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Reseña: Swamp Thing #19

Por el Reseñology

Reseña: Swamp Thing #19¿Cómo seguir una serie luego de la partida de su equipo creativo, formado por el guionista emergente más famoso de DC y un artista del carajete? Fácil, con una buena historia. Bienvenido, señor Charles Soule, quienquiera que sea. Póngase cómodo y siga así.

Reseña: Swamp Thing #19

Reseña: Swamp Thing #19Scott Snyder y Yanick Paquette decidieron dejar Swamp Thing después de 18 números más un número cero (el artista estuvo en bastantes menos que esos, cabe aclarar). Lograron buenos momentos, pero desde el comienzo la historia se obsesionó con Anton Arcane y la guerra que terminaría en el larguísimo Rotworld. Después de un muy bien cierre (hay que decirlo), pusieron punto final a su paseo por el pantano.

En lugar de Snyder llegó Charles Soule, a quien conocía de la serie 27 de Image... que nunca leí. Y la novela gráfica Strongman, publicada por SLG... que me llegó hace un tiempo pero todavía no puede verla. Menuda presión para Soule, que no tiene la menor idea de quién soy. Pese a esto, salvó el examen con honores.

El guionista parte de un status quo renovado. Al cierre de la era Snyder, Swampy volvió a ser una criatura vegetal, en lugar de ser el cuerpo de Alec Holland rodeado de musgo o algo así. El concepto no fue muy utilizado.

La comparación con el Swamp Thing de Alan Moore es obvia, pero este bicho ES, en efecto, Alec Holland transformado en planta, y no una planta que se cree Alec Holland. Bueno, basta de discusiones acerca del ser y vayamos a la historia.

Soule no teme a los monólogos internos, esenciales con un protagonista que habla poco y que pasa mucho tiempo solo. En pocas páginas pone al tanto a cualquier nuevo lector, convirtiendo a este #19 en un punto perfecto para que se suban al carro aquellos que estuvieran en la duda.

La acción comienza en un oasis en medio del desierto, al que nuestro héroe titular acude ya que el mismo no debería estar ahí. Por más que la concentración de agua y vegetación facilite la vida de los locales, no es natural y tiene que ser destruido.

El responsable del mismo es un tal Sembrador, que todavía no conocemos pero que, sabemos, antagonizará con Alec Holland de un momento a otro.

Vale la pena mencionar a José Ángel "Kano" Cano López, artista español que se luce desde el comienzo del cómic, pero que en el viaje de Swamp Thing a través de la red del Reino Vegetal comienza a entregarnos hermosas imágenes.

Soule y Kano no olvidan que este título volvió a ser parte del universo DC, pero lejos de encontrarnos en medio de una crisis o una batalla de ciencia ficción, nos llevan al Jardín Botánico de Metrópolis, ya que el protagonista tiene un interesante dilema moral que conversar con Superman. Dilema que es evidenciado en una sangrienta y perfecta escena entre unas higueras de bengala y unas ratas.

Habrá tiempo para un enfrentamiento con Scarecrow y el cameo del primer héroe de DC (en un ángulo en el que no se le nota el espantoso cuellito nuevo).

El cómic te hace olvidar al equipo creativo anterior y te deja con ganas de más. Un debut casi perfecto. No, me la voy a jugar. Un debut perfecto.

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