Home Columnas Hank y su Cajón de Juguetes Hank y su Cajón de Juguetes: "Los Juegos del Terror"

Hank y su Cajón de Juguetes: "Los Juegos del Terror"

Por el Hank y su Cajón de Juguetes

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del TerrorLlega Halloween, la fecha tan polémica para aquellos que sólo celebran festividades autóctonas (como el Día del Cacharro Charrúa y el Día del Utensilio Charrúa). Mientras los botijas se disfrazan de superhéroe, nuestro Hank Scorpio aprovecha para repasar los juguetes más terroríficos y fantasmagóricos que el dinero puede comprar.

Esta columna se llama Los Juegos del Terror. No, no me refiero a aquel efímero programa de Canal 4 de fines de los '80, donde un joven Raúl Portal disfrazado de macabro maestro de ceremonias, deambulaba por 18 de Julio repartiendo "caramelos de seso" a niños impresionables (y si hacías reír a Drácula, te ganabas un auto 0 km.). Esta semana y con motivo de Halloween, el cajón abre su puerta más crujiente y llena de telarañas para repasar las colecciones macaqueras con tintes terroríficos más conocidas (y otras no tanto) de nuestra infancia, al igual que las nuevas líneas que han surgido a raíz del boom coleccionista en la última década y media.

Los jefes de marketing de las empresas jugueteras tienen la perturbadora costumbre de referirse a esos locos bajitos como consumers-in-training. O sea, si los agarramos de chiquitos, los tenemos de por vida. Es por eso que, apelando quizás a la curiosidad y fascinación por lo extraño, lo sobrenatural y los miedos típicos de la edad, una de las principales puertas de entrada a este mundo haya sido no una, sino dos versiones de Los Cazafantasmas. Vayamos por partes, dijera Jack el Destripador.

En el año 1975, la cadena televisiva CBS estreno una serie infantil con actores conocida como The Ghostbusters. Al inicio de cada episodio, el trío protagonista formado por Spencer, Tracy y Kong (nótense las referencias cinéfilas) acuden a una tienda, donde un mensaje grabado que obviamente "se autodestruirá en cinco segundos" los envía a la misión de turno. A lo largo de 15 episodios, Los Cazafantasmas se dirigirían al mismo castillo abandonado donde se enfrentarían a antagonistas clásicos como Drácula, el monstruo de Frankenstein, la Momia, el Hombre Lobo, el Dr. Jekyll, el fantasma de Canterville, y el espíritu de Billy The Kid, siempre poniéndoles fin a través de su famoso "Desmaterializador de Fantasmas".

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

En 1986, aprovechando el éxito demoledor de la película Ghostbusters, la serie del '75 fue resucitada a modo de serie animada a cargo del estudio Filmation (responsable de He-Man y las series de animación limitada de Star Trek y los Super Friends, entre muchas otras). Ahora tenemos a Eddie y Jake, los hijos de los originales, junto al simio Tracy, que aparentemente no envejeció desde que laburaba con los padres de éstos. Acompañados por la periodista Jessica, la vidente Madam Why y la maravillosa Cazacarcacha (capaz de mutar en el vehículo que fuera conveniente), Los Cazafantasmas se enfrentaban a las fuerzas del mal de la Quinta Dimensión presididas por Premier Malvado, siempre asistido por sus lacayos Vampirrata, Miedosín (un C-3PO bien maula que se caía a pedazos) y una gran variedad de espectros como Cazador, Loberto, Sir Trancelot y Misteria. Muchos también recordamos los artículos del hogar parlanchines, como el contestatario Calaverófono y la Esquelovisión, que al final de cada capítulo nos deleitaba con la moraleja del día. A mis tiernos siete añitos, nada era más gracioso que la secuencia dentro de la Cámara de Transformación (el equivalente a los Batitubos de Adam West), donde podíamos ver a nuestros héroes en ropa interior. Mi sentido del humor ha madurado pero no tanto.

Filmation's Ghostbusters (como se le terminó llamando para diferenciarla de la otra serie) tuvo una linda serie de juguetes, con la mayoría de los personajes, además de un par de vehículos y "bases".

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Después de salida la clásica película de Ivan Reitman (con estrellas de la época como Dan Aykroyd, Bill Murray, Sigourney Weaver y Rick Moranis), Columbia quiso sacar una serie animada que siguiera las aventuras de este nuevo grupo de Cazafantasmas. Por una cuestión de derechos y propiedad intelectual, la serie animada se llamó The Real Ghostbusters y fue lo suficientemente longeva (147 episodios) como para gestar una divertida colección de muñecos y juguetes interactivos a cargo de Kenner (responsable de Star Wars y Super Powers, entre otros). La serie era bastante fiel a la película de Reitman, aunque con un humor menos sugestivo y siempre con el maravilloso tema musical de Ray Parker Jr. Se nota la pluma inteligente de un joven J. Michael Straczynski, en episodios donde el cuarteto revive el Cuento de Navidad de Dickens o se enfrenta al Jinete sin Cabeza, el fantasma de Al Capone, y a un culto que pretende desencadenar al mismísimo Cthulhu. En la parte visual también hicieron sus primeras armas gente como Bruce Timm, Kevin Altieri (Batman: The Animated Series), Bob Camp y Vincent Waller (Ren and Stimpy y Bob Esponja). Tal fue la popularidad de Slimer, la mascota del equipo (Pegajoso, pa' nosotros), que éste tuvo su propia serie más adelante. La serie completa se encuentra disponible en un coqueto box set que duplica el cuartel general anti-fantasmas.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Ghostbusters ("la película") tuvo una secuela menos exitosa en 1989 y otra serie animada en 1997. Conocida como Extreme Ghostbusters, en ella se ven a Egon y Janine entrenando a cuatro de sus alumnos universitarios para defender a Nueva York de una nueva tanda de actividad paranormal. En el grupejo tenemos a Kylie, la sarcástica chica goth con conocimiento brujeril; Eduardo, el latino arrogante; Roland, el trufa experto en tecnología; y Garret, el atleta parapléjico que llegó a ser el personaje más popular de la serie. Se destaca el episodio final en dos partes, donde el resto de los Cazafantasmas originales regresan para una última gran misión intergeneracional.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Una tercera película en la que los próceres de lo sobrenatural viajan al mismo Infierno ha estado en desarrollo desde principios de los '90. Se hablaba de entrenar a una nueva generación y se vinculaba a gente como Ben Stiller, Chris Rock, Adam Sandler, Chris Farley, Seth Rogen y Will Ferrell al proyecto. Al final, varias de las ideas y conceptos del guión sin usar de Aykroyd se materializaron en Ghostbusters: The Videogame (2009), aunque éste sigue luchando por juntar a la banda de nuevo y pasar la antorcha a otra configuración. Supuestamente Bill Murray es el cortamambo que viene trancando todo desde hace años, diciendo que "a nadie le interesa ver a cuatro viejos gordos y pelados correteando por ahí con mochilas" y, según se dice, devolviendo en tiritas el guión de Aykroyd. Dejando de lado las suposiciones, hoy en día la franquicia sigue con vida gracias a un entretenido comic de IDW, a estas alturas, verdaderos expertos en relanzar personajes queridos de otras décadas.

Volviendo a los juguetes de Kenner, la colección fue rica en ideas, con Cazafantasmas que gritan y se asustan, representaciones de los monstruos clásicos de la Universal, civiles supuestamente comunes y corrientes que se transforman en bichos asquerosos y gran variedad de fantasmas. Son clásicos el monstruo de malvaviscos Stay Puft y el vehículo Ecto-1, calcados de la película.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Tim’s Toys

El estilo visual y la afición incondicional por la Noche de Brujas y los juguetes macabros del cineasta y animador Tim Burton, lo hacen figura cantada para poner la firma a adaptaciones en plástico de ocho de sus creaciones fílmicas (diez si le sumamos las dos Batman, pero eso queda para otro "Cajón...").

Después de romper sus cadenas creativas con el imperio Disney, Burton dio sus primeros grandes pasos como realizador de largometrajes con Pee-Wee's Big Adventure (1985), el salto a la pantalla grande del personaje creado por el cómico Paul Reubens, y la más personal y desquiciada Beetlejuice: El Súper Fantasma (1988). Con un elenco de lujo encabezado por Michael Keaton, Alec Baldwin, Geena Davis, Jeffrey Jones, Catherine O’Hara y Winona Ryder, Beetlejuice fue un éxito inesperado de taquilla, lo que convirtió a Burton en auteur mimado por los estudios, e hizo que se asegurara la adaptación de las aventuras fílmicas de cierto millonario bajoneado con aires de justiciero-quiróptero. El universo del "bio-exorcista" más famoso dio lugar a una línea de figuras y una serie animada más bajada de tono, donde Beetlejuice y Lydia son compañeros de andanzas por el Inframundo y se mantiene el circense tema musical de Danny Elfman.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Al igual que con Los Cazafantasmas, se viene hablando de una secuela (con el infame título "Beetlejuice Goes Hawaiian") prácticamente desde que salió la primera, pero hasta la fecha, "son rumores, son rumores...".

Después de Batman Returns (1992), Burton volvió a sus raíces de animador con la maravillosa The Nightmare Before Christmas (El extraño mundo de Jack). Un desborde de imaginación (tanto de Burton como del subvalorado director en cuestión, Henry Selick, y la partitura de Elfman), "The Nightmare..." funciona como homenaje a casi todo lo que le gusta a Burton: los largometrajes navideños en stop-motion del estudio Rankin-Bass, los cuentos y fábulas europeas, el cine de terror clásico de la Universal y la Hammer, y la poesía de Edgar Allan Poe. De hecho comenzó como un poema escrito por Burton, aquí narrado por el gran Christopher Lee y animado con motivo del lanzamiento en DVD de la película:

Los muñecos originales de "The Nightmare..." fueron producidos en cantidad limitada (a los ejecutivos de la Disney el film les pareció "muy dark para los niños" y distribuidos a través de Touchstone por miedo a que los padres protestaran), por lo que hoy en día son bastante codiciados.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

En Ed Wood (1994), uno de sus filmes más personales y logrados, Burton rendía tributo a uno de los peores directores de la historia, así como a la sci-fi de los ’50. En cierto sentido esto se extendió en Mars Attacks! (1996), la adaptación de una curiosa y ultra-violenta serie de trading cards que ilustraba, en glorioso detalle, las consecuencias de una invasión marciana. Dibujadas en 1962 por los artistas Wally Wood y Norman Saunders, las "figuritas" se convirtieron en objeto de culto codiciadas por pre-púberes sedientos de imágenes de tortura, violencia sin sentido y damiselas en situaciones sugestivas. El guión de Jonathan Gems para la película de Burton recrea muchas de estas escenas y agrega toques de comedia negrísima, sátira política, y homenaje/parodia al cine de clase "B".

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

El film cuenta con un elenco nutrido (donde casi todos la quedan), liderado por Jack Nicholson en papel doble, Glenn Close, Pierce Brosnan, Sarah Jessica Parker, Michael J. Fox, Martin Short, Danny de Vito, Jack Black y Natalie Portman. Burton también intentaba recrear las disaster movies de los '70, estilo Infierno en la torre y La aventura del Poseidón, donde los actores más famosos de la época marchaban al spiedo uno tras otro. Inicialmente los marcianos iban a ser animados mediante la técnica de stop-motion (en claro homenaje a Ray Harryhausen), pero el relativamente bajo presupuesto les obligó a usar efectos computarizados. Ah, ¿y el lenguaje marciano que los ineptos ejecutivos de la Warner querían subtitular? Graznidos de patos reproducidos en reversa.

Mars Attacks! tuvo dos colecciones producidas por la compañía Trendmasters, una duplicando la apariencia de los invasores de la película, y otra con marcianos más siniestros basados en el cómic. A esto le agregaron un par de platillos voladores y pistolas de rayos desintegradores para perseguir a nuestras mascotas.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

"¡¿Viste, Scully, cómo tenía razón?! Me debés unas semillas de girasol y una Playboy".

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Con motivo del 50 aniversario, Topps relanzó la franquicia con todo: tarjetas coleccionables, el cómic de rigor a cargo de IDW, unos muñecos preciosos de Mezco y un libro al estilo del de las Basuritas que había salido el año anterior.

Otros proyectos de Burton también tuvieron sus encarnaciones en plástico, ya sean sus films animados con o sin Henry Selick (The Corpse Bride, Frankenweenie*), largometrajes góticos con toques fantásticos (Edward Scissorhands, Sleepy Hollow), o el libro de poemas ilustrado por el mismo Burton, The Melancholy Death of Oyster Boy and Other Stories.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Juguetes para niños grandes

Se puede decir que el "boom" del coleccionismo adulto de figuras de acción se empezó a ver a partir de 1997, año en el cual se produjo el relanzamiento de la trilogía original de Star Wars, con sus cuestionables "mejorías" (salvo el hecho irrefutable de que, como dice Kevin Smith, "EVERY movie could use more Boba Fett"). La redituable línea de muñecos de Star Wars se encontraba en estado de hibernación en carbonita desde mediados de los '80, después del lanzamiento de Return of the Jedi, y estirada un par de añitos más con las series animadas Ewoks y Droids. Bajo el subtítulo Power of the Force II, Luke y compañía volvieron y arrasaron el mercado mostrando trazas de lo que ya nos tiene acostumbrado el hobby: figuras y vehículos ultra-detallados, variaciones carísimas y difíciles de conseguir, y el hecho de que ningún personaje es lo suficientemente intrascendente como para no ser parte de la colección. Si aparecés en el ángulo superior derecho de la pantalla en el Palacio de Jabba por dos segundos y medio, tenés garantizado por lo menos un macaco.

El otro propulsor importante del coleccionismo adulto fue la irrupción de McFarlane Toys, creada originalmente para promover los personajes de la serie Spawn. Desconforme con la calidad de los muñecos de superhéroes de otras compañías, el inquieto de Todd decidió crear su propia empresa, financiada con los ingresos de Image en su mejor momento financiero. Fundada en el año 1996 bajo el nombre de Todd Toys, el dibujante canadiense fue forzado por Mattel a cambiar el nombre, supuestamente para no confundirlo con la serie del hermanito menor de Barbie

A fines de los 90, las figuras y maquetas de McFarlane eran alabadas y criticadas por coleccionistas y padres preocupados en igual medida, por la inusitada atención al detalle y, en muchos casos, la escasa articulación. Para muchos coleccionistas estaban más cerca de estatuas que de muñecos. Aún así, se convirtió en una empresa multimillonaria, donde los diseñadores de Todd dieron rienda suelta a su morbosa imaginación, creando sangrientas y grotescas representaciones de monstruos clásicos, cuentos de hadas, videojuegos violentos y obras de artistas como H.R. Giger (Alien, Species) y Clive Barker (Hellraiser). También se han dedicado a cosas más mainstream como jugadores de hockey, baseball y football americano, y licencias como Los Simpson, KISS, Los Beatles, The X-Files, Lost y 24.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Quizás su línea más popular fue la longeva Movie Maniacs, pionera en reunir personajes de distintas compañías, estudios y series de terror más contemporáneas. Además de los que se pueden apreciar en las fotos de abajo, por ahí también desfilaron detalladas versiones de Chucky (¡en tamaño real!), Norman Bates, Pumpkinhead, Candyman, Leyenda, Wishmaster, las mutaciones de The Thing y hasta una interpretación libre de la Bruja de Blair. Para extender la línea, se le sumaron personajes de acción como The Crow, Snake Plissken, Shaft, los dos Terminators, Depredador y Robocop.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Movie Maniacas demostró que existía un mercado hambriento de figuras terroríficas de calidad, por lo que otros tomaron nota. Con una franquicia ya armada, el productor y director de clase "B" Charles Band creó Full Moon Toys con el fin de comercializar su popular serie The Puppet Master. Con diez entregas hasta la fecha, la serie narra la historia de la maldición del marionetista Andre Toulon. Perseguido por los Nazis, Toulon utiliza un antiguo secreto egipcio para dar vida a pintorescos macacos a fin de cobrar venganza desde la tumba. Todo un clásico de los Viernes 13 de Canal 4, The Puppet Master y sus secuelas establecieron el mini-imperio que es Full Moon Pictures, responsable de otras series de bajo presupuesto como Subspecies, Dollman, Demonic Toys y Killjoy. Band es una figura carismática y accesible en las convenciones y se dedica a explotar franquicias "WTF?" como The Gingerdead Man (una galleta de jengibre navideña asesina) y The Evil Bong (exactamente lo que escribí).

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Otra compañía menor que tomó la posta de Todd fue Aztech, hoy en día conocida como Mezco. En su selectiva y original producción se destacan las series Silent Screamers (la versión muda y en blanco y negro de Movie Maniacs), Cinema of Fear, Cryptozoology (criaturas míticas como Pie Grande, el Demonio de Jersey y el Monstruo del Lago Ness), y los clásicos monstruos de la Universal

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

En los Estados Unidos, después de la Navidad, Halloween es la celebración donde se gasta más dinero. Se puede decir que los juguetes terroríficos se han convertido en toda una industria, donde ya no existe película o propiedad literaria sin explotar. En la actualidad el hobby se encuentra en las capaces manos de SOTA y NECA.

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Y los demás...

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Hank y su Cajón de Juguetes: Los Juegos del Terror

Después de todo esto, les deseo un feliz Halloween, ¡con muchas golosinas y sustos!


* Frankenweenie fue originalmente un corto con actores en blanco y negro allá por el '84, cuando Burton aún era animador para la casa Disney. Frustrado con la política del estudio de solo producir material colorido y familiero, Burton renunció. Resulta irónico ver que su segundo largometraje como director para Disney (después de Alice in Wonderland) es una versión estirada del corto original rechazado, con muchísimas referencias al cine clásico de terror. Se puede decir que el tiempo (y los millones) lo curan todo: hoy en día la tumba de Sparky y los personajes de The Nightmare Before Christmas cohabitan alegremente con Mickey y Cia. en la Mansión Embrujada de Disneylandia.

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3