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Reseña: Aquaman #1

Por el Reseñology

Reseña: Aquaman #1Geoff Johns, el encargado de revitalizar en los últimos años a algunos de los personajes más importantes de la DC, decidió hacer lo propio con Aquaman, y nada menos que contando con Ivan Reis en el arte. Uno de los números 1 más esperados del nuevo Universo DC, reseñado a continuación.

Reseña: Aquaman #1

Reseña: Aquaman #1

“¿Qué se siente no ser el superhéroe favorito de nadie?”, le pregunta un personaje a Aquaman, al mismo tiempo que resume todo el argumento de este primer número de la nueva serie del Rey de los mares.

Históricamente, Aquaman ha sido un personaje ninguneado, bastardeado por los lectores, aunque no sin razón. ¿Cuántas historias verdaderamente interesantes han leído en las que aparezca como protagonista?. Por lo pronto, no las suficientes para legitimar su posición como uno de los personajes más representativos del universo DC.

Geoff Johns, más que nadie es consciente de esta situación, y quizás por ello es que decidió tomarlo como su nueva marioneta en lo que ya se está convirtiendo en una especie de cruzada personal por resucitar a todos los “poster hero” de la Silver Age.

El camino más lógico para revertir esa imagen (el más lógico, aunque eso no implique que tenga que ser el mejor) hubiese sido el de presentar a un Aquaman seguro de sí mismo, locuaz, carismático, es decir, bastante cercano a la versión que se puede ver en la serie animada "Batman: The Brave and the Bold", quizás la mejor interpretación de Aquaman alguna vez vista.

Sin embargo, Johns decidió tomar el camino inverso. Ya desde el inicio, lo presenta como un tipo contrariado, que todavía no encuentra su lugar en el mundo, y lo que es peor, un héroe que no encuentra su lugar entre el resto de los héroes.

La historia abre con una persecución automovilística en la que Aquaman interviene para detener a los delincuentes. No sólo los delincuentes no lo toman en serio, sino que hasta la Policía lo tiene en baja consideración, no pudiendo creer que un tipo como Aquaman les haya quitado el protagonismo. Acto seguido, entra a un restaurant de frutos del mar (muy conveniente), y ahí es en donde tiene lugar el diálogo que les comentaba al principio.

De forma similar a como ya había hecho con Superboy-Prime, al cual Johns utilizó para representar a través de su figura al típico fanboy con sus continuos reclamos y caprichos, una vez más apela a un personaje (el molesto comensal que empieza a interrogar a Aquaman) para exteriorizar en este caso, esa idea instalada de que Aquaman no es el superhéroe favorito de nadie. Si bien este recurso meta-textual puede resultar interesante, los diálogos torpes y la obviedad de los chistes (chistes con los peores remates que un cómic de superhéroes ha visto en los últimos años), hacen que por momentos todo se vuelva demasiado denso. Uno no puede más que suponer que esta imagen de Aquaman cambiará en los próximos números, pero el subrayado innecesario página tras página de cuan perdedor es el escamoso, interrumpe una narrativa que de otra manera podría haber sido bastante más ágil.

Por supuesto que todo lo flojo del guión se compensa por el lado del arte, con un Ivan Reis inspirado como siempre. La grandeza que le fue negada a Aquaman desde el guión, Reis se la concede con esa típica exuberancia y presencia que les imprime a sus personajes y que es heredera de los grandes José Luis García-López y Neal Adams. Más allá de su notorio talento para dibujar escenas de acción, Reis maneja con mucha habilidad las expresiones faciales de sus personajes así como su lenguaje corporal, al punto que lo hace con tanta claridad que se podrían omitir algunos de los diálogos inútiles, y seguro la historia saldría ganando.

Un cómic de superhéroes sin un villano no es tal, y en este caso la amenaza viene desde las profundidades del mar, bajo la forma de unos seres bastante tenebrosos que están llegando a la superficie con intenciones non-sanctas y que sirven de vehículo para que Johns incluya la escenita gore correspondiente que tanto le gusta.

En resumidas cuentas, un número uno bastante decepcionante, que no estuvo al nivel de lo que uno podría llegar a suponer teniendo en cuenta los antecedentes de su guionista, y al que al menos habría que prestarle atención por el excelente trabajo de Reis.

Pero bueno, ¿qué otra cosa podíamos esperar? … es Aquaman.

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