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Reseña: Justice League Dark #1

Por el Reseñology

Reseña: Justice League Dark #1Madame Xanadu y Zatanna, John Constantine y Shade, Deadman y Enchantress… El mundo ocultista de DC convoca en “Justice League Dark” a sus entidades mágicas más representativas para enfrentar en conjunto un futuro terrible. ¿Hay magia en este arranque o meros trucos de prestidigitación?

Reseña: Justice League Dark #1

Reseña: Justice League Dark #1Uno de los comienzos que más anticipaba de esta nueva etapa de DC cómics en lo referente a sus nuevas propuestas era el de esta “Liga de la Justicia Oscura”, título a cargo de Peter Milligan que busca proporcionar un matiz más filoso a la ya enorme cantidad de entidades metahumanas que protegen al mundo. Entre tantas otras cosas, más allá de eventos puntuales anteriores (“The Search for Swamp Thing”, por ejemplo), JLD es la puerta de regreso de personajes Vertigo al universo superheroico mainstream, entre ellos Shade y John Constantine.

En resumen: un muy buen arranque, con algo de la “numerounitis” habitual de las propuestas más de cero, aunque con excelente gancho y arte para una historia futura que pinta más que interesante.

Milligan utiliza las veintipico páginas del cómic para posicionar a sus personajes principales, en lo referente a esta “Liga Mágica”, como si piezas de ajedrez fueran en el submundo oculto. El resultado puede ser un poco críptico para quien se acerque al cómic con la intención de tener una primera aproximación a los personajes mencionados, por lo que desglosaremos un poco de quiénes estamos hablando.

La primera en aparecer es Madame Xanadu, mística de gran relevancia del universo DC. Vinculada a “Demon Knights” (unos cuantos siglos antes), esta entidad realmente poderosa (una de las pocas personas capaces de sobrevivir al Espectro, cuestión que impresiona en cualquier currículo), utiliza las artes místicas para ver el futuro, por más que el futuro parece tener cierta vergüenza escénica y le recomiende meterse en sus propios asuntos. Madame X es una mística de vasto poder, ya que más allá de su capacidad de controlar objetos, levitar, etc., se vincula principalmente con el mundo mágico a través de su capacidad de anticipar eventos futuros. El Tarot, en este caso, es una herramienta fundamental para sus adivinaciones.

Si los amables lectores me lo permiten, utilizaré un brevísimo espacio para dirigirme en persona a Peter Milligan, por si está leyendo esto de casualidad: Peter, te rebanco, pero el tarot peculiar que utiliza la Xanadu (me gusta usar esta denominación, “la Xanadu”, que la asemeja entonces en vocativo a “la Ritó” o “la Escudero”) me genera ciertas preguntas. Te entiendo la asociación del Arcano Mayor “Muerte” con Deadman ya que es de perogrullo, el de Zatanna con “El Mago” y “El Loco” con June Moone. Entiendo también la asociación destructiva-erosionada de “La Torre” con Shade (aunque “La Enfermedad” me suena a canción de Fabiana Cantilo). Ahora, la asociación de John Constantine con el Arcano IX, “El Heremita”, no tiene sentido alguno. John no es ningún recluido social, sino que en realidad, como buen jodedor cínico, se vincula bastante con la gente, solo que de manera particularmente engañosa. Este Arcano generalmente se asocia con la tradición, las mores sociales, etc… cosa que, por el lado de John, no cuadra en absoluto.

Tampoco entendí los guantes que le pusiste al pobre inglés, pero eso me lo explicás más tarde.

Volviendo al “dream team” mágico, tenemos también la introducción en este título de Shade, el Hombre Cambiante, un individuo que supo pasearse por páginas de Vertigo de manos del mismísimo Milligan. Lo interesante de Shade, más allá de su locura esquizoide explícita, es que tiene un chaleco M, un “meta-vest”, que le permite alterar la realidad.

Si los amables lectores me permiten ahora otra digresión, paso a dirigirme a mi señora progenitora:

Mamá, cuando sea grande, quiero tener un chaleco mágico como el de Shade. ESO es sentido de la moda y espíritu heroico, al mismo tiempo. Lástima que Shade esté bastante “chalado”, como diría alguien de la Madre Patria.

También aparece en este #1 Boston Brand, con una brevísima participación, por más que supongo que Deadman tendrá un papel mucho más importante en números futuros (por algo aparece en la tapa, ¿vio?). Por el lado de las apariciones más importantes, tenemos a la hija del hechicero Zatara, Zatanna, quien abandonó las medias de red provocativas, cual víctima de “The Fashion Police”, para pasarse a un "body" de lo más sugestivo. La hechicera funciona como asesora-miembro (no queda claro) de la Liga de la Justicia, la posta-posta. Zatanna es esa brujita adorable del universo DC que puede realizar los encantamientos más asombrosos simplemente diciendo al revés lo que busca lograr, como Batman procede a enterarse a poco de aparecida la susodicha.

Un apartado especial lo merece la incorporación de John Constantine, “Hellblazer”, al grupete en formación (a instancias de la misma Zatanna, con la que mantuvo siempre una relación amistosa en extremo). A ver, el grupo todavía no se formó, pero sus caminos están destinados a cruzarse. A continuación detallo mi hallazgo adivinatorio a partir del uso de la disciplina mística, ya mencionada, de la “tapamancia”. Como sabrán, no soy un vidente (tengo la dentadura completa, gracias), sino que simplemente me baso en: 1) la tapa; 2) el título. Este arte adivinatorio es mi sentido homenaje al  estilo mágico de John Constantine, personaje por demás querido por este reseñador.

Hablando de John, el inglés es un famoso (o infame) mago de la “working-class” londinense, con una habilidad enorme para embaucar a quien se cruce en su camino, una capacidad que excede considerablemente su habilidad mágica real (o no, nunca queda del todo claro). John es un cínico de buen corazón, un fumador empedernido, un mago ex – punk cuarentón y un peligro absoluto para cualquiera que se le acerque (lo quiera el inglés o no), todo al mismo tiempo. Su participación en este número es decepcionantemente corta, pero seguramente tendremos mucho más del personaje creado por Alan Moore en entregas futuras. Milligan viene al frente de la contrapartida Vertigo del personaje, “Hellblazer”, hace ya mucho tiempo, por lo que si hay alguien que puede describir las desventuras del mago inglés con habilidad, es él.

A propósito, Milligan, todavía tenés que explicarme lo de los guantes.

Para juntar a un grupo tan dispar, nada mejor que un enemigo común, y eso es lo que potencialmente a futuro inmediato parecería que va a encarnar Enchantress. La hechicera, desde su creación, ha sabido alternar en su rol de heroína – villana (la veíamos precisamente hacer eso en “Flashpoint”). Aquí aparecen al menos dos partes vinculadas a la entidad “Enchantress”: June Moone (recordemos que es ella misma quien se transforma en la hechicera en la antigua continuidad), o por lo menos 34 simulacros de la susodicha, y “Enchantress” per-se, entidad enloquecida que proporciona una vistosa y contundente paliza a Supes, Cyborg y Wonder Woman.

La trama es bastante psicodélica y fracturada ex-profeso, pero considerando las características de los personajes mencionados resulta más comprensible y bastante simple. Madame Xanadú anticipa un futuro espantoso que implica que se vincule, de alguna manera, con el resto de la troupe mágica. June Moone termina buscando a Deadman, Zatanna a John y Shade a la propia Xanadú, en lo que se ve venir como la formación anticipada de esta JLD que tendría como enemigo común a Enchantress, quien estaría detrás de este futuro aciago. El 1 de JLD es un número de conformación de un grupo futuro, que presenta mínimamente a estos jugadores mágicos y les brinda un enemigo común.

Milligan arranca de muy buena manera un número que no le podía salir mal (al menos ya escribió para dos títulos centrados en dos personajes que aparecen en JLD).  Algunas estrategias narrativas muy efectivas aparecen tomadas casi calcadas de Hellblazer: por ejemplo, la secuencia en la que cada viñeta es un evento sobrenatural unitario bizarro y terrible es una herramienta clásica del título más longevo de la línea Vertigo para anunciar un futuro terrible.  Ayuda en la tarea un dibujo excelente de Mikel Janin, que le da una elegancia interesante a todo el conjunto, con composiciones como la del ataque de Enchantress  a la Liga con dientes podridos (sí, como leyeron) que funcionan más que adecuadamente.

Muy buen arranque de la JLD, algo críptico para alguien que no conozca al submundo ocultista de DC, pero muy interesante en cuanto a las puertas que abre para futuras expansiones de la línea argumental que parece estructurar este primer arco.

Me quedé sin espacio, Milligan. La próxima me explicás bien lo de los guantes de John.

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