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Reseña: Deadpool Max v1

Por el Cómics

Reseña: Deadpool Max v1Dos tomos en español recopilan el primer volumen de Deadpool Max, obra en la que David Lapham y Kyle Baker llevan a este personaje hasta límites insospechados. En un universo cargado de sexo y violencia, el famoso mercenario asesinará a sus víctimas y hasta al buen gusto.

Reseña: Deadpool Max v1

Reseña: Deadpool Max v1La editorial Vertigo, perteneciente a DC Comics, se especializa en editar cómics para lectores maduros. Su contraparte en Marvel es el sello Max, que se especializa en editar cómics para lectores adultos. Este pequeño detalle marca una clara diferencia entre ambos.

Por supuesto que madurez no es sinónimo de calidad, por lo que en Vertigo existen obras malas y en Max se han publicado historias que van más allá de los culos y los desmembramientos.

De eso no es buen ejemplo Deadpool Max, ya que sus creadores plagaron a este cómic de muertes violentas, insultos y cachondez, en dosis no recomendables para estómagos delicados.

¿Por qué funciona, entonces? Porque nada de todo eso es tomado en serio. Deadpool es un personaje que se ha caracterizado por su humor absurdo y sus excesos, que son llevados al extremo por la dupla de David Lapham y Kyle Baker.

Lapham imagina a un Deadpool que ya no es un mercenario desequilibrado, sino directamente un paciente psiquiátrico que además es un mercenario. Wade Wilson es una persona impredecible e incontrolable, al que solamente se puede manejar mediante engaños. Como por ejemplo, diciéndole que existe una organización terrorista llamada Hidra, que busca conquistar el mundo.

Quien lo alimenta con mentiras es el otro gran protagonista del cómic: un agente llamado Bob, encargado de llevar a este gigantesco perro rabioso de una misión a la otra, sufriendo en carne propia los peligros que Deadpool sortea con muchísima suerte.

Vale recalcar que este es un cómic para adultos, ya que al dar vuelta las primeras páginas podrán ver a Bob infiltrado en una organización mafiosa, en donde le va bien. "Si se puede denominar 'bien' a que cada noche te explore el colon un sádico llamado Bruno". Aquí no hay sutilezas, señores.

Por suerte los desnudos y matanzas están dibujados (en once de doce números) por el talentosísimo Kyle Baker, que si bien no tiene a un protagonista tan maleable como el Hombre Plástico, logra descomprimir algunas de las imágenes terribles que salen de la mente podrida de Lapham, transformándolas en material para las pesadillas de Andy Warhol.

Incluso dentro de este marco, hay momentos en los que la historia se va al carajo, aunque con total conocimiento de causa. El Barón Zemo, por ejemplo, es un nazi cuyo discurso antisemita te revuelve las tripas, y cuesta volver desde eso a una aventura en la que el mercenario bocazas mata a todos.

Otro problema es la resolución de las aventuras, casi siempre unitarias aunque con elementos que se trasladan de un capítulo al otro. Sobre todo en el primero de los dos tomos que leí (en español porque fue lo que conseguí), no hay tapas ni páginas libres entre números, y más de una vez tuve que contar las páginas para estar seguro de que terminaba ahí. Los finales suelen ser flojos, más allá del clímax de cada historia.

Al final, lo considero un muy interesante ejercicio de romper nuevas barreras alrededor de un personaje que vive de romperlas, con una dupla creativa muy capaz, pero tan destinada a llegar hasta el límite que será imposible que no se pasen unas cuantas veces.

Uno termina como Bob, corriendo atrás de la historia y por momentos sufriendo las torturas pergeñadas por Lapham y Baker. Bruno con gusto no pica.

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