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Reseña: Action Comics #1

Por el Reseñology

Reseña: Action Comics #1Se lanzó el “Nuevo Universo DC” y como no podía ser de otra manera, Superman es nuevamente el personaje que lo inició todo. A continuación, una reseña con jeans y remera (y un poco atrasada también), del Action Comics #1 de Grant Morrison y Rags Morales.

Reseña: Action Comics #1

Reseña: Action Comics #1Dentro del reciente relanzamiento del universo DC, Action Comics no es un título cualquiera. Al igual que hace 70 años, una vez más asumiría el papel de ser la serie que lo inició todo con el personaje que lo inició todo. Lejos de aquél involuntario génesis, esta vez la responsabilidad cayó en manos del guionista escocés Grant Morrison, quien en los últimos 25 años, una y otra vez se ha cansado de revitalizar a cuanta serie y personaje ha tocado.

Desde su primera experiencia norteamericana, revitalizando a un personaje de tercera línea de la DC como Animal Man (convirtiendo a esa etapa en uno de los puntos más altos en la historia del cómic superheroico), pasando por su genial período al frente de la JLA (a la cual hizo renacer de la absoluta mediocridad en que venía inmersa en la década de los 90), o relanzando en los 2000 la franquicia de los X-Men a tiempo para el nuevo milenio (etapa que luego sería infamemente borrada por la Marvel), Morrison ha dado sobrados ejemplos de que como nadie, es capaz de tomar un concepto e inyectarle una energía renovadora, aunque siempre respetando aquello que lo hizo único en una primera instancia.

Action Comics no es la primera vez que Morrison ha trabajando con el Hombre de Acero (si hasta fue capaz de sacarle jugo a aquella atrocidad que fue el Superman Eléctrico). El tipo que en All-Star Superman contó la historia definitiva del personaje, tendría ahora la doble responsabilidad de relanzarlo para las nuevas generaciones de lectores, y al mismo tiempo mantener cautivos a aquellos que lo venimos leyendo desde que tenemos memoria.

En sus más de 70 años de vida, Superman ha mostrado distintas caras, siendo siempre permeable a la coyuntura del momento (como lo han sido los cómics de superhéroes, en general). En este caso, Morrison decidió ir a las raíces, rescatando varios de los conceptos y del espíritu de aquellos tempranos años 30. La situación actual de los Estados Unidos, un país que se está cayendo a pedazos día tras día, se asemeja bastante a aquellos años de recesión económica en los que apareció Superman y por eso es que Morrison decidió rescatar esa imagen del héroe del pueblo, tan mencionada en sus recientes entrevistas. Ya algo de eso había esbozado en All-Star Superman, con aquella imagen final de un Superman “obrero” trabajando para salvar al sol, y por transición, a la humanidad toda.

Precisamente, para destacar esta vieja pero renovada concepción del personaje, es que el Superman del Action Comics #1 versión 2011, es un Superman de jeans y remera (tranquilos puristas, el traje ya vendrá) que lucha contra las corporaciones corruptas y el poder económico. “Ratas con dinero”, como dice en las páginas que abren el número y que dejan bien en claro cuál será el tono que tendrá el personaje de aquí en más.

“¿En dónde está el precedente?”, dice unos de los oficiales de policía que persigue al Hombre de Acero, ubicando de esta manera al Action Comics #1 en una posición cronológicamente anterior al resto de los títulos de la DC. Superman es una vez más el primer héroe de todos, el molde para quienes vendrán detrás de él.

Al igual que aquella primera versión de Siegel y Shuster, este Superman no vuela (por ahora, y sólo por ahora) sino que salta, y dista mucho del omnipotente héroe al que estamos acostumbrados, aunque todo indica que sus poderes vienen en ascenso.

Reseña: Action Comics #1

En cierta forma, Action Comics #1 recuerda al Batman & Robin #1, en donde Morrison, luego de una etapa al frente de la serie de Batman repleta de simbolismo y caos, decidió iniciar su nueva serie de una manera bastante lineal, con una historia que avanzaba al ritmo de la acción frenética brillantemente interpretada por el dibujante Frank Quitely. Así como en aquellos primeros números Dick Grayson se presentaba como un Batman a lo Spider-Man (un Batman verborrágico al momento de la pelea con el villano de turno), Morrison nuevamente parece tomar prestados ciertos rasgos de las primeras versiones del trepa-muros, como los apurados cambios de traje en alguna azotea escondida de la ciudad, o la falta de plata para pagar el alquiler.

Acompañándolo, está Rags Morales en los lápices. Con un estilo que se ha ido depurando desde Identity Crisis (su primer trabajado destacado), Morales es una elección más que respetable para encarar esta nueva etapa del personaje. Quizás sus composiciones de páginas no sean del todo imaginativas, pero su sencillez y fluidez narrativa ayudan a contar de manera muy nítida una historia que avanza a gran velocidad.

Por supuesto que aparecen Luthor (con una idea genial para matar a Superman, de esas a las que Morrison nos tiene acostumbrados número tras número), Lois (qué raro es verla destratando a Clark una vez más) y Jimmy Olsen (el amigo fiel de siempre).

En definitiva, un número que detrás de su aparente sencillez, deja sentadas las bases del nuevo Superman y que junto a Animal Man y Swamp Thing, es de lo mejor que ha surgido de este experimento llamado “Nuevo Universo DC”. Tranquilos, hay Superman para rato.

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