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Hellblazer de Milligan vol. 5

Por el Cómics

Hellblazer de Milligan vol. 5John Constantine es un tipo casado, con un anillo en el anular y un muñón en donde debería estar el pulgar. La búsqueda del dedo perdido (o de uno que lo reemplace) lo volverá a enfrentar con su suegro, mientras su sobrina prepara la venganza perfecta.

Hellblazer de Milligan vol. 5

Hellblazer de Milligan vol. 5Phantom Pains, el quinto volumen guionado por Peter Milligan, contiene los números 276 al 282 de Hellblazer y en su mayoría muestra las consecuencias de hechos protagonizados por John Constantine (o casi) en números anteriores.

Abre el tomo una historia unitaria, dibujada por Simon Bisley, en la que reaparece la típica combinación de magia sucia y yuppies que tantas veces apreciamos en la historia del mago sorete. En este caso, un druida triunfa en el presente gracias a sus poderes en el mercado de valores, hasta el día en que decide quedarse con el edificio en el que vive John. Yadda yadda yadda, el druida termina reventando, literalmente.

El dibujante Giuseppe Camuncoli junto a Stefano Landini (a quien debería acreditar más seguido, aunque ni la propia contratapa lo nombra) regresan para el arco de "En busca del Pulgar Perdido". Conociendo a nuestro protagonista, no sería de extrañarse que buscara a algún tipo medio muerto para cortarle ese dedo y ponérselo.

Las casualidades nunca son tales en el mundo de la magia, así que la elección de su víctima terminará involucrándolo en el mundo del arte, con la presencia soberana de Terry Greaves (también conocido como "el suegro") y el enfermero que se quedó con el pulgar cuando John decidió que no lo quería más en su mano.

En paralelo a estas acciones, se mueve Gemma Masters, sobrina de John Constantine y víctima de la hijaputez de su gemelo endemoniado, que se hizo pasar por él el día de su boda, para besar a la novia y hacer algo muchísimo peor con Gemma. Ella, hasta el momento, cree que fue víctima del verdadero John.

Mientras el protagonista se enfrenta a una oscura figura del pasado de su esposa y a las consecuencias de andar cargando un pulgar ajeno, Gemma consigue ayuda para llevar a cabo su venganza. Que no involucra asesinos a sueldo sino demonios elegidos de un libro secreto. Obvio.

La historia avanza, pero sobre terrenos ya transitados. Al arco le falta la sorpresa de aventuras anteriores, sobre todo porque no es descabellado que todo terminará con el hallazgo del pulgar, el castigo a los culpables y la supervivencia al monstruo invocado por su sobrina.

Esto no quita que, como ocurrió desde su primer número, Milligan nos presente a un gran Constantine, con el superpoder de la respuesta rápida más desarrollado que el de Peter Parker.

Para cerrar el tomo, como si se tratara de sujetalibros, vuelve Bisley al dibujo, y también vuelve el demonio cambiaformas Julian, para un nuevo encuentro con John, esta vez dentro de una prisión. Lo que podría haber sido otro gran arco de Constantine en prisión queda como un round que se resuelve demasiado rápido y que sólo palidece en comparación con los mejores momentos de este equipo creativo en la serie.

Lo más importante es que Peter Milligan escribe a un gran John Constantine casado. Como para demostrar a los popes de Marvel y DC que el matrimonio no es el fin de los buenos guiones.

Hellblazer de Milligan vol. 5

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