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Phonogram: Rue Britannia

Por el Cómics

Phonogram: Rue BritanniaDurante este 2012, Kieron Gillen y Jamie McKelvie publicarán el tercer y último volumen de Phonogram. Todo comenzó allá por el 2006, con Rue Britannia, historia en la que su protagonista deberá investigar ciertos acontecimientos vinculados a Britannia, la difunta diosa del Britpop. Poné Play y seguí leyendo.

Phonogram: Rue Britannia

Phonogram: Rue BritanniaSeguramente alguna vez habrán escuchado (o por qué no, utilizado) la expresión "esta canción me cambió la vida". La frase, con su notorio tono hiperbólico, no hace más que reafirmar esa condición que tiene la música de alterar los estados de ánimo. La música, con su conjunción de sonidos y palabras, actúa como un filtro que altera la percepción de la realidad, y esa es una característica que la emparenta con la magia. Precisamente, esa ecuación "música=magia", es la base sobre la que Kieron Gillen y Jamie McKelvie vienen trabajando desde el 2006, año en que se puso a la venta "Phonogram: Rue Britannia".

En la actualidad, el nombre de Kieron Gillen no es ajeno para aquellos que siguen de cerca los diversos títulos de Marvel. Previamente al inicio de su carrera como guionista de cómics, Gillen trabajó como periodista, contando en su haber con varios artículos relacionados a la crítica musical. No es de extrañar entonces que su primer trabajo en el medio, y el que reviste tintes más personales, esté estrechamente vinculado al mundo de la música.

Así como existe la expresión "músico de músicos" para referirse a aquellos artistas a los que el reconocimiento masivo les es esquivo pero que representan una gran influencia para sus colegas, un fenómeno similar ocurrió con "Rue Britannia". Publicada a través de Image, esta miniserie de 6 números de inmediato comenzó a cosechar los elogios de varias primeras figuras del medio, como Warren Ellis y Mike Carey. Lamentablemente, la serie no contó con el mismo respaldo en las ventas (el propio Gillen ha dicho que Phonogram no ha generado más que un par de cientos de dólares de ganancia) lo que puso en peligro su continuidad.

En "Rue Britannia", el movimiento Britpop ocupa un lugar central. De hecho, con gran habilidad, Gillen se las ingenia para plagar las páginas de referencias a bandas, canciones y figuras de la época. Esos guiños pueden encontrarse ya sea en las tapas de cada uno de los números (las que referencian al arte de algún disco significativo del movimiento), o en el uso de fragmentos de canciones que aparecen incluidos en los diálogos, aunque no de manera forzada, sino con total naturalidad.

El acierto de Gillen está en que, si bien se trata de una historia fuertemente anclada en el Britpop, esto no es un rasgo que genere un distanciamiento con el lector no familiarizado con el período y sus protagonistas. De hecho, como complemento, sobre el final del tomo recopilatorio se incluye un glosario de referencias, con el valor agregado de estar realizado por Luke Haines, líder de la banda The Auteurs, y señalado por muchos como uno de los padres involuntarios del movimiento.

Phonogram: Rue Britannia

El protagonista de "Rue Britannia" se llama David Kohl, un tipo de carácter arrogante que vivió su adolescencia a mediados de la década de los 90, en pleno apogeo del fenómeno Britpop en las Islas Británicas. Kohl es un Phonomancer, alguien con la posibilidad de manipular la música con fines mágicos, quien comienza a percibir una modificación en los recuerdos de su adolescencia. Todo se complica cuando se da cuenta de que ya no es algo personal, sino que también está afectando a quienes lo acompañaron por aquellos años.

Desde ese momento es que decide tomar la iniciativa e investigar qué es lo que está sucediendo con la diosa Britannia, la difunta deidad del Britpop, cuya memoria, al parecer alguien está manipulando.

La nostalgia, así como la defensa de las raíces que ayudaron a forjar una identidad, son los dos temas centrales que guían al lector a través de las páginas de "Rue Britannia".

Phonogram: Rue BritanniaMientras que para la mayoría de los personajes esos años de la década de los 90 ya han sido superados, Kohl aún vive en una puja permanente entre la defensa de ese pasado y la necesidad de seguir adelante. Sin embargo, ese paso sólo podrá darlo en tanto logre saldar ciertas cuentas pendientes, algunas suyas y otras ajenas. Un claro ejemplo es el personaje de Beth, interés amoroso de Kohl en su juventud, cuyo fantasma deambula por las calles de Londres llorando la pérdida de Richie Edwards, guitarrista de la banda Manic Street Preachers que desapareció en 1995 sin dejar rastro alguno.

En el camino, Kohl se topa con los llamados Retromancers, parásitos de la nostalgia que junto a los Necromancers, estarían detrás de los acontecimientos que rodean el estado actual de Britannia y cuyo propósito es resucitarla, tomando simplemente sus elementos más superficiales. Como el propio Kohl los describe, “una suerte de Phonomancers, de la misma manera en que un violador es un tipo de amante”.

¿Por qué alguien querría cambiar los recuerdos de un período cultural muerto?, ¿qué sentido tiene salvar el pasado si se puede tener el futuro?.  Estas son algunas de las preguntas que Kohl deberá responder, con un descenso al "reino de la memoria" que le permitirá llegar a las raíces mismas de ese momento histórico, en un viaje que claramente remite al que Virgilio guió en "La Divina Comedia".

"Rue Britannia" es también la historia de una desilusión (el "Rue" del título tiene su razón de ser); de una oportunidad perdida. El Britpop, que en cierta forma surgió como una respuesta natural de los británicos ante la invasión del grunge norteamericano, poco a poco fue viendo como sus intereses iniciales se desvirtuaban. Luego de más de una década de ultra conservadurismo producto de la administración Tatcher, el crecimiento del partido Laborista trajo consigo nuevos aires esperanzadores para una juventud que había crecido bajo la pata de la Dama de Hierro. Precisamente, fue el Britpop el movimiento que acompañó esos años de apertura y transición. Ese romanticismo inicial pronto daría paso a una endogámica relación entre algunas de sus primeras figuras con actores de la política, en momentos en que Tony Blair aún parecía un tipo confiable. En ese sentido, para entender un poco mejor este fenómeno, el documental del 2003 "Live Forever", del director John Dower, retrata ese auge y posterior desilusión, ya no solo de un movimiento musical, sino también de una generación.

Phonogram: Rue Britannia

En cuanto al arte de Phonogram, desde el blanco y negro de los lápices, Jamie McKelvie le da el toque justo para construir el clima ideal que exige la historia. Su estilo de línea limpia ayuda a plasmar con gran destreza los estados de ánimo y emociones de los personajes, así como a dotar de credibilidad a los numerosos momentos dialogados que abundan en las páginas de "Rue Britannia".

Pese a sus bajas ventas, Phonogram tuvo su segundo volumen ("The Singles Club") y tendrá una tercera y final parada que verá la luz durante este 2012 bajo el nombre de "The Immaterial Girl". Quizás ahora, con Gillen y McKelvie ya asentados en el mercado norteamericano, sea hora de su redescubrimiento.

Poco importa si el lector es capaz de descifrar los balbuceos de Liam Gallagher o si conoce de principio a fin la discografía de Suede. "Rue Britannia" toma el Britpop, pero lo hace como si éste fuese un elemento más para contar una historia. Una historia que es universal, y que no tengo dudas le llegará a cualquiera que alguna vez se perdió detrás de un PLAY.

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