "¡Oooooooooosssooo!" 7) Leo


* En los cómics tuvimos Adolescent Radioactive Black Belt Hamsters (Eclipse/Dynamite) y la miniserie Pre-Teen Dirty Gene Kung-Fu Kangaroos (Blackthorne). Mientras tanto, en Tiny Toons se burlaban de la competencia con el "dibujo dentro del dibujo" Immature Radioactive Samurai Slugs. Los nombres de los Hamsters eran Clint, Chuck, Bruce y Jackie, mientras que las Babosas eran Picasso, Goya, Murillo y Velázquez y su archi-villano un salero gigante. ¿Hace falta que lo expliquemos?

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3