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Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)

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Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)El debut de Myke Cole levantó polvareda (de la buena) en la blogósfera, logrando elogios de crítica por su enfoque inusual de una historia trillada (el surgimiento de seres con poderes superhumanos). Enterate si SOCP cumple con su deber honrosamente o debería enfrentar una corte marcial.

Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)El mundo es un lugar cada día más extraño. Si Natalia Oreiro es una megastar en Rusia y ciertas ancianitas seniles españolas muestran tendencias artísticas cuestionables en la restauración de reliquias religiosas, podemos esperar cualquier cosa del informativo de las siete.

Imaginen que a este cóctel bizarro se le agregase, de la noche a la mañana, la aparición de individuos con poderes sobrehumanos que pudiesen “a voluntad” (el om-shanti-om de los vendedores ambulantes omnibuseros) controlar los elementos, teletransportarse o animar a los muertos. Sin duda, el nivel de extrañeza se potenciaría enormemente. Por supuesto, también se dispararían los niveles generales de paranoia, miedo, así como toda tendencia destructiva y al vandalismo; si casi salimos a romper vidrieras cuando bajaba la “horda enajenada del Cerro”, imagínense la reacción colectiva ante la aparición de un tipo que controlase la electricidad con su pensamiento. Los gobiernos, al menos sería de esperar, reaccionarían de manera diferente (probablemente peor), y otro tanto pasaría con las religiones organizadas, la sociedad civil…

Caos, reestructura, miedo y extrañamiento.

Para quienes leemos cómics hace algún tiempo, la premisa suena familiar sin poner a trabajar demasiadas neuronas. Desde X-Men hasta Rising Stars, el noveno arte está cargado de situaciones que al menos levantan un eco de resonancia con la conjetura de "mundo-que-se-adapta-al-surgimiento-de-superhumanos". En “Shadow Ops: Control Point”, el debutante escritor estadounidense Myke Cole plantea una premisa narrativa central muy similar, a través de un medio diferente al que estamos habituados los comiqueros (una novela en prosa, primera de una serie planeada de libros) y desde una perspectiva distinta (un foco netamente militarista).

Cole es un autor primerizo, cercano a figuras del medio como Peter V. Brett, y cuenta con un trasfondo personal interesante que importa mucho en el caso de esta novela. Myke es un ex militar con tres estadías en Irak, un oficial y contratista de seguridad involucrado en acciones contra-terroristas y guerra cibernética. Además de todo, Cole es un ávido consumidor de cómics, novelas fantásticas y Dungeons & Dragons.

El curriculum de Myke Cole resulta relevante a la hora de ilustrar el foco inusual de su primera novela. Si tuviésemos que catalogar a SOCP, podríamos ponerle el rótulo de “fantasía militar urbana” e irnos a dormir satisfechos. Como siempre, el ejercicio de definición de género sirve, a gusto de quien escribe, más como “manual de instrucciones” para acercarse a la obra que para catalogarla efectivamente, si consideramos el número importante de excepciones a la regla que tenemos en toda tipología narrativa.  De todas maneras, ya desde este punto de partida, SOCP es bastante inusual, con un enfoque distinto que añade interés al asunto.

Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)A diferencia de los lugares comunes esperables de las novelas de “fantasía urbana”, el centro narrativo de la historia no está en un mago con tendencias humpreybogartescas, o en cazavampiros obsesionados con un demonio súcubo, o en hombres lobos jugadores de rummy: SOCP es una historia de magia en un entorno moderno, a través de los ojos de los soldados que están en la primera línea de fuego en la identificación, contención y/o supresión de metahumanos latentes.

La narrativa comienza al poco tiempo de un gran “re-despertar” de la magia en el mundo moderno. Del día a la mañana, la vecina del piso de arriba, la que tiene los dos chihuahuas molestos, que parecen más rata que perro, desarrolla la capacidad de controlar el fuego. En un instante, el cuidacoches de la esquina descubre que tiene la capacidad de animar el cadáver de cucarachas aplastadas. En un periquete, el meteorólogo de magazine mañanero encuentra que puede volar y controlar el clima (con lo que sus predicciones, generalmente realizadas a través del querido y consagrado ritual de tirar un dardo a un blanco con estados climáticos variados, pasan a asemejarse mínimamente a lo que termina ocurriendo en la realidad). En un instante, la veterana restauradora española compungida descubre que tiene la capacidad de reacomodar las acuarelas y recobrar su apariencia no-simiesca a las obras pictóricas arruinadas por su pincel más allá de todo reconocimiento.

(Bueno, descarten este último caso: no hay mutación o milagro que arregle ese entuerto).

El estatus quo geo-político, cultural y social se reacomoda necesariamente, a partir de la influencia de individuos con poderes metahumanos que, de quedar librados a sus propios designios, pueden mandarse macanas irredimibles y/o mortales. Si bien Europa ve un resurgir del Islam tangencialmente mencionado en el transcurso de la historia, en el caso concreto de los EEUU, el gobierno reacciona creando leyes y disposiciones que afectan el uso de la “magia”, como se da en denominar a la fuente madre de todos estos poderes inusuales. Cabe aclarar que lo que SOCP denomina “magia”, más allá de cualquier parafernalia mística esperable, corresponde mucho más a lo que esperaríamos fuese definido como “mutaciones”, en un universo como el de Marvel, por ejemplo. Manifestarse dentro de una  de estas “escuelas” de magia (como, por ejemplo, la “pyromancia” para el control del fuego, la “aeromancia” para el control de las corrientes de aire, el rayo y el clima, etc.) implica dos opciones bien atrayentes: reportarse inmediatamente al ejército para ser entrenado en la utilización de estos poderes y eventualmente servir al gobierno en capacidad de comando sobrenatural, o mandarse mudar como “probe” (prohibido) y afrontar las consecuencias del escape y la cacería humana despiadada.

Añadiendo complejidad al tema, hay escuelas mágicas lo suficientemente raras y nefastas como para que manifestarse en una de ellas implique la casi inmediata “reasignación” del beneficiado a lugares desconocidos para un “entrenamiento especial”.

Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)

En el peor de los casos, la cuestión se soluciona con una bala en la cabeza (remedio que tiende a simplificar el 99% de las manifestaciones). Desarrollá la capacidad de hablar con los muertos el martesy, si te agarra el gobierno, dedicate a tener tertulias con los difuntos desde su lado del velo mortal el miércoles de tardecita.

El protagonista principal de esta novela, relatada mayoritariamente en tercera persona (con la excepción de pasajes introspectivos en primera) es Oscar Britton, soldado del ejército de los Estados Unidos, en su calidad de teniente de un escuadrón adjunto a un grupo de comandos sobrenaturales del SOC (Supernatural Operations Corps).  Como oficial adjunto, la tarea de Britton y sus hombres es apoyar a los Aeromantes, Pyromantes, Terramantes y demás –mantes del SOC en el rastreo, caza y eventual abatimiento de individuos que manifiestan habilidades peligrosas. El mundo de SOCP está dado vuelta por lo que, al menos en los EEUU, mantener el orden corresponde al ejército.

Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)La situación de Britton se complica cuando, inesperadamente, manifiesta habilidades en una escuela mágica prohibida. A partir de su transformación en “hechicero”, Oscar no encuentra tan fácil definir maniqueamente blancos y negros morales. Cuando su reacción inmediata es huir del desastre que implica su despertar, Britton se encuentra rápidamente prófugo de las mismas fuerzas que dirigía en las tareas de rastreo de prófugos e insurgentes. Su huida está marcada por descubrimientos personales y desgracias incontrolables, con un cuestionamiento constante del sentido de pertenencia y de la claridad moral de las acciones oficiales en su trato con esta nueva camada metahumana.

La formación militar de Cole se nota, una vez más, en el retrato creíble de la estructura, comportamiento y organización del ejército ante una situación de esta envergadura. La novela resulta atrapante, desde su voz fidedigna y de primera mano, para quien disfrute historia bélicas, con escenas de acción viscerales, crudas y al mismo tiempo verosímiles en su desarrollo, ejecución y concreción.

Sin embargo, la vinculación con una ambientación más fantástica nunca está demasiado lejos. El desarrollo de pasajes enteros en alguna que otra dimensión alternativa contrasta perfectamente con lo mundano de las escenas terrenales. Algunos elementos constitutivos de D&D, por ejemplo, se dibujan notoriamente en el recorrido de Oscar, un poco subvertidos en función de una construcción de mundo que, conjuntamente con el retrato de las escenas “moviditas”, es de lo mejor de la novela. En este sentido, uno de los elementos más intrigantes de la historia son los pequeños párrafos que inician cada uno de los capítulos, que dan información sobre la complejidad cultural, política y social de un mundo en crisis por el surgimiento de humanos un poco más que humanos.

Shadow Ops: Control Point (Myke Cole)La novela tiene alguna que otra deficiencia mínima, que van en detrimento de una puntuación interna un poco más alta. El primer acto de la historia resulta un poco lento, con un escape de las autoridades a veces un poco trabado narrativamente. Por momentos, las acciones se vuelven predecibles (para ser un desconfiado, a veces Oscar demustra una incredulidad inusitada) y el interés decae mínimamente, para remontar ampliamente en los actos finales y dejar el escenario perfectamente establecido para una continuación, que ya se anuncia para 2013. El otro elemento que resulta un tantín desparejo es la caracterización del personaje principal, Oscar Britton, cuyos vaivenes morales, si bien grises como los de cualquier persona, no dejan de resultar por momentos irritantes o poco consistentes. Oscar se cuestiona todas sus creencias y entorno con virulencia y frecuencia machacante, para terminar cambiando de parecer de sopetón. La representación del conflicto del soldado, sin embargo, se solidifica hacia los momentos finales de la historia, que afectan profundamente el posicionamiento de cada personaje en un tablero de ajedrez más que interesante para la secuela.

Shadow Ops: Control Point” es una excelente novela debut de un autor que promete y mucho. Más allá de detalles menores de caracterización y paso narrativo, la novela encara un tema trillado desde una óptica diferente, posicionándose en un enfoque que le da frescura e interés. Cole es un escritor sólido que, con un agarre un poco más firme de sus personajes, puede transformarse con facilidad en uno de los autores que hay que seguir del género. Para quien disfrute con la idea de leer una novela entretenida, rápida y con cuestionamientos subyacentes interesantes que sin duda serán explorados con mayor profundida en el futuro cercano, SOCP es una excelente opción, recomendable desde todo punto de vista.

Lamentablemente, como estamos hablando de una publicación extremadamente reciente, la traducción puede demorar un tiempo. De todas formas, recomiendo tener los sentidos (arácnidos, mutantes y mágicos) atentos ante el surgimiento de una historia intrigante, que valdrá la pena seguir en sucesivas entregas.

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