Home Cómics The Private Eye

The Private Eye

Por el Cómics

The Private EyeEn el futuro, todos nuestros secretos de Internet se hicieron públicos, la sociedad como la conocíamos colapsó y las personas se ocultaron detrás de identidades secretas. Así comienza este cómic de Brian K. Vaughan y Marcos Martín que debe mucho a las novelas negras.

The Private Eye

La gente asocia la palabra "acumulador" al tipo que termina sus días denunciado por los vecinos debido al olor a podrido, o devorado por las ratas luego de ser aplastado por una pila de suplementos dominicales. Yo trato de darle al vocablo un color más bonito.

Soy acumulador de cómics digitales y lo digo sin vergüenza. Aprovecho toda clase de ofertones, rebajas y paquetones, sabiendo (soñando) que algún día tendré tiempo de leerlos.

The Private Eye no fue adquirido con descuento, sino que cada capítulo o tomo recopilatorio puede descargarse al precio que decida el lector. Sin embargo, al momento de pagar sabía que ni a gancho iba a disfrutar de ese cómic en un futuro cercano. Sabía que se acumularía en mi archivo de Google Play Books hasta que los astros se alinearan.

¿Adivinen qué pasó el otro día mientras almorzaba en la Plaza de Comidas del Shopping? Saqué la tableta y leí la historia completa escrita por Brian K. Vaughan y dibujada por Marcos Martín.

Valió cada peso pagado por ella. Aunque al no saber ustedes lo que pagué, van a tener que seguir leyendo para averiguar cómo estuvo la cosa.

Esta historia creada bajo la promesa de jamás ser editada en papel (promesa que duró bastante, comparada con otras promesas de Internet, aunque ya fue rota) cuenta una historia ambientada en un futuro muy interesante.

Un día el mundo sufrió un evento catastrófico, donde todos sus secretos digitales de las personas quedaron expuestos. Como si cada casilla de mail, mensaje privado de Facebook y búsqueda del navegador quedaran a la vista de todo el mundo, provocando un quilombo de proporciones bíblicas y cambiando por completo el destino de la humanidá.

Décadas más tarde, la gente anda por la calle vestida con ropas que quedan a medio camino entre los superhéroes y el Mardi Gras de Nueva Orleans. La idea, claro está, es ocultar lo más posible la "identidad secreta" de cada uno, debido a lo sucedido en el pasado. Internet no existe más, el periodismo es la nueva policía y los paparazzi son lo más parecido a un detective privado.

El guionista no oculta el hecho de que, detrás de trajes invisibles y tecnología de avanzada, hay una típica historia de novela negra. Tan típica, que la trama principal comienza con una femme fatale entrando a la oficina del detective privado. Y como era de esperarse, la dama mete en graves problemas al investigador.

The Private Eye

The Private Eye

The Private Eye

Durante los diez capítulos nos toparemos con oficiales de la ley, aliados de nuestro protagonista, enemigos maquiavélicos y secuaces peligrosos. Todos perfectamente ubicables dentro de una historia de los años '40 o '50, pero con el aditivo de conocer un mundo en el que la privacidad como la conocíamos se extinguió y la información tiene una importancia diferente.

Para esto es vital la presencia de Martín en el dibujo y no es menor el aporte de Munsta Vicente en el coloreado. La combinación del arte y la paleta de colores explotan tanto las escenas de acción como las muchedumbres disfrazadas o las quietas conversaciones entre personajes. Sinceramente, la decisión de editarlo en formato apaisado no me agregó ni quitó nada, más que la necesidad de rotar la tableta a la hora de leer el PDF.

Conforme avanza la aventura, descubrimos la motivación del antagonista y queda la sensación de que es un tipo de plan que ya contemplamos varias veces, esta vez mirado con un cristal futurista y colorido. No estoy diciendo que una historia tenga que ser impredecible para ser buena, pero claramente la frescura del comienzo deja lugar a varios lugares comunes.

Lejos está de aburrir y en esto es clave el ritmo y la longitud de la obra completa. Pero los hallazgos realmente destacables están en la primera mitad y se van espaciando conforme swipeamos las páginas.

La lectura de The Private Eye es recomendable, en especial en el formato de pague-lo-que-quiera y pudiendo elegir entre inglés y español. Como novela negra cumple con todos los requisitos obligatorios y como cómic de Marcos Martín nuestros ojos se sentirán agradecidos.

The Private Eye

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3