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Angel: After the Fall

Por el Cómics

Angel: After the FallEl éxito de la 8ª temporada de “Buffy, la Cazavampiros” llevó a la creación de una serie de cómics análoga de Angel, que se centra en lo ocurrido a la banda de Liam (no Oasis) post final de la 5ta temporada. Te contamos si el resultado tiene colmillos o equivale a sangre de cerdo, a continuación.

Angel: After the FallNobleza obliga, por lo que aclaro y testifico lo siguiente ante escribano público (una profesión claramente demoníaca; apuesto plata a que “escribano” es un genus demonii que aparece en “Monstruos, Monstruos, Monstruos”, al estilo de ‘dícese del demonio que se para detrás del jurado de Tinelli o al costado del sorteo del Kini con cara de haberle sido afanada su alma, por lo que es fisiológicamente incapaz de sonreir o realizar inflexiones con la voz’):

  1. A partir de este punto leerán, verán, percibirán, analizarán, decodificarán y un montón de “án”es más, toda clase, tipo y color de spoilers. Si esta reseña fuese Caritas, todo tipo de spoiler endemoniado estaría invitado a cantar en karaoke en esta reseña, con o sin la anuencia de las tres Furias.
  2. No me hago responsable ante la eventual “spoilerización” (¿tal vez una palabra u otro mero invento?) de la serie; a quejarse a los Poderes Supremos, o a mi abogado del Lobo, el Carnero y el Ciervo.
  3. Ya que estamos con Lorne, el otro día me di cuenta que le cambió la forma de la nariz entre la 2da y 3era temporada. Fíjense y van a ver de lo que hablo. VER-DE lo que hablo.

(Audiencia difícil…)

Un tipo sabio (o por lo menos, un tipo que se almorzó a varios tipos sabios) dijo una vez: “como en el gran esquema de las cosas lo que hagamos no importa, es precisamente por eso que todo lo que hacemos día a día importa mucho”. ¿A qué viene a colación esta cita? Esperen, sean pacientes. Después de todo debería ser una de nuestras virtudes comprobadas, ya que esperamos años para saber qué pasaba después de la conclusión de “Angel”, final abierto si los hubo en la historia de la televisión.

Angel: After the FallNot Fade Away” (el mentado episodio) me provocó una dolorosa dislocación de mandíbula durante un par de semanitas, post-finalizado. La historia cierra perfectamente: el vampiro con alma original pasa de investigador-a-pie-enfrentado-a-todo-lo-que-amenaza-a-la-humanidad al corazón mismo de la bestia (por lo menos, a bombear grandes cantidades de líquido rojo por las arterias diabólicas de W&H), en la módica suma de 5 temporadas.

La lucha continua, parecería decir el final, sin importar las oportunidades reales que tenemos de vencer a fuezas antagónicas, sin importar sus dimensiones o capacidad de destrozarnos: lo importante es enfrentar a estas entidades, (tanto en Angel como en Buffy, los “demonios” son metáforas evidentes de procesos internos tortuosos, mucho más íntimos), y hacerlo de pie, sin doblegarse, hasta el final. Emotivo, redondito, reconfortante y frustrante: revuelva a gusto, ingiera el producto. El retrogusto que le quede es comparable con el que experimentamos el 19 de mayo de 2004.

La 8ª temporada de Buffy fue un éxito en muchos sentidos. El traslado de personajes y líneas argumentales de formato televisivo a cómic no siempre es feliz y conlleva ciertos peligros que pueden desvirtuar la historia para sus seguidores (o, en el mejor de los casos, resultar olímpicamente ignorada por quienes disfrutaban anteriormente con la interacción catódica-cinematográfica con sus allegados narrativos). En el caso de la propuesta de Whedon y Dark Horse, el resultado sólo puede catalogarse como un S-U-Z-Z-E-S-S-O (léase con voz de cronista de la Red Globo de Brasil; disculpen, es la saturación JulioalonsescaenRío habitula para finales de febrero) que motivó la creación de una serie similar para relatar la continuación de la historia del vampiro con alma irlandés.

Angel: After the FallEl problema está en que seguir la historia de Angel era más complicado que continuar con la de Buffy. Por esa apertura de su capítulo final, Angel resulta mucho más delicada de “secuelizar” que su serie progenitora, que permitía un rumbo más indefinido para una posible continuación.  Al terminar Buffy, la lucha recién comienza y hay un respiro para el mundo, que se ve finalmente librado de una amenaza terrible. Al final de Angel, la lucha nunca termina por más que el mundo se esté acabando. Diferencias sutiles pero importantes, a mi gusto.

La respuesta a estas dudas estuvo en “After the Fall”, serie publicada por IDW, que tiene diferencias importantes con  la propuesta de Dark Horse.  En primer lugar, su guión, originalmente planeado para sustentar alrededor de 10 números, permitió la extensión a 17 entregas. Asimismo, la serie no está directamente a cargo de Joss Whedon, sino de Brian Lynch, guionista de Hollywood que recientemente escribió el guión de la película del “Gato con Botas” y que trabajó con IDW en la publicación de una serie de cómics basada en Spike, “Asylum”.

Lynch co-guionó ATF con Joss Whedon, con quien mantuvo contacto constante  a la hora de definir caminos para la historia de Angel luego de su episodio final. En los lápices acompañó mayoritariamente Franco Urru, dibujante con un estilo que encuentro desparejo, a veces muy trabajado, a veces desprolijote.

Antes de proseguir, podemos concluir que, si bien no tenemos a Whedon en persona con su equipo habitual encargándose de la historia, AFT nos dio lo más cercano posible, por lo que puede alegremente considerarse la continuación canónica de la serie. Así lo define Joss, así decimos todos (final de referencia a Battlestar Galactica).

Angel: After the Fall“After the Fall” fue compilada en una serie de 4 tomos de tapa dura (sólo se pueden conseguir dos en tapa blanda) y hace poco más de un año, IDW editó una edición omnibus (nunca puedo evitar pensar en transporte capitalino al usar esta denominación) que los compila en su totalidad.

¿De qué va esta especie de 6ta temporada de Angel? Como recordarán, la famosa escena del callejón terminaba abrupta, casi despiadadamente: el grupo de apoyo al vampiro, reducido en número por la baja de Wesley y la huída de Lorne, además del asesinato de Lindsey, se las ve venir negras. Cascoteados y liderados por un Angel dispuesto a cualquier cosa con tal de ensangrentar el hocico colectivo del Lobo, el Carnero y el Ciervo, la situación es desesperante, cruda y esperanzadora. La última línea de Angel, en particular, muestra que el vampiro quiere “encargarse” (léase, morir una muerte heroica enfrentando una bestia mítica como buen Campeón) de un dragón que aparece en los cielos de Los Angeles.

ATF, precisamente, desarrolla lo qué pasó en el callejón con Angel, Illyria, Spike y demás… y el dragón.

La historia comienza, contra-intuitivamente, meses después de la mencionada pelea. Los Socios Mayoritarios, decididos a castigar a Angel por su desafío y sus acciones contra la Firma, terminan condenando, ya que están, a todo Los Angeles, enviando la ciudad al Infierno. Así es, niños y niñas: Los Angeles es transportada al Infierno. Esto provoca una serie de reajustes importantes en el modus vivendi de los habitantes de esta ciudad. En primer lugar, pasan a ser material comestible para todo demonio que ande en la vuelta, que en el mejor de los casos puede decidir esclavizar al pobre humano en cuestión, en el peor transformarlo en aperitivo, plato principal o postre. En segundo lugar, el panorama de la ciudad pasa a ser muy diferente, con un cielo ensangrentado en un crepúsculo perpetuo (dos soles a punto de ocultarse y lunas anexas, lo que provoca algarabías y locura en la población demoníaca del ahora barrio del Averno), y calles bañadas en sangre y tripas de bichos dignos de H. R. Giger, divididas entre diferentes facciones de fuerzas demoníacas en pugna.

Angel: After the FallLos humanos en este contexto ven su expectativa de vida reducida drásticamente (digamos, en un 1000%), por lo que encarar “la buena pelea” tiene más sentido que nunca. Angel sigue luchando, ahora contra un status quo demoníaco peor a todo lo que experimentó hasta el momento, salvando las almas que puede con la poca ayuda con la que cuenta (una mascota muy particular y un pepe-grillo fantasmal). La banda angelical se desperdigó poco después de la pelea del callejón, cuyos resultados y desarrollo vemos recién en el segundo arco de ATF, por lo que la apoyatura logística del vampiro con el pelo engominado es más bien poca.

Como es de esperar, el peor enemigo de Angel no es una corporación maquiavélica ni un demonio antiguo, sino su propio remordimiento. El vampiro se siente responsable por la caída de Los Angeles y busca enmendar el efecto de su enfrentamiento a los Socios Mayoritarios constantemente, un alma extraviada a la vez. El problema principal radica en que sus enemigos no solo impusieron un destino terrible en toda la ciudad, sino que concretaron una maldición irónica y despiadada sobre el vampiro esperanzado con la profecía Shanshu.

Por las páginas de ATF hacen aparición y reaparición todo tipo de personajes de la serie, desde los relativamente más desconocidos (Nina, Gwen) hasta los universalmente reconocibles (Connor, Illyria, Spike, Gunn… hasta el mismísimo Wesley y la llorada y lamentada Fred).  Lynch incorpora, asimismo, algunos personajes previamente creados para la serie de Spike, como Betta George (el pez-gigante-volador-telepático que tanto le gustó a Joss y que Lynch incluyó a pedido del mismo). No todas estas apariciones son in situ o van más allá del recuerdo, pero Lynch sabe entretejer una historia que toca los tropos regulares de la serie, canalizándolos a través de sus protagonistas principales.

(Lynch hasta hace aparecer al Groosaloog, pero no se lo lo cuenten a nadie).

Angel: After the Fall“After the Fall” es una propuesta más que interesante, con algunas vueltas de tuerca muy ingeniosas en lo referente al destino y rol de los personajes de Angel. Los temas principales, por lo menos lo referente a la responsabilidad y el enfrentamiento-seguimiento del destino, siguen intactos y son elaborados en extrapolación elegante por Lynch a lo largo de los 17 números.  El traslado y traducción de los personajes se cumple con creces, con un resultado final que me hubiese gustado mucho ver en televisión (sé que hubiese sido imposible por cuestiones presupuestales, pero soñar no cuesta nada).

De hecho, ATF sirve para atar los nudos abiertos existentes al final de “Not Fade Away”, y da paso a una etapa muy interesante en la carrera del vampiro detective. Los arcos posteriores de IDW no resultaron tan efectivos como esta propuesta inicial, por lo que de concentrarse en una historia, recomiendo sin dudarlo “After the Fall”. Los derechos de Angel revirtieron a Dark Horse este año, donde protagoniza una serie con Faith.

Angel: After the FallLa 6ta temporada (de facto) de Angel fue una excelente forma de redondear, en otro formato y con códigos narrativos diferentes, pero con el mismo sentimiento, una historia fenomenal, que encontró su apogeo en los episodios finales de la serie.

Lynch, Whedon y Urru representan inmejorablemente los días post-callejón del vampiro, en una serie amplísimamente recomendable para los que nos quedamos con el nudito en la garganta después del “roll credits” del episodio final.

Muy recomendable, de aquí a Los Angeles.

Ah, me olvidaba: ¿lo de la cita?

… ESO es un final abierto.

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