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El Curioso Incidente del Perro a Medianoche

Por el Libros

El Curioso Incidente del Perro a MedianocheChristopher es un joven con un trastorno autista que encuentra al perro de la vecina asesinado en el jardín. Ese será el punto de partida de un libro que tiene parte de investigación detectivesca y parte de road trip, todo contado por su peculiar protagonista.

El Curioso Incidente del Perro a Medianoche

Algunos libros tardan semanas en leerse, ya sea por la cantidad de páginas o porque simplemente no encontramos el tiempo para hacerlo. Es cierto que existen los famosos "thrillers pasa-páginas" que pueden devorarse en pocos días (más allá de su calidad), pero por lo general llevan un tiempillo.

Al libro en cuestión lo leí en dos días: la mitad cuando iba en ómnibus a La Paloma el sábado de mañana, la otra mitad cuando volvía a la mañana del día siguiente. Ayuda que no sea muy extenso, pero sobre todo que está escrito de una manera que lo hace sencillo de leer y con ganas de continuarlo.

El Curioso Incidente del Perro a MedianocheParte del éxito del Código Da Vinci (¡pasa-páginas del siglo!) eran esos capítulos cortos con mini-cliffhangers que te dejaban con ganas de más (desde un punto de vista sólo del entretenimiento, cabe aclarar). Y como eran cortos, uno podía decir "uno más, y no jodemos más" varias veces antes de efectivamente dejarlo.

En ECIPM, Mark Haddon trabaja muy bien con los capítulos cortos, no por dejarte con la espina de "¿cómo seguirá", aunque a veces también lo haga. Pero maneja muy bien la dosificación de la historia, intercalada con capítulos en donde el muy particular narrador, lisa y llanamente se va por las ramas.

Este narrador es Christopher, un joven de 15 años que tiene algún tipo de autismo, que no se explicita porque todo el libro está escrito "por él" (por allí se dice que tendría Síndrome de Asperger, pero el propio autor aclara que lo suyo no es la veracidad de la conducta de esta clase de personas). Asiste a una escuela especial y tiene una facilidad para el pensamiento matemático. Haddon logra la difícil tarea de meternos en la mente de una persona cuyo principal obstáculo es el entendimiento con los demás.

Cada comportamiento "extraño" de Christopher (quedarse en posición fetal, orinarse o emitir un zumbido) está perfectamente explicado por el protagonista y para quien lo lee, todo tiene sentido.

La anécdota que permite conocerlo es la muerte de un perro. A partir del gusto de Christopher por las novelas de Sherlock Holmes y su pensamiento lógico, comienza una investigación "policial", contada en capítulos numerados 2,3,5,7,11... Porque a él le gustan los números primos. Y habrá lugar para un road trip, al menos visto desde su perspectiva.

El desarrollo de la historia enfrentará el mundo lleno de reglas del adolescente, en donde los colores de los autos marcan cómo será el resto del día, con el caótico mundo "real" de los "adultos", en donde solemos tomar malas decisiones. Sí, acabo de definirme como adulto. Es el principio del fin.

No querría meterme mucho en lo que sucede porque hay sorpresas que estaría bueno que descubrieran junto con él (o incluso antes que él, porque hay verdades que lo golpean en el rostro y Christopher no lo nota). Simplemente recomendar su lectura y esperar vuestros comentarios. Si no encuentran el tiempo, vayan y vuelvan a La Paloma, que rinde los kilos.

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