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Reseña: Wonder Woman #3

Por el Reseñology

Reseña: Wonder Woman #3De a poco, Wonder Woman continúa tomando el control de su propio cómic, y gracias al talento de Brian Azzarello y Cliff Chiang el título no sufre por ello. La intriga entre los imperfectos dioses del Olimpo termina enfrentando a Diana con su madre, luego de la revelación del número anterior.

Reseña: Wonder Woman #3

Reseña: Wonder Woman #3El segundo número de la exquisita serie de Wonder Woman terminaba con un baldazo de agua fría para la protagonista. Resulta que su madre no la había creado de barro, sino que Zeus había estado ahí para colocar la semillita (y empujarla ya saben con qué).

Cuando comienza la acción (luego de mostrarnos brevemente el final del número), las Amazonas se preparan para velar a sus colegas, caídas en la línea del deber (también en el #2) debido a la acción de Eris, la Discordia. Para peor, tienen que soportar a la diosa ahí mismo, tomando el sol en la playa mientras ellas sufren a sus difuntas.

Esta diosa jodida es parte del panteón que Brian Azzarello introduce lentamente desde el primer número, junto al "Avatar" Hermes y el metrosexual Apolo, entre otros. Las imperfecciones de estos dioses quedan aun más en evidencia con la charla entre la reina Hipólita y su hija, Diana.

Nuestra heroína se entera de que, a diferencia de otras conquistas de Zeus, lo suyo no fue algo de una noche sino que ambos se amaban. Claro que él era casado y Hera ya tenía una cornamenta prominente, por lo que Hipólita inventó aquello de la muchachita hecha de lodo, para protegerla. Wonder Woman no parece muy convencida.

La historia se va intercalando con aquellas que preparan la pira funeraria en la playa, y cuestionan la lealtad de la princesa, que pasa más tiempo con los humanos que con ellas. Aleka es la más vocal de ellas.

Sobre el cierre de este número, Aleka termina en el camino de Wonder Woman. Antes de que pueda repetir sus reproches, la protagonista le da un golpe certero en la quijada, prende fuego las piras funerarias y declara que es la vergüenza de la isla así que nunca volverá. "Diana", le dice una de ellas. "No me llamen así -o Barro- nunca más... Yo soy Wonder Woman".

Así contado capaz que no está bueno. Pero es otro gran final de Azz. Junto a los atractivos dibujos de Cliff Chiang, siguen produciendo uno de los mejores cómics del nuevo DC.

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