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Reseña: Wonder Woman #12

Por el Reseñology

Reseña: Wonder Woman #12Wonder Woman termina el primer año de su nueva serie de la mejor manera: con un número redondo, repleto de grandes escenas y con un par de sorpresas al cierre. El equipo creativo comandado por Brian Azzarello está haciendo historia con la Amazona.

Reseña: Wonder Woman #12

Reseña: Wonder Woman #12Desde el comienzo de los Nuevos 52, Animal Man se colocó en lo más alto de mis series favoritas, seguida de Swamp Thing, que no pudo mantener el nivel y tuvo un par de derrapes.

En un cómodo tercer lugar quedó Wonder Woman. Serie que me conquistó desde un primer momento por los guiones de Brian Azzarello, quien se dedicó a reinsertar a todo el Panteón de los dioses griegos, cada uno de ellos con una impronta única y todos con complicadas relaciones con todos.

La protagonista aparecía poco al comienzo, pero fue ganando la titularidad de su historia, en base a sus acciones más que a sus palabras. Y salvo un numerito apenas bueno, se mantuvo la excelencia durante todo un año.

Me toca comentar el número 12 y debo confesar que desde hace un par de meses, Wonder Woman es el cómic que más deseos tengo de leer luego de adquirirlo en ComiXology. Ocurre que a veces lleno mi carrito de supermercado en la tarde pero recién leo de noche, y cuando es semana de la princesa Diana no hay dudas de cuál será el título que estará primero en la lista.

El primer año cierra de la mejor manera posible, con un cómic redondo, dibujado por Cliff Chiang (las suplencias de Tony Akins tampoco estuvieron mal) que cierra las historias de algunos personajes mientras que cambia por completo las de otros.

Todo comienza alrededor del sillón de Zeus, donde los muy-humanos dioses pelean por ocupar el lugar de la deidad que se fue a Sevilla. Wonder Woman se mantendría al margen de tanto intríngulis, pero por una de esas tontas profecías quieren limpiar a la joven humana que está por parir al hijo del mencionado Zeus y ella no lo va a permitir.

La heroína que da su nombre al cómic tiene un par de escenas de esas que demuestran por qué forma parte de la Trinidad de DC. Ya sea arrojándose al vacío o sacándose los brazaletes (en uno de los momentos "Fuck Yeah!" de la serie).

Para la recta final de este "Año Uno", Azzarello nos presenta, por fin, el nacimiento del hijo de Zola. Claro que las cosas nunca son tan sencillas en la ficción, y a último momento habrá una traición que pondrá las cosas en marcha para el segundo año de la serie.

Y cuando parecía que este hecho coronaba el cierre de esta primera "temporada", el equipo creativo nos tenía preparada una última y ruidosa sorpresa. Porque esos viejos dioses no son los únicos en el Universo DC.

Parafraseando al señor Burns: excelente.

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