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Reseña: Two-Step

Por el Cómics

Reseña: Two-StepUna voluptuosa joven que transmite en vivo su recorrida por una Londres del futuro, se cruza con un matón zen que anda tras la pista de miembros viriles. El guión de Warren Ellis no está a la altura de sus grandes obras, pero el dibujo de Amanda Conner lo convierte en una 'linda' aventura.

Reseña: Two-Step

Reseña: Two-StepWarren Ellis vuelve a coquetear con el supermulticulturalismo del futuro, pero a diferencia de su Transmetropolitan, que tenía a aquella Ciudad sin nombre de la que todos habían olvidado su historia, sitúa la trama de Two-Step en una Londres en donde cada barrio es como uno de los reinos de Disneylandia.

La protagonista se llama Rosi Blades y también queda a mitad de camino de su Spider Jerusalem (bueno, a un 15% del camino). Ella técnicamente no es periodista, sino que su vida consiste en recorrer la ciudad, filmando todo con ayuda de cuatro cámaras: una en un ojo, otra en un seno, la tercera en un omóplato y la cuarta volando a su alrededor.

El problema es que "trabaja" de eso hace demasiado tiempo, y ya está aburrida de recorrer el barrio que se asemeja a Bollywood, el Barrio Chino de las películas setenteras de artes marciales, o el rincón medieval. Ella necesita una aventura y le llegará de la mano de su co-protagonista.

Tony es un matón zen, que significa que se sabe de memoria un par de citas orientales y poca cosa más. Lo que lo define es que es un matón, y la fuerza de las casualidades terminará uniéndolos contra una banda de criminales acomplejados cuyo principal objetivo es agrandar el tamaño de sus miembros viriles.

Queda claro que Ellis no está apuntando al refinamiento en este guión, que de cualquiera manera desliza algunas (débiles) críticas a la sociedad del entretenimiento. Por momentos, y gracias al siempre entretenido dibujo de Amanda Conner, parece que nos encontráramos con una secuela de The Pro. Y todos sabemos que Ellis es capaz de cosas mejores.

La historia se lee rápidamente, ya que en su momento se trató de una miniserie de tres números. Cada uno de ellos transcurre en un "mundo" dentro de esa Londres futurista, y abundan los disparos, las acrobacias y las persecuciones en scooter.

Los mejores gags suelen aparecer en los fondos, como si se tratara de viñetas de Mortadelo y Filemón, y algunos personajes podrían poner nervioso al lector más puritano (aunque ni se acerca a lo que fue The Pro). Sabido esto, será más disfrutable esta aventura para quien llegue bajo de expectativas.

El tomo que recopila la miniserie tiene bastantes más páginas que las 66 de la historia original, ya que además del estudio de los personajes trae el guión del #1, dedicándole una doble página a cada página original. Aquellos que coleccionen ejemplos de cómo los grandes guionistas de cómics realizan su trabajo estarán de parabienes.

El resto seguramente encontrará mejores cosas para leer de cualquiera de los creadores.

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