Home Cómics Challengers of the Unknown must die!

Challengers of the Unknown must die!

Por el Cómics

Challengers of the Unknown must die!De pura casualidad me encontré con un ejemplar de esta miniserie acerca de un grupo poco conocido de héroes de DC, que marca la primera colaboración entre Jeph Loeb y Tim Sale (además es el primer cómic de Loeb). Una historia arriesgada que saca lo mejor de esta dupla.

Challengers of the Unknown must die!

Challengers of the Unknown must die!Me gusta contar cómo llegaron algunos libros a mis manos, especialmente cuando la historia no se resume en "fui hasta la librería y me lo compré/ fui hasta Amazon y lo agregué al carrito". Esto es uno de los casos especiales.

Estaba recorriendo las comiquerías de la ciudad que alberga a la Convención de Cómics de Nueva York, dándome cuenta con cada visita de que los precios de la mencionada Amazon eran casi siempre mejores, cuando en el cajón de saldos de St. Mark's me encontré con esta obra de Jeph Loeb y Tim Sale, rebajada por estar en español. "A vos mismo", pensé y lo compré.

Tras un espantosa tapa (luego descubriría que la edición en inglés es igual de horrible) me encontré con, suenen los redoblantes, la mejor colaboración entre Loeb y Sale. No se enojen los detractores de Loeb: es su primer cómic, así que pueden decir que a partir de 1991 fue todo barranca abajo.

La miniserie de ocho números vendría a contar "la última historia de los Investigadores de lo Desconocido" (o "los Temerarios", o "los Desafiantes"). Este grupete, activo desde hace más de dos décadas según la narración, tiene su base nada secreta en una montaña, junto a un pueblo que vive de la fama de este grupo de personas que en su juventud de salvaron de una calamidad y desde entonces viven "en tiempo prestado".

Una bomba vuela por los aires al grupo, la montaña y medio pueblo, comenzando una historia que tendrá muy poco de convencional. Presenciaremos un ruidoso juicio, por ejemplo, en donde buscan que los investigadores sobrevivientes sean responsables económicos de lo sucedido... 13 años antes de que se estrenara Los Increíbles.

Loeb no teme experimentar con el guión y manda a los tres investigadores que quedaron en tres direcciones muy distintas, mientras un reportero intenta averiguar qué ocurrió realmente aquel nefasto día.

La historia cuenta con varias apariciones especiales, de pocas viñetas pero de mucha importancia, como la del mismísimo Superman en el juicio o la de Batman en su ciudad natal, en donde convence a uno de los investigadores sin mediar una sola palabra.

En cuanto a Sale, está claro que el artista no había llegado a lo más alto de su carrera y en algunas viñetas el lector sufre, pero principalmente porque conoce al Sale de otras obras. La mayoría del tiempo (o del espacio) se luce, aunque el coloreado lo avejente un poco, e incluso aprovecha la "experimentación" de Loeb en páginas diagramadas como un tablero de Monopoly o gran cantidad de viñetas.

La resolución no es el punto más fuerte del cómic pero tampoco desentona. No esperen encontrarse con un monstruo de Watchmen reventando en una gran ciudad (les haya gustado o no, me refiero al golpe que esto representa para el lector). Y al final uno se queda con la impresión de que haber leído esta historia valió la pena, que el equipo creativo pensó algo distinto y que, gracias a la utilización de personajes de tercera o cuarta línea, los dejaron trabajar tranquilos.

Después de esto vendrían aclamadas historias de Batman que a mí me parecen un pelín sobrevaloradas, así como desparejas visitas a personajes de Marvel. Para mí, el mejor momento de Loeb y Sale está en la cima del monte Challenger.

Challengers of the Unknown must die!

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3