Home Cómics Reseña: True Faith

Reseña: True Faith

Por el Cómics

Reseña: True FaithMucho antes de que Garth Ennis se hiciera famoso con su Predicador, ya disparaba contra la religión organizada. Tal es el caso de este cómic de 1990, que fuera censurado en su momento y reeditado por Vertigo, acerca de dos tipos bastante peleados con Dios.

Reseña: True FaithSuelo saltearme los prólogos que figuran al comienzo de los tomos de cómics, al menos la primera vez que los abro. Algunos son simples ejercicios masturbatorios del autor, o de algún amigo cercano que lo hace por él (ewww). Otros son importantes por quién los escribe y no por lo que dice.

True Faith es una lectura relativamente corta (menos de cien páginas) así que decidí leer lo que el guionista Garth Ennis tenía para decir de su propia obra antes de comenzar a leerla. Y puso las cosas en perspectiva.

Ennis cuenta sus comienzos como escritor de historietas y de manera bastante directa se disculpa por los errores que pueda tener éste, uno de sus primeros trabajos. Es interesante leerlo hablar de cómo evolucionó desde aquellos tiempos (la historia es de 1990, el prólogo es de 1997).

Si uno cae como un paracaidista, True Faith es aceptable. Pero el nombre y apellido del guionista aparecen en la portada y uno podría esperar más de él.

Aquí están presentes los típicos ingredientes de un cómic de Ennis: el cuestionamiento a la fe, con la caricaturización de los creyentes y las herejías por doquier, el lenguaje vulgar y (en sus propias palabras) las ametralladoras.

Los protagonistas son dos personajes que odian a Dios por razones muy distintas: uno es un adolescente obligado a estudiar en un colegio religioso, el otro es un hombre al que la vida le juega una Broma Asesina. Los momentos del primero son los mejor del cómic, mientras que el "arco" del segundo pega saltos de lógica un poco más difíciles de tragar.

En el cómic también hay toques de política. Margaret Thatcher todavía era primera ministra y como en muchas obras de aquella época, su figura está presente. En True Faith entorpece la acción, aunque sirva para recordarle al lector que por entonces no solamente algunas religiones eran conservadoras.

El dibujo de Warren Pleece es perfecto para el tono del cómic, una vez que uno se acostumbra a la apagada paleta de colores. Por momentos Pleece recuerda a un Steve Dillon más desprolijo (en el buen sentido) y un poco menos dinámico.

Con alguna vuelta de tuerca traída de los pelos, esta historia no funciona en comparación con obras posteriores de Ennis (como la magnífica Preacher). Sí permite descubrir a un artista que se estaba refinando y que ya sabía entretener con sus disparos hacia la religión. Si eran de ametralladoras, mejor.

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3