Home Juegos Multiminecrafteando

Multiminecrafteando

Por el Juegos

MultiminecrafteandoEl 2011 es un año de estrenos de lujo para el bolsillo del gamer y la cartera del... ¿gamer? Sin embargo, no importa que esté jugando, vuelvo una y otra vez a Minecraft, a poner algún bloque. Esta vez, es maravilloso regresar acompañado de multiverseros para una construcción cooperativa.

MultiminecrafteandoNo hay dudas de que Notch, el creador de Minecraft, dio en el clavo con un juego que va a hacer historia. Minecraft es una especie de LEGO gigante que trasciende toda clasificación, con una idea subyacente de “explorar, concebir, construir, explorar…” que está mejor lograda en este sandbox abierto y enorme que en cualquier otra experiencia anterior.

Minecraft conjuga elementos que lo hacen único, con una jugabilidad abierta totalmente a los deseos del jugador, una belleza gráfica perfecta para la experiencia, una capacidad de generar inmersión en el participante casi irrepetible y aspectos técnicos en constante evolución y de gran atractivo (corre en cualquier máquina, pesa unos pocos megas, es sencillísimo de adquirir y jugar en minutos, y presenta constantes actualizaciones que lo hacen atractivo para veteranos y neófitos por igual).

Todo es perfecto en Minecraft: su concepción, su banda de sonido relajante y la amenaza que presentan los monstruos nocturnos, entre otros tantos elementos. La comunidad de jugadores se ha encargado de desarrollar numerosísimas modificaciones descargables para el juego que lo hacen estar en constante evolución por mano y obra de sus propios fanáticos…

Multiminecrafteando…  y todavía, hasta el 11 de noviembre, estamos hablando de un juego en fase beta, que ya tiene más de 15 millones de usuarios registrados y casi 4 millones de descargas. Minecraft es el ejemplo perfecto de la “revolución indie” en su apogeo, un mojón histórico del entretenimiento en formato videojuego.

Como constaté hace horas, la minería es muy divertida, pero su verdadero potencial se encuentra cuando se trasciende el juego en solitario para crear elementos en conjunto, en modalidad multijugador. En particular, el día de ayer vio el lanzamiento de la primera experiencia multiversera de construcción-exploración-supervivencia en Minecraft, de la cual pasaré a contarles detalles jugosos, como corresponde hacer en lo referente a un emprendimiento exclusivo para miembros de esta comunidad.

NUESTROS PASOS INICIALES

La aventura se inició con un llamado a constructores: el foro multiversero, además de ser un espacio de intercambio extremadamente civilizado, analítico y entretenido para lo que se ve generalmente en la “fauna” en línea, es un lugar de encuentro virtual de gente muy divertida e inteligente. ¿Dónde más encontrar jugadores con los que valga la pena internarse en un mundo cúbico inexplorado que en mi primer y más destacado punto de referencia en línea?

MultiminecrafteandoPor supuesto, mis expectativas no estaban erradas: picandocodigo dio su “presente” con una partipación inmediata, al estilo de los ya frecuentes “deathmatchs” multiverseros (pueden ser “survivals” o “ctfs”, pero el “deathmatch” quedó por lo impactante) que hemos compartido con Os, Spider Jerusalem y otros usuarios del foro.  Una vez más, quedó ratificado el gusto que es poder contar con gente que pone todo el entusiasmo para hacer que esta comunidad crezca en producciones, calidad y entretenimiento.

Luego de diversos trasteos poco fructíferos con las posibilidades de mi router (¡gracias, Antel, por darme un router inalámbrico que impide su configuración, más allá de opciones básicas, sin tener que resetearlo a los valores de fábrica!) y de intentos de picando por su lado para armar un servidor propio, llegamos a la conclusión que lo mejor para la conexión iba a ser utilizar el programa de LogMeIn “Hamachi”, que permite la creación de una red al estilo LAN entre computadoras vía Internet.

Si bien Hamachi se asocia a veces con la piratería, en este caso la idea era diferente: organizar una red que obviara el paso irritantemente complejo de abrir un puerto con estas restricciones de nuestro proveedor de Internet y asegurar una mayor “privacidad” en el seteo del server. De esta forma, podemos experimentar con las construcciones y asegurar un espacio tranquilo para la participación de jugadores de todo nivel de experiencia previa.

Ya que estamos, anticipo algo que desarrollaré pronto: una de las grandes ventajas de Minecraft es su inmediata accesibilidad para jugadores nuevos. Conseguir recursos, construir, sobrevivir, todo resulta sencillo y fácil de aprender en 10 minutos.

COMIENZA LA HISTORIA MULTIVERSERA

Comenzamos en una playa, casi, casi de noche. Las horas nocturnas en Minecraft son complicadas porque estar expuesto a la intemperie es una receta segura para terminar siendo sándwich de araña ni bien baje el sol. Conseguir recursos, sobre todo madera, en las primeras horas, es absolutamente crítico. Como el sol bajaba, lo mejor fue apretar los dientes, cerrar los puños y enfrentar lo que venía con hidalguía…

Multiminecrafteando… lo cual implicó construir unas columnas lo suficientemente altas como para que ningún bicho pudiese escalarlas y así pasar la noche entre sollozos de miedo.

Llegada la mañana, absolutamente aliviados por la salida del sol, nos encaminamos a un bosque cercano que vimos a la distancia, avizorados a la distancia con la ayuda de los 7 metros de columna que nos separaban del suelo durante las horas nocturnas. La situación era ideal: mucho árbol (generalmente es mi definición de “bosque”, ahora que lo pienso) y una cantidad de agua importante alrededor de un montecito de piedra que pedía a gritos ser excavada. Un agente inmobiliario estaría con varios signos de $$$ en los ojos si de propiedades y terrenos se tratase.

Las primeras horas implicaron la carrera contra reloj habitual: generar un refugio lo más rápido posible, antes de que caiga la noche por segunda vez. Para esto se precisa madera, piedra y carbón (que encontramos en un lugar cercano de pura suerte, gracias a la explosión cercana de un bichejo relleno de TNT al despacharme; “¡ahí hay carbón, picando, justo donde dejé la mancha de sangre con mis tripas!”). Madera + Carbón = antorchas y ver más de un comino mientras se agolpan los no-muertos a las puertas de la casa.

Ante mi desesperación por la caída del sol (generalmente grito como niña pequeña y construyo cosas inconexas al son de “sevienensevienen”), mientras me miraba consternado construir una choza con bloquecitos apilados, picando dio vuelta la tortilla con una idea excelente: cavar para generar las paredes automáticamente en la cima de colina y no construir hacia el cielo, que lleva tiempo.

Esto demuestra mi tesis inicial: jugar de a varios es mucho más divertido que en solitario, porque permite aprender del otro y no quedar como un banana poniendo bloque sobre bloque cuando es más fácil excavar y dejar que las paredes se formen solas cuando sacás el “relleno”.

MultiminecrafteandoVale la pena hacer una pequeña pausa para explicar el proceso de construcción en Minecraft. Todo lo que hay en el mundo que se genera al arrancar el juego (que por cierto es un proceso randómico que no crea dos mapas iguales nunca), y estamos hablando de un mundo ENORME y prácticamente ilimitado, está compuesto de bloques; bueno, no todo, el aire es sólo eso, una mezcla de O2, CO2 y demás.

Para poder construir, hay que recolectar. Agarrar a piñas un árbol, como ya conté, además de hacerte sentir el Karate Kid por 5 segundos, lo destruye y reduce a un montoncito de bloques de madera. Si seguimos con el ejemplo de este recurso, todos los personajes tienen un inventario propio donde pueden transformar los recursos recolectados en otros objetos, colocándolos en una cuadrícula para replicar distintos muebles, aparatos, etc.

De esta forma, poner dos bloques de madera en forma vertical los transforma en palos. Armar un “cuadrado” de 6x6 bloques con un espacio libre en el medio permite crear un baúl. Este proceso se complejiza agregando otros recursos, por lo que el juego incorpora incontables “recetas” para descubrir e implementar en el transcurso de la partida.

Por supuesto, este extenso recetario conduce a necesitar más recursos, con la consecuente búsqueda de los mismos, exploración, supervivencia, etc.

La choza aguantó la primera noche y aprendí de picando (entre tantas cosas que me enseñó a hacer ayer), que con madera y lana (que se consigue golpeando salvajemente a ovejas con la mano o con una espada, para gente que quiera experimentar con distintos grados de crueldad) se pueden armar camas. Lo bueno de las mismas, más allá de lo lindas que quedan con su acolchado rojo, es que permiten al personaje que muere “reaparecer” donde estos catres fueron colocados, en lugar del “punto de renacimiento” por defecto que hay para quien fallece en el juego. En Minecraft, morir es sólo una molestia, ya que todo lo que llevamos arriba queda flotando al lado del cadáver, hasta que alguien lo recoge.

En la vida real es más complicado y no hay cama que te salve, pero ese es otro tema.

Entre mobiliario interno y refacciones varias, la choza se parecía ya a un hostal. El problema es que siempre aparecían monstruos dentro de la casa (quizás ayudados por mi preocupante tendencia a olvidar cerrar las puertas), por lo que decidimos ampliarla y fortificarla, a modo de solucionar la infección cadavérica incipiente, de una buena vez por todas.

El truco funcionó y con piedra y saliva, comenzamos a darle al cuartel central multiversero un aspecto más cercano a una fortaleza que a una casa. El tener una playa cerca (“¿dónde hay arena?”, pregunté con mi ojo-de-águila habitual; “en la playa que tenés frente a la casa”, fue la justa respuesta de picando) implicaba arena que, al calentarse, permite hacer vidrio. La fortaleza no sólo es segura, sino que tiene unas ventanas preciosas.

Ahora sólo tengo que aprender cómo hacer cortinas. Como notarán, picando es el cerebro de la operación. Yo soy una simple cruza de decorador de interiores con hombre-bomba terrorista.

Siempre es imperativo conseguir recursos, porque a medida que construís te cansás (justo como la vida misma) y necesitás comida (carne o lo que gustes, ya que es posible cazar animales o sembrar un poco, a gusto del consumidor). Lo inmediatamente posterior fue salir de caza, ya que el único recurso  escaso en el entorno era la vida salvaje, ya sean patos, vacas, chanchos (o más bien chanchos-jabalí), que generalmente viven en los valles entre montañas.

Ahora me pregunto si “arreando” estos animales y colocándolos en establos improvisados puede llegar a asegurar su reproducción y así contar con una fuente alimenticia permanente. Voy a tener que experimentar con esta idea, otra señal clara de cómo Minecraft estimula el pensamiento lateral y las horas de insomnio.

La exploración es muy entretenida y siempre hay “ooohs” y “aaahs” a la vuelta de la esquina; el problema es que el mapa es enorme y si uno se pierde, cae la noche y te zampa un bicharrajo.

MultiminecrafteandoYa que eso fue precisamente lo que me pasó más de una vez (hay un tipo de monstruo particularmente irritante, los “creepers”, que te siguen hasta que estallan y te llevan puesto con construcción y todo, como constatamos cuando se encargaron de transformarme en mancha en el suelo), la idea era subir la apuesta y construir encima de la torre un faro que pudiese verse a la distancia. Muchas antorchas y bloques apilados después, la construcción realmente impresiona, tanto de lejos y de cerca.

Ahora, cada vez que nos perdíamos, la estrategia era la valiente osadía del primer día: construir una columna bien alta para poder ver dónde está la maldita torre-faro y rezar porque salga el sol pronto. Mientras tanto, quien queda encerrado esperando la salida del astro rey (forma rebuscada de decir “sol” si las hay, que en Minecraft sería un “cuadrado rey”) puede organizar una excavación dentro de la fortaleza misma, para pasar el rato y encontrar los recursos ocultos en las profundidades de la tierra.

De esta forma, llegamos a cavar varios metros en dirección al centro del mapa, cuidándonos en todo momento de no agujerear por error una de las paredes que nos separan del agua que rodea a la torre. Al acercarse demasiado se puede escuchar el agua correr, cuestión divertida y desesperante por igual… mientras lo que termine entrando si se destruye la pared equivocada sea agua y no lava, por supuesto.

Al cerrar la sesión del día (que llevó unas tres horas de diversión sin pausa, definiendo, construyendo, escapando, sobreviendo, reconstruyendo), comencé a excavar una delimitación para el predio (hacen lo mismo en los balnearios rochenses, tengo entendido) y casi al cerrar hice un pocito de más… por lo que estoy esperando a poder conectarme con picando pronto, ya que me pareció que lo que justo debajo de la torre hay una enorme caverna con un lago de lava y un nido de monstruos en constante crecimiento…

Como picando se había ido hacía 2 minutos, para no olvidarme, construí otra torre. Esta vez, con una flecha apuntado a la caverna. Será poco sutil, pero seguro que así no me olvido.

Diversión sin pausa, señores, asegurada 100% en cada minuto de juego.

¿CÓMO ME PUEDO UNIR?

El proceso es extremadamente sencillo, por lo que no hay que preocuparse. Para participar de la “Primera Construcción Conjunta Multiversera en Minecraft ©” (me gusta poner títulos rimbombantes a las cosas, como notarán) sólo precisan el juego (obviamente) y Hamachi, así como seguir unos pasos muy sencillos que detallaremos a pedido del consumidor, por más que adelantamos todo lo necesario en el hilo correspondiente del foro “juegos” de la Zona Pública.

Para asegurar la privacidad y que no nos despachen a espadazos jugadores más experimentados por deporte, el servidor es privado, por lo que tan solo precisan enviar un mensaje privado a quien les habla-escribe y quedarán habilitados para jugar cuando gusten.

No es necesario tener familiarización previa con el juego, ni siquiera con juegos de PC (Minecraft es multiplataforma, por lo que pueden correrlo en Mac) o nada que se le asemeje.  Aún las personas que nunca disfrutaron de un juego de PC en su vida pueden valorar una experiencia que realmente no se asemeja a nada que haya surgido con anterioridad.

A nivel de requerimientos, casi cualquier computadora puede correrlo y tan solo necesitan tener Java instalado y actualizado. De todas maneras sugiero que, si están interesados en participar, prueben con anterioridad el juego en su página central, www.minecraft.net. Allí encontrarán una versión para jugar en el browser que es idéntica a la que pueden jugar con el cliente individual, y así sacar sus propias conclusiones.

El servidor multiversero interno soporta 20 personas construyendo, huyendo, peleando, explorando y conociendo a la vez. Lo único que resta definir (con anterioridad o a medida que se desarrolle el juego, como prefieran) es lo que deberíamos construir a continuación.

¿Un castillo?

¿Una ciudad amurallada?

¿Un centro comercial?

¿Una versión a escala del Salón de la Justicia de los Superamigos?

¿Una representación de la Estrella de la Muerte?

Multiminecrafteando

Quizás la mayor fortaleza del juego es que nadie puede contestar esta pregunta salvo los jugadores mismos.

Están todos invitados. No se olviden de pasar por el mundo multiversero minecrafteano, para así entre todos construir algo digno de alabanza y mención al mundo exterior…

(…igualito, igualito a lo que ocurre con este espacio conjunto que estamos construyendo entre todos, llamado “Multiverseros.com”).

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3