Home Cómics Hellblazer de Milligan vol. 3

Hellblazer de Milligan vol. 3

Por el Cómics

Hellblazer de Milligan vol. 3En el tercer volumen de los siete que contienen la obra de Peter Milligan, el bastardo protagonista termina envuelto en un conflicto sobrenatural en la India, y a su regreso encuentra a conservadores poseídos por demonios sanguinarios. No se nota la diferencia.

Hellblazer de Milligan vol. 3

Hellblazer de Milligan vol. 3Hay ciertas características de John Constantine que se mantienen inalterables sin importar quién sea el guionista: es un sorete, no le importa usar a sus amigos, no maneja.

El uso de la magia, sin embargo, es diferente (o es representado de manera diferente) dependiendo de quién sostenga el lápiz. Algunos pintan a John casi como un ilusionista manipulador, pero Peter Milligan gira la perilla hasta 11 y lo enfrenta a amenazas sobrenaturales que casi saltan de la viñeta.

Esto podemos comprobarlo en India, el arco que da nombre a este tercer volumen, que en total tiene los números 261 a 266. Nuestro protagonista mata dos pájaros de un tiro: baja su perfil por un tiempo y busca ayuda espiritual para la mala pasada de los números anteriores. Por eso el viaje hasta el mencionado país.

Con la invalorable ayuda de Giuseppe Camuncoli, Milligan nos pinta una India que suena familiar, con luces y sombras, quizás demasiado inspirada en lo que llega hasta occidente, ya que vemos la pobreza al estilo Slumdog Millionaire pero también el mundillo de Bollywood (de manera explícita).

Todo comienza hace unas cuantas décadas, con un invasor británico que termina involucrado con seres poderosos, generando un problema que se mantiene hasta nuestros días. Problema en el que terminará involucrado Constantine, que tiene un imán para esa clase de cosas.

Milligan nos presenta a varios personajes interesantes, incluyendo a una pareja de detectives de la policía, un garca amigo de John, un hechicero y un productor de cine. La cara conocida es la de Epiphany, quien a esta altura de los acontecimientos ya aparece como la versión renovada (y comestible) de su antiguo escudero, Chas.

Para cuando la cosa se calme, habrá varios muertos y todos los que tenían algún anhelo (dinero, fama, el regreso de una persona querida que está en el Más Allá) se quedarán con las manos vacías. Por lo menos John conservará el pellejo, que no es poco debido al mostro que se le pone enfrente.

Mientras que esta historia se basa en los elementos más sobrenaturales de la franquicia, la siguiente recuerda a sus comienzos, cuando Jamie Delano impregnaba de política sus guiones.

No es necesario conocer la actualidad del Reino Unido para entender la anécdota de los "conservadores" que vuelven a la vida después de años, gracias a la ayuda de unos demonios (nada que no ocurra en todas partes del mundo).

Estos viejos carcamales buscarán el apoyo de los punks, uno de los cuales es amigo de Constantine de los viejos tiempos, y afirma tener al espíritu de Sid Vicious atrapado dentro de un maniquí en su casa.

El dibujo está nuevamente a cargo de Simon Bisley, cuya hermosa fealdad a la hora de dibujar es perfecta para retratar las sucias pocilgas en donde viven esos punkillos, así como el look de los veteranos que juegan a ser pendejos, incluyendo al mismísimo protagonista. Dos numeritos que no cambian el mundo, pero sí la relación entre John y Epiphany, a quien el primero ya no ve con tan malos ojos. Viejo celoso.

Cuatro tomos más y se termina todo. Por suerte fue una vida (en el papel) que valió la pena.

Hellblazer de Milligan vol. 3

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3