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Por el Load Comillas Comillas
Load - Turbo Esprit

Las calles de la ciudad nunca son seguras, ahí es donde entramos nosotros para traer un poco de orden... o no. Eso era lo que Turbo Esprit proponía, ponernos al volante de un Lotus último modelo y al más puro estilo sandbox patrullar las calles como mejor creyéramos conveniente.

Load - Turbo Esprit

Cuatro coches de contrabandistas están encontrándose con un coche blindado que transporta drogas - tu debes detenerlos a ellos y a su cargamento, y detener al coche blindado luego que éste haya hecho la última entrega. Sumas más puntos por capturar con vida a los contrabandistas y pierdes puntos por disparar a conductores inocentes. Obedece las luces de tránsito, evita la calles en obra y vigila los cruces peatonales.

El Juego

Load - Turbo Esprit

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Nombre: Turbo Esprit

Compañía: Durell Software

Año: 1986

Género: Arcade / Conducción

ROM: turbo-esprit.tzx (46.6KB)

EXTRAS: ---

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Durell ha sido una de las grandes compañías del mercado de software británico de los ochenta, habiendo contado con un gran catálogo de productos en aquellos años y al punto tal de continuar en activo hasta el día de hoy (aunque ya no se dedique más a la creación de videojuegos).

Si bien Turbo Esprit no fue su videojuego de mayor suceso, ese galardón lo ostenta "Harrier Attack" (1983), sí puede presumir de haber sido la fuente de inspiración en la que se basó la multiaclamada saga "Grand Theft Auto" (o GTA, como comúnmente se la conoce). Así que nuevamente estamos ante un juego que, con su cuarto de siglo de vida, se ha convertido en uno de los productos más influyentes de la industria del software de entretenimiento.

El juego nos ponía al volante de un Lotus modelo Turbo Esprit de color negro, equipado para desempeñarse como coche patrulla. Junto a él debíamos recorrer las calles de cuatro ciudades (cada una equivalía a un nivel diferente de dificultad) en busca de un sin número de vehículos de gangsters (representados por coches color violeta, los únicos además de nosotros con capacidad para disparar), los cuatro dealers (azules) y su proveedor (rojo). Para ello contábamos con una conexión directa con la Central (que nos iba informando de los avistamientos y cuando se producía alguna entrega) y un plano de la ciudad en donde se nos mostraba en tiempo real nuestra posición y las de los cinco coches enemigos.

Load - Turbo EspritAl momento de recibir las drogas, los dealers iban derecho a su guarida. Por su parte el proveedor, luego de haber hecho la cuarta entrega, se ponía en marcha para abandonar la ciudad. Así que si algún dealer llegaba a esconderse o el proveedor alcanzaba la ruta antes que les diéramos alcance, estábamos cagados.

Pero eso no era todo, porque en las calles nos esperaban también peatones (a los que daba gusto atropellar, amén de unos puntos menos, nomás para poder escuchar el sonidito que se producía a su contacto), vehículos particulares (que podíamos volar por los aires, sobretodo cuando se interponían en plena persecución entre nosotros y alguno de nuestros enemigos, nomás debíamos cuidar no pasar luego por sobre las llamas que iban dejando... ya se encargaría la Central de envíar flores a sus familias) y toda la parafernalia que hace al sistema de tráfico de una ciudad (cruces peligrosos, cebras, calles cerradas o con tramos en reparación, calles flechadas, callejones sin salida y alguna cosilla más). Además, nuestro auto se podía averiar o quedar sin nafta, por lo que debíamos tomar nota de las estaciones y talleres cercanos.

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Apegarnos al verdadero objetivo de la misión o conducir por ahí libremente haciendo lo que se nos ocurriera era nuestra decisión. Seguramente en esto Turbo Esprit también haya sido pionero, aquí estaban los primeros conceptos de lo que luego se conocería como el estilo sandbox (lo que nuevamente nos remite al GTA). Si nos decantábamos por el modo libre, resultaba inevitable aprovechar el cassetero para poner Los Tontos y mandarnos una cagada tras otra al compás del Himno a los Conductores Imprudentes.

Para rematar, Turbo Esprit nos recibía con una melodía pegajosa que lo hacía aún más difícil de olvidar. Irónicamente, un juego en el que debíamos combatir al narcotráfico se convertía al instante en una droga para quiénes lo probábamos... y seguramente todos aún sigamos teniendo debilidad por recaer en el consumo de aquellos míticos 48K.

Sólo para tramposos

Sección dedicada a quienes no tengan intención de jugar a TURBO ESPRIT y, aún así, quieran conocer su funcionamiento.

En este caso presentamos el desarrollo completo de una partida.


Turbo Esprit - Paso a paso

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