Home Columnas Hank y su Cajón de Juguetes Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Por el Hank y su Cajón de Juguetes

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas NinjaAhora tienen narices, pero el sentido del olfato parecen haberlo cambiado por el sentido del gusto a la hora de vestirse. Las Ninja Tortugas Adolescentes Mutantes desembarcan en el cine con un aparato publicitario nunca antes visto. Repasemos su historia mientras recordamos sus innumerables encarnaciones plásticas.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas NinjaEn un pequeño apartamentito de New Hampshire que ya no existe, durante una noche de mucha cerveza y pizza, dos jóvenes ilustradores se divertían entre ellos creando una bizarra historieta de asociación libre. Motivados por su admiración en común por la obra de Jack Kirby, así como también parodiando los cómics grim and gritty de Frank Miller (Ronin, su run de Daredevil), fue "en un ataque de locura inspirada" que Kevin Eastman y Peter Laird dieron vida a las inmortales Teenage Mutant Ninja Turtles.

Después del rechazo de todas las editoriales y el fallido intento de lanzar su primer personaje (el androide Fugitoid, quien más tarde se uniría al canon de las Tortugas), Eastman y Laird publicaron en forma totalmente independiente TMNT #1, con un tiraje inicial de 3.000 ejemplares. Para darse un poco más de credibilidad, bautizaron a su estudio como Mirage ("oasis"), haciendo referencia a la falta de espacio físico en el tupido apartamentito que compartían con sus novias. Juntando sus magros ahorros más un préstamo del Tío Quentin Eastman, los creadores pudieron financiar el lanzamiento de su libro, ofreciéndolo en la Mini-Con de Portsmouth en mayo de 1984 por tan solo U$S 1,50.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

El número se agotó enseguida, llegó el verano boreal (por lo que Laird tuvo que volver a su ciudad natal a cocinar langostas) y ya para setiembre el interés de una reedición más masiva obligó a los ilustradores a convertirse en artistas de cómic de tiempo completo. Así surgieron un segundo número, con los debuts del científico Baxter Stockman y su asistente April O'Neil, y la microserie de Raphael, con su primer encuentro con el justiciero urbano Casey Jones. Ya para el quinto número Eastman y Laird no daban abasto con la producción de la serie y sus plazos de entrega, por lo que Mirage amplió sus instalaciones y comenzó a contratar asistentes y artistas. También surgió su primer título paralelo para conectar la continuidad, Tales of the TMNT (1987-89), donde aparecieron otros conocidos personajes como el cocodrilo sureño Leatherhead y Rat King.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Fue entonces que irrumpió en escena una figura clave: el marketinero Mark Freedman, responsable de elevar a las Tortugas de curiosidad indie a íconos mediáticos internacionales. Freedman ya había acumulado experiencia manejando propiedades como G.I. Joe, personajes de Hanna-Barbera y Alvin y las Ardillas, pero igual se las rebuscaba haciendo de mozo de catering los fines de semana. Buscando la próxima tortuga de los huevos de oro, el promotor cobró conocimiento con el cuarteto de quelonios con nombres de artistas renacentistas no a través del cómic, sino de un juego de rol, el primer elemento de merchandising de los personajes. Freedman ubicó a los creadores, alquiló un traje estilo Wall Street, y se mandó para New Hampshire, donde los artistas firmaron un contrato inicial renovable, basado en gran parte en el entusiasmo evidente del agente y sus contactos en el mundo juguetero y de la animación. Después que compañías establecidas como Mattel y LJN lo rechazaron citando lo ridículo del concepto, Freedman tuvo que morir en la inexperiente Playmates, hasta la fecha dedicada exclusivamente a juguetes para preescolares y muñecas para niñas. A su vez, los ejecutivos le dijeron que para que la propiedad fuese rentable debía estar apoyada por una serie animada más enfocada al humor y la aventura y menos violenta.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

La recordada serie animada del '87 (no adjunto la presentación porque todos nos la sabemos de memoria) debutó como una miniserie de 5 episodios piloteada por Fred Wolf (Patoaventuras) y David Wise (Godzilla, He-Man, Transformers). Un dato poco conocido es que Chuck Lorre, creador de Two and a Half Men y The Big Bang Theory, hizo sus primeras armas escribiendo el pegadizo tema de apertura. Lorre dice que hasta la fecha no ha recibido ni un centavo de royalties, aunque no creo que la plata le falte...

Entre los cambios necesarios para adaptar la serie a un público infantil se les pidió un enfoque más "Lois Lane" para April, el convertir a Shredder en una mezcla de Darth Vader y los samurais encarnados por Toshiro Mifune, y hacerlo el villano principal (si bien figuraba en el primer número, fue uno de varios antagonistas). Su ejército de Foot Soldiers (una sacada de lengua a The Hand, el clan ninja marvelita) son ahora robots descerebrados y Krang (miembro de los Utrom en las historietas) es quien provee la tecnología necesaria para conquistar al mundo desde su Technodrome.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Para distinguir a las Tortugas, ahora cada una tiene un color diferente (en el cómic era siempre el rojo) y sus personalidades fueron desarrolladas más a fondo. Su afición a la pizza con exóticos condimentos fue una referencia a las circunstancias de su creación y a la verdad universal de que, como dijo Eastman, "¿a qué niño no le gusta la pizza?". Fue Playmates la que creó el logo que conocemos todos, y "ablandó" los diseños de Eastman y Laird haciéndolos más cartoonish.

La primera tanda de figuras salió un año antes que la miniserie y marcó el principio del fin de varias colecciones hasta entonces intocables, como G.I. Joe, Transformers y He-Man. También marcaron tendencia y fueron varios los grupos de animales antropomórficos con actitud que inundaron el mercado durante la siguiente década. Los muñecos originales se acercaban bastante al cómic, aunque más tarde se incorporaron elementos y personajes de los dibujitos y las películas. Las Tortugas carecían de pupilas y tenían músculos venosos, mientras que la postura de Shredder se asemejaba a la de su primera aparición.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

La variada galería de mutantes secundarios era colorida y detallada, con ropa rasgada, bichos y pedazos de basura incrustados. TMNT fue una serie muy bien diseñada, con accesorios y vehículos sumamente creativos. Los personajes y el tosco arte de las cajas estuvieron a cargo del plantel artístico de Mirage. Después de las primeras series "básicas" empezaron a salir muñecos a cuerda, que hablan, y con caparazones que se abren para guardar las armas. Los creativos vehículos reflejaban el ambiente subterráneo, con tachos de basura, tapas de alcantarilla, sopapas, y asientos de inodoro. Otro elemento crucial de la mitología que se trasladó a vehículos y playsets fue el ooze, esa sustancia verde y viscosa que mutaba a los personajes.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Así como en los álbumes de figuritas que todos supimos coleccionar teníamos las "difíciles", en la etapa clásica de las Tortugas tuvimos dos simpáticos mutantes: el dálmata bombero Hot Spot y el gato presidiario Scratch, figuras escasas y caras si las hay. Si no me creen, dense una vuelta por E-Bay. En cuanto a los numerosos vehículos, las piezas de resistencia siguen siendo la camioneta (Party Wagon), el dirigible (Turtle Blimp) y el Tecnódromo.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Gente así le da al coleccionismo una mala reputación...

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hay que admitir que más adelante se les haya ido la moto, con Tortugas policías, astronautas, surfistas, militares, del oeste, rocanroleros y animadores de fiestas infantiles. Las versiones elseworlds (por llamarlas de alguna manera) se multiplicaron con atuendos deportivos, medievales, prehistóricos y de superhéroes. Hasta se los vio mimetizados con los Trolls (fenómeno noventero si los hay), los elencos de Star Trek y los monstruos clásicos de la Universal. Playmates mantuvo su vigencia en las jugueterías con manotones de ahogado hasta el '98, con curiosas sub-series transformables (en sus animales de origen o en vehículos), robotizadas, lanza-pizzas y una diseñada por Jim Lee.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Volviendo al '87, ya a partir del suceso de la serie animada comenzó a brotar algo que se mantendría a lo largo de los siguientes 25 años: las tensiones entre la dupla creativa y estudios, y entre los artistas mismos. A medida que la dirección de la propiedad intelectual se desvirtuaba más de su concepción original (además de que su éxito y expansión se daban a un ritmo vertiginoso), Eastman y Laird se distanciaban gradualmente de su creación. El número 11 de la serie original fue su última colaboración artística por mucho tiempo, al convertirse el merchandising en un trabajo de tiempo completo. Por suerte para entonces la propiedad ya atraía a otros artistas independientes. Con el éxito de la serie animada, Eastman y Laird le dieron el visto bueno a la tercera serie secuencial: TMNT Adventures publicada por la menos pensada Archie Comics, después que DC y Marvel rechazaran distribución describiéndola como una "moda pasajera" (¿notan el patrón?). Adventures incorporó nuevos mutantes que luego se transfirieron a los universos animados y jugueteros, como Ray Fillet, Wingnut y el Sargento Bananas. Pero quizás el personaje invitado más importante haya sido el roedor samurai Usagi Yojimbo ("conejo guerrero"), creación de Stan Sakai, amigo de Eastman y Laird. Descontando las Tortugas, fue la figura más vendida.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Entrado el '89 y con la Batimanía dominando el mundo, la gente de Mirage y Playmates se dieron cuenta que precisaban un largometraje para mantenerse relevantes. Usando el slogan "Hey dude, this is no cartoon", Teenage Mutant Ninja Turtles: The Movie fue quizás la primera adaptación fílmica de un cómic independiente, por lo que pretendió mantenerse más cercana a las fuentes originales. Para ello contactaron al estudio Golden Harvest, conocidos por haber distribuido los films de Bruce Lee y Jackie Chan en Estados Unidos. El poco conocido director Steve Barron, responsable de videoclips para Michael Jackson y Dire Straits, fue el convocado por tener una conexión con el renombrado taller de marionetas y criaturas animatrónicas de Jim Henson (Los Muppets, Plaza Sésamo, Laberinto). Para los curiosos: un jovencísimo Sam Rockwell encarna al soldado Foot reclutador, los mecanismos que operaban los rostros se encontraban ocultos en las caparazones y se llegó a filmar un final alternativo, presente en la novelización:

Con un presupuesto de 13 millones y una producción acelerada puesta en marcha enseguidita después del debut fílmico de Batman, la trama de la película se basó mayoritariamente en el material de los números 1, 10, 11 y el one-shot de Leonardo. El nivel de violencia tuvo consecuencias en el exterior. En Europa se les conoció como Teenage Mutant Hero Turtles, por las connotaciones mercenarias de su disciplina, lo que trajo varios dolores de cabeza al tener que cambiar el logo y los doblajes para reflejarlo. Regulaciones británicas censuraron todas las escenas en las que Mikey usa sus nunchakus, por lo que en la serie animada comenzó a adoptar un gancho con cuerda como arma de preferencia. La versión alemana también agregó "cómicos" efectos sonoros de golpe y porrazo para suavizar la violencia para el consumo infantil.

Hoy en día parece mentira que ninguna cadena pizzera haya querido esponsorizar el lanzamiento, o siquiera figurar en las cajas de cartón vistas en la película. Después de convertirse en un éxito de recaudaciones, se tiraban de cabeza para empujar la edición en VHS. Otros incrédulos arrepentidos fueron la misma Playmates, 20th Century Fox (el film terminó siendo distribuido por la entonces ignota New Line) y quienquiera que haya despedido a Sally Menke, la reconocida editora de Quentin Tarantino responsable de gran parte del estilo visual.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Entre el '89 y el '90 se puede decir que se dio la explosión de las Tortugas a nivel mediático y de merchandising. Todos los artículos habidos y por haber (incluyendo un curioso e innecesario kit para afeitar) se hicieron conocer en todo el mundo, destacándose los recordados y queridos videojuegos de arcade y Nintendo. También hubo lugar para un exitoso tour musical ("Coming Out of their Shells", que debutó en el afamado Radio City Music Hall) y una tira diaria que se publicó en periódicos de todo el mundo durante casi 8 años.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Agradezco de corazón al forista Picando Código por haber compartido la siguiente joyita:
un NES "custom" utilizando la carcaza del Party Wagon (precio seguramente inalcanzable).

La fama y el dinero afectó a los creadores de maneras disímiles. Mientras que Laird llegó a tener 32 motocicletas de colección ("ahora tengo solo 6", bromea), Eastman cumplió su sueño de crear el Museum of Words and Pictures en Northampton, un verdadero templo al arte secuencial que exhibió cerca de 20.000 originales de artistas favoritos como Frank Frazetta, Kirby y Miller. Eastman fue un abanderado de los derechos de los creadores, luchando para que no se repitieran los tristes casos de gente como Siegel, Shuster y Finger. También apadrinó a artistas a través de su editorial Tundra (1990-93), donde se mimaba a creadores como Dave McKean y Alan Moore, y hasta tuvo tiempo de ser el editor en jefe de la revista Heavy Metal hasta el presente año. Como no todo en la vida de Laird fueron gustos personales, el co-creador ha donado millones de dólares a organizaciones de caridad y a su propia Laird Foundation for Independent Comic Creators.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Los contenidos del estudio de Kevin Eastman, previo a ser subastados.
El precio inicial fue de U$S 1,50, el precio de TMNT #1 en 1984.

Volviendo al éxito de la película, la secuela no se hizo esperar. De hecho TMNT 2: The Secret of the Ooze se trató de un asunto hecho a las apuradas sin los principales puntales de la primera como el director Barron, la actriz que encarnó a April y el tono del film original. Eastman y Laird no pudieron luchar contra un estudio que quería una segunda parte más acorde a la serie animada, menos oscura y sin peleas con armas peligrosas a las que padres preocupados podrían objetar. Ahora hay más acrobacias, menos golpes y Mikey cambió los nunchakus por embutidos. Los mutantes Tokka y Rahzar fueron un resultado directo de la objeción de Eastman y Laird ante la insistencia de incluir a los populares Bebop y Rocksteady. Uno de los elementos más recordados de la secuela fue la inclusión del sabor del mes Vanilla Ice, en una extendida e inexplicable escena musical antes de la confrontación final. El Sr. Ice (como lo deben citar sus abogados) era un gran fan de las Tortugas y fue convocado ante el éxito que había tenido el soundtrack de la primera película, donde figuraba su colega M.C. Hammer. Hasta el día de hoy, en sus recitales en vivo por el norte -sí, Vanilla Ice vive y lucha- el hombre TIENE que cantar el Ninja Rap, ante las demandas de fans con espuma en la boca.

La película fue dedicada a la memoria de Jim Henson, fallecido durante la producción. El final original era abierto y revelaba que el profesor Perry no era más que la coraza robótica de un Utrom, la raza alienígena de Krang. Una tercera parte de mayor presupuesto centrada en una invasión extraterrestre, con más mutantes y un Shredder resucitado seguramente hubiera colmado las expectativas de más de un fan.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Pero la popularidad (y rentabilidad) de las Tortugas iba rápidamente en descenso, por lo que la tercera parte fue de perfil más bajo, presupuesto prudente y demoró dos años en salir. Teenage Mutant Ninja Turtles 3 fue, en opinión de Eastman, mejorcita en su argumento que su predecesora. La secuela encuentra a nuestros héroes viajando en el tiempo para salvar a una princesa en el Japón feudal. Ya cuando la franquicia estaba dando muestras de agotamiento y sin villanos reconocibles, la película fue recibida con indiferencia por los fans y hostilidad por la crítica. Aún así obtuvo el primer puesto en recaudaciones el fin de semana de su estreno.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Volviendo a los cómics, los creadores volvieron a colaborar en el número 50 de la serie regular con el épico mega-evento "City at War". Fue su último trabajo creativo juntos y cerró el primer volumen de la serie original. A esto le siguió un segundo volumen de tan solo 13 números, cancelado ante las bajas ventas y la inundación que azotó a Mirage Studios. Adventures también la quedó por el '95, y la poca relevancia de las Tortugas ante el boom de los Power Rangers obligó a cortar con la serie animada después de 9 temporadas y casi 200 episodios.

Durante la segunda mitad de la década, la franquicia intentó mantenerse a flote a través de un revival a cargo de Image Comics y un crossover mutante con The Savage Dragon con arte de Jim Lee. Con nada para perder y un recibimiento divisivo, la serie tomó rumbos inesperados para nuestros héroes, con Splinter mutando en un murciélago, Raphael liderando el Foot Clan, Leonardo sin una mano y Donatello convertido en cyborg.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Un día ojeando uno de los catálogos que Playmates presentaba a sus distribuidores, me encontré con tamaña sorpresa: un anuncio para una cuarta película prevista para 1996. Al parecer Eastman trabajó durante un tiempo en una continuación de la saga a llamarse The Next Mutation, en la que supuestamente se presentaría en sociedad una quinta Tortuga perdida llamada Kirby, en claro homenaje al "Rey" Jack, pero claramente basado en el personaje Slash.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Investigando un poco más, fui a dar con un blog donde se comparten los diseños no solo del quinteto anfibio, sino también de Shredder, Casey Jones y hasta "Evil April". También actúa como crónica no oficial de lo que pudo haber sido la película y sus ramificaciones en la mitología subsiguiente. La idea era que el ooze que había mutado a las Tortugas aún continuaba en su organismo, desencadenando una segunda mutación aún más drástica. Entre otras cosas, Mikey sería más humanoide, Donnie adquiriría habilidades psíquicas y el temperamento de Raph lo obligaría a convertirse en una criatura llena de ira, garras y pinchos. Saquen sus propias conclusiones…

Después de que no pasara nada con este proyecto, los creadores fueron citados por Saban Entertainment, la misma compañía que les había usurpado el trono con los Power Rangers. Saban les propuso una serie televisiva live-action de bajo presupuesto a titularse justamente The Next Mutation, con la infame condición de que incorporaron una quinta Tortuga hembra. Laird se opuso terminantemente (hasta el día de hoy sostiene que fue la peor decisión creativa de la franquicia), pero aceptó a regañadientes ante la insistencia de Eastman para mantener la compañía a flote.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

La coordinadora de los guiones (a quien ni siquiera vamos a nombrar) no conocía a los personajes, a tal punto de hacerse un "trencito" con los colores que correspondían a cada Tortuga. La única temporada siguió más o menos los eventos de las películas pero incorporó a la citada Venus de Milo y nuevos villanos, una raza de dragones homínidos conocidos como The Rank, liderados por Dragonlord. El recibimiento fue bastante hostil por los fans, citando el enfoque Power Rangerístico de la época. De hecho, hasta tuvieron un crossover en el episodio "Shell Shocked". Laird lamenta no haber sido más firme con su oposición a Venus, ya que considera que fue lo que terminó de disolver su relación laboral y personal con Eastman. Este último de todas formas ya estaba más que listo para migrar a otros proyectos y terminó vendiendo su mitad de la propiedad a Laird.

En el 2001, Laird continuó remando solo con un cuarto volumen comiqueril, ayudado por el dibujante Jim Lawson. Laird se sintió liberado creativamente sin la presencia de Eastman, y le permitió a las Tortugas exponerse más al mundo exterior ante la inminente invasión Utrom. Se podría decir que el 2003 fue el nuevo 1987, complementando el cómic con una nueva serie animada que se empeñó en adaptar más fielmente las historietas originales a través de elaborados arcos argumentales que llevaban temporadas enteras. Haciendo hincapié en las artes marciales, la quinta temporada llevó a las Tortugas al Japón feudal a entrenarse con el Tribunal Ninja para detener la resurrección de un Oroku Saki demoníaco. A lo largo de la serie, los personajes evolucionaban, adquirían nuevas habilidades y eran rediseñados. Los viajes temporales también se hicieron sentir a lo largo de las últimas dos temporadas, subtituladas Fast Forward y Back to the Sewers.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Pero quizás lo más destacado de la longeva serie fue el maravilloso episodio triple que sirvió como series finale y conmemoró el 25 aniversario de la franquicia. Turtles Forever reúne a las Tortugas animadas del 2003 con todas sus encarnaciones previas en una macro aventura interdimensional muy disfrutable, plagada de guiños para los fans. Debió haber sido sumamente catártico para sus creadores ver a las Tortugas originales en blanco y negro insultando a las de la serie del '87 como "sell-outs", y un precioso cameo final de Eastman y Laird cerrando la serie con moño.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

La preciosa edición limitada aniversario de NECA, fiel al cómic original.

Después de catorce años de ausencia en la pantalla grande, las Tortugas volvieron al cine de la mano de un largometraje animado escrito y dirigido por Kevin Munroe titulado simplemente TMNT. El director cuenta con brillo en los ojos cómo se enteró que había sido el elegido para el revival de los quelonios. Después de conocer a Laird y contarle sus planes para la película, Munroe le pidió que le autografiara su TMNT #1. Ya en el aeropuerto se encontró con un dibujo extra de Raphael con la consigna "make a good movie or ELSE!". La historia se desarrolla un tiempo después de la tercera película, con los personajes separados pero a punto de reunirse ante una nueva amenaza. A Munroe le interesaba la idea de la restauración de una familia quebrada, con un tono juvenil y adulto, y hasta toques de las contemporáneas Hellboy y Batman Begins. La película cumple con la difícil tarea de respetar el pasado de la franquicia, no enredarse en décadas de continuidad y narrar una historia fresca y original. En el reparto original de voces encontramos a gente como Patrick Stewart, Chris Evans, Sarah Michelle Gellar, Lawrence Fishburne, y Kevin Smith.

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Munroe brotaba de ideas para una posible secuela en Japón que incluyera el regreso de Shredder, la reunificación del Foot Clan y la aparición de otros personajes de la mitología como Karai, Rat King y los Triceratons, para culminar su trilogía con la adaptación de la ya citada "City at War". Una lástima que no se le dio, porque la película tuvo éxito en la taquilla, Munroe conoce a los personajes, los diseños son atrayentes y se logra un balance equilibrado entre la acción, la comedia ligera y los elementos más dark del cómic.

Volviendo al mundo de los cuadritos, el cuarto volumen culminó en el 2009. Después de 30 números a lo largo de 9 años, Laird sintió que ya había dicho todo lo que tenía para decir con las Tortugas y decidió vender la franquicia a Viacom. La empresa craneó un nuevo plan multimediático a largo plazo para el cuarteto. IDW se viene encargando de los cómics, muy bien recibidos por fans y crítica. Parte del éxito del enfoque de la compañía es su empeño en contactar a gente íntimamente relacionada con las franquicias que representan (caso de Larry Hama con G.I. Joe, Simon Furman en Transformers y la dupla de Chris Carter y Frank Spotnitz en The X-Files), por lo que es todo un logro contar con el retorno de Kevin Eastman como artista para las cubiertas y co-escritor. IDW también se dedica a la loable tarea de recopilar el material de los '80 (¡¿vieron lo que sale un #1 en su primera impresión?!).

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

La serie animada actual fue encomendada a Nickelodeon, y está dirigida por el animador Ciro Nieli (Teen Titans, The Avengers). Nieli hace énfasis en el "Teenage" del título, tratando a los personajes como "atletas de secundaria" y diferenciando aún más el aspecto y la personalidad de cada hermano. Splinter es una cruza entre Obi-Wan Kenobi y Sam Elliott (el cowboy de The Big Lebowski, entre otras) y April, ahora hija adolescente del científico Kirby, es el objeto afectivo de Donnie, seguramente dando ejemplos a fan fiction de lo más aberrante...

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Hank y su Cajón de Juguetes: Tortugas Ninja

Además de las influencias obvias del cómic original, el productor cita elementos que no deben faltar en la crianza de nadie, como el cine de John Carpenter, Sonny Chiba y Ray Harryhausen y los monstruos de series japonesas como Ultraman y Kamen Rider. Nieli también supo sacarle provecho a sus conocimientos de artes marciales, poniendo a su sensei como consultor. El reparto vocal en inglés cuenta con caras conocidas de la pantalla que rinden bien, como Sean Astin (Lord of the Rings) y Jason Biggs (American Pie), complementados por actores vocales más veteranos como Greg Cipes (Beastman en Teen Titans) y Rob Paulsen (¡el Raphael original!) como Donatello. La serie es entretenida, bien llevada y, al igual que el largometraje del 2007, logra un buen equilibrio entre lo nuevo y lo viejo. Nieli confiesa humildemente que su sueño es poder terminar con la "guerra civil tortuguera" entre los fans más acérrimos, los casuales y las nuevas generaciones.

Hasta aquí llega la nota verde de Multiverseros, preparados para el estreno de la nueva película de Michael Bay, que seguramente dará que hablar. Valga un "¡cowabunga!" y marche una pizza de anchoas y helado de chocolate para celebrar tres décadas de un éxito del que todos fuimos parte.

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3