Home Libros Creativity, Inc.

Creativity, Inc.

Por el Libros

Creativity, Inc.Uno de los capos de Pixar (de los menos conocidos) nos lleva en un recorrido por la larga historia de la empresa, aprovechando para compartir los secretos que contribuyeron para el éxito de la misma. Parte libro de historia, parte manual, todo bastante equilibrado.

Creativity, Inc.Si yo te digo "Ed Catmull" seguramente me respondas "encantado, mucho gusto". Si yo te digo "John Lasseter" hay grandes chances de que me contestes "claro, el capo de Pixar". Pues bien, hay dos capos detrás de la empresa de animación que sacudió a la industria cinematográfica en las últimas décadas. Pero solamente uno de ellos usa camisas hawaianas y llama la atención.

El otro es Ed Catmull, quien se mandó este libro, con el larguísimo título de Creativity, Inc.: Overcoming the Unseen Forces That Stand in the Way of True Inspiration, que es bastante más de lo que parece.

Por su nombre, uno imagina que el autor, presidente de Pixar Animation y Disney Animation (sí, las dos) va a meternos dentro del mundillo empresarial, con el objetivo de ver cómo la creatividad es aplicada no solamente hacia los productos sino también dentro del funcionamiento de las organizaciones.

Sin embargo, al empezar a leer nos encontramos, más o menos en forma cronológica, con la historia de Pixar. Matizada con consejitos y lecciones acerca de los grupos de trabajo y la estructura de una empresa, pero con un gran peso en la aventura de un puñado de informáticos que soñaban con crear el primer largometraje enteramente hecho por computadora. Spoiler: lo lograron.

Catmull (con la ayuda de Amy Wallace) sabe cómo mantener nuestra atención, ya que recién cuando uno está enganchado con el texto se anima a dedicarle más espacio a los consejos corporativos, a conceptos más duros que, sin llegan a ser impenetrables, pueden sonar demasiado desconectados para un lector promedio.

Por supuesto que hay lecciones que pueden utilizarse para los ambientes de trabajo más diversos e incluso para modificar la forma en que llevamos adelante algunos razonamientos en lo más privado de nuestras cabecitas. El entusiasmo del autor por vencer las diferentes inercias que se generan en una compañía en expansión debería darnos pistas para luchar contra muchas inercias que nos enquistan mentalmente.

Conceptos como la franqueza y la búsqueda de errores incluso cuando todo parece andar bien son presentados con claridad y no aburren a aquellos que solamente buscan el cuento sobre aquel fatídico día en que casi pierden todos los archivos de Toy Story 2.

Hay un único tramo en todo el libro en donde el marco teórico se hace un poco largo y se extrañan las anécdotas sobre obstáculos concretos que aparecieron durante la producción de tal o cual película animada. Sin embargo, como bocanada de aire fresco, llega uno de los momentos más interesantes de la historia, que es la compra de la compañía por parte de Disney.

Detrás de toda la historia, además de varias caras conocidas de Pixar, esta la figura de Steve Jobs. El autor hace un esfuerzo por mostrarnos a "su" Jobs, el que conoció personalmente por más de veinte años, a quien diferencia de la figura pública e incluso de la que aparece en la biografía autorizada. Para Catmull se trataba de una persona muy compleja, que fue vital para que Pixar se mantuviera con vida y que, quizás a modo de intercambio espiritual, modificó su forma de relacionarse con las personas gracias a las lecciones aprendidas allí.

La historia de Pixar es interesante y muchísimas empresas se verían beneficiadas (ni que hablar sus trabajadores) si se utilizaran modelos similares. Claro que Catmull nos presenta la mejor visión de su lugar de trabajo, y cuando se habla de grandes crisis siempre llega una simpática solución al final. Quizás falte algo de autocrítica y centrarse en los productos menos exitosos (*cof* Cars 2 *cof*). El error más grande que se señala en todo el libro es cometido con una película de Disney Animation, una vez que Lasseter y él habían asumido la dirección de ambos estudios.

Pese a esto, el producto final es una visión útil de una compañía optimista, en la que todos sus componentes parecen tener ganas de ir a trabajar por las mañanas y las decisiones se toman pensando en el mediano y largo plazo, y poniendo mucho cerebro a trabajar para la causa. Mucho mejor que poner un cibercafé porque el de enfrente está haciendo plata con uno, o caer en la dictadura del minuto a minuto y el clic a clic.

Columnas
next8
Up, up and away!
Valid HTML5 Valid CSS3