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Reseña: Demon Knights #2

Por el Reseñology

Reseña: Demon Knights #2Los integrantes de este "supergrupo medieval" habían terminado en un bar, justo cuando era invadido por dragones-dinosaurios. Ya saben lo que significa... ¡es tiempo de palizas! Paul Cornell y Diógenes Neves siguen divirtiéndose mucho con esta historia, y logran transmitirlo al lector.

Reseña: Demon Knights #2

Reseña: Demon Knights #2El primer número de Demon Knights era, casi por obligación, otro de esos "cómo-se-formó-el-grupo". Sin embargo, el guionista Paul Cornell había logrado contar una historia interesante en donde seis de los siete protagonistas eventuales terminaban en una suerte de saloon medieval, que en la última página era invadido por "dragones" (dinosaurios que escupen fuego).

Es así que este mes la historia comienza en medio del enfrentamiento, con cada uno de los Knights peleando a su manera. Vandal Savage, por ejemplo, está desbordante de alegría porque hace siglos que no comía un dinosaurio. Etrigan decide terminar con el problema desde adentro, y le arruina la digestión a otro de esos bichos.

Con algo de trabajo en equipo y mucho de individualidades, logran destruir a los invasores, lo que alerta a los jefes de estos últimos (Mordru y la reina) que atravesar ese pueblito no será cosa sencilla. Más invasores están en camino, por lo que Etrigan y Madame Xanadu (parte de un triángulo amoroso con... la otra persona que habita el cuerpo de Etrigan) deciden huir, aunque tal vez sea demasiado tarde.

Mientras ellos se encuentran con pterodáctilos pilotados (¡dragones voladores!), la Jinete se topa con gigantescos dragones mecánicos, tripulados por muchas personitas medievales. Por suerte Al Jabra, el sarraceno, es bueno con las máquinas. Y el Caballero Luminoso tiene un pegaso. No los den por perdidos.

La historia continúa intercalando la acción y la construcción de personajes, y si algo se puede criticar de las decisiones de Cornell es que da más espacio a los personajes preexistentes, por lo que las nuevas adhesiones al Universo DC continúan en la oscuridad. Claro que con personajes como Vandal Savage o Etrigan, es lógico que ellos quieran todo el protagonismo.

El dibujo de Diógenes Neves no hará caer la mandíbula a ninguno pero se ajusta a la perfección con el guión y en ningún momento parece apurado. Ayuda a entretener, principal objetivo del cómic, que sigue en un gran nivel y a uno le quedan ganas de seguir dándose una vuelta por estas tierras lejanas.

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