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Reseña: Swamp Thing #8

Por el Reseñology

Reseña: Swamp Thing #8Después de la esperada transformación de Alec Holland en la Cosa del Pantano, tenemos el primer enfrentamiento con el enemigo. El resultado final parece el segundo o tercer round de cosas que ya vimos en la serie. Es hora de cambiar el diseño de las bolsas de arena.

Reseña: Swamp Thing #8

Reseña: Swamp Thing #8Swamp Thing y Animal Man son dos series hermanas dentro del nuevo universo de DC, que compartieron el éxito de crítica y se convirtieron en bastiones dentro del rincón más oscuro de la editorial.

Sin embargo, tal hermandad tiene una desventaja: Scott Snyder (ST) y Jeff Lemire (AM) están construyendo historias que se retroalimentan, pero también que se pisan. Desde hace varios meses, los animales en estado de putrefacción abundan en ambos títulos, lo que puede parecer repetitivo para el gran público que colecciona ambas series.

Por suerte los guionistas tienen voces muy diferentes, y la calidad de ambas series tiene un piso alto, pero en ocasiones apena constatar que 16 números más tarde (contando los dos títulos) solamente apareció un único villano. Para el futuro de la Cosa del Pantano ya se anunció al menos un regreso que dará frescura al elenco de villanos.

De cualquier manera, sobre el número anterior la dinámica cambió, y Alec Holland finalmente aceptó su destino como campeón de lo Verde. En el número 8, hay animalejos podridos, pero también hay un héroe trágico que venderá caro su cáscara (ya no tiene pellejo, aunque irónicamente su primer pensamiento sea "soy un hombre").

Holland-del-Pantano deja claro que ya se acostumbrará a controlar sus poderes, pero esta vez tiene ganas de pegarle a alguien. Ese alguien es Sethe, Señor de la Podredumbre, que tiene un trono hecho de GENTE. Sethe, el mismo que se llevó a la minita por la que sentía cosas (aunque muchas de esas cosas fueran a raíz de que alguien más las había sentido... y juro que el "a raíz" fue involuntario).

Respecto del dibujo, el laborioso Marco Rudy y sus paneles redondeados realiza las primeras nueve páginas (animales podridos contra la gente) mientras que Yanick Paquette encara el resto (Swampy contra los animales podridos). Ambos contribuyen a la atmósfera del cómic y generan muy buenas imágenes.

Era difícil seguir después de un número como el 7. Este cómic se lee demasiado rápido y genera una fuerte sensación de déjà vu: si borramos al bicho verde y ponemos a Alec, se transforma en uno de los números anteriores del cómic.

Snyder ya generó la confianza suficiente como para esperarlo, más cuando el mes que viene se desarrollará el encuentro entre ex-Alec y ex-Abby. Pero este capítulo por separado muestra los primeros golpes de la Cosa del Pantano y poca cosa más.

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