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Cómo los fanáticos arruinan el entretenimiento

Por el Miscelánea

Cómo los fanáticos arruinan el entretenimientoEn el blog io9, Charlie Jane Anders publicó una interesante nota acerca de aquellas veces en que los "fanáticos" perjudicamos a aquellas cosas que nos gustan. Con el permiso de la autora y el sitio, compartimos una traducción de la muy interesante columna.

Cómo los fanáticos arruinan el entretenimiento

io9 es un reconocido blog que se dedica a divulgar noticias y columnas de ciencia ficción, tecnología y expresiones artísticas que se relacionan con estas temáticas. El martes, la co-editora de io9, Charlie Jane Anders, publicó una nota que nos resultó muy interesante.

Contactamos a Charlie y le pedimos su permiso para realizar una traducción, entendiendo que la temática podía resultar interesante a los "fanáticos" de habla hispana. Ella fue muy amable en permitirnos hacerlo, cosa que le agradecemos.

Lo que viene a continuación es la nota de Charlie Jane. No estamos 100% de acuerdo con lo que dice, pero incluso en las diferencias hay mucho material como para discutir acerca de las actitudes que todos nosotros cometimos alguna vez. Sin más, siguen sus palabras:

10 maneras en que los fanáticos que se odian a sí mismos empeoran el entretenimiento de género

Amamos la ciencia ficción y la fantasía con una adoración pura y ardiente. Y nuestro amor por estos géneros los ayuda a mejorar, porque apoyamos a nuestros creadores favoritos, creamos nuestros propios trabajos e intercambiamos ideas interesantes. Pero a veces, los fanáticos tienen un lado oscuro. A veces, los fans pueden caer en el desprecio a sí mismos, y esto puede llevar a algunos patrones de conducta destructivos que terminan por corroer la genialidad de la ciencia ficción y la fantasía.

Aquí hay 10 maneras en las que los fanáticos que se odian a sí mismos pueden en verdad hacer peores a las historias que aman. Creo que probablemente he sido culpable de todas ellas en un momento u otro.

10- Reaccionar con violencia contra creadores exitosos y hacer campaña para que fracasen

Un signo certero del fan que se odia a sí mismo es que vuelca su odio hacia creadores que se las arreglaron para alcanzar a una audiencia mayor. Y nunca falla: en el momento en que un director o productor gana una importante cantidad de fanáticos y reconocimiento en la industria, los resentidos empezarán a afilar sus motosierras. No estoy hablando de criticar el trabajo de alguien, o tan sólo reconocer que no es algo que particularmente te guste. Me refiero a odiar el trabajo de alguien solamente porque se convirtió en el "sabor del mes" y porque este creador en particular tiene un montón de entusiastas fans en línea. Lo que nos lleva a...

9- Quejarse de que su cosa favorita ahora es demasiado popular

Digamos que sos fanático de 'Doctor Who' y podés recordar la época, no hace mucho, cuando sólo unas pocas personas especiales sabían diferenciar a Tom Baker de Colin Baker, o definir lo que era un Cybermat. Y ahora todo el mundo es fanático de Matt Smith y están redescubriendo la serie clásica. Es bastante sencillo sentirse decepcionado por ya no ser el guardián de secretos increíbles, o tener un momento hipster de decir "yo miraba 'Doctor Who' antes de que fuera cool" o lo que sea. Pero si no podés alegrarte del hecho de que más gente disfrute algo que te guste, y que este gusto prospere a la luz del elogio popular, hay posibilidades de que una parte tuya sienta una pizca de vergüenza por haber disfrutado de ese show en primer lugar, y te estabas aferrando a la idea que tenías un secreto especial como compensación. Dejalo pasar, porque cuanta más gente disfrute las cosas que te gustan, más geniales pueden ser esas cosas (por lo menos a veces, más popularidad equivale a más dinero, y más acceso a talento de alto nivel).

8- Pretender que te gusta algo mucho más desconocido de lo que en realidad preferís

"Bueno, a toda la gente normal le gusta 'Star Trek', pero a mí sólo me gusta Jason del Comando Estelar. Es una especie de show de culto underground, seguramente nunca lo escuchaste nombrar. Los DVDs están fuera de circulación, también. Es más sofisticado que Star Trek, y no te sirve todas las explicaciones en bandeja. Seguramente no te gustaría". (O sustituyan por 'Doctor Who' y 'Zafiro y Acero', se me ocurre.) De nuevo, nadie siente la necesidad de desacreditar su propio amor por libros, shows y películas populares, a menos que de alguna extraña manera tengan algo que reprocharse a sí mismos. Y el oscurantismo hipster solamente valida la noción de que algo popular es automáticamente de mala calidad, lo que lo hace más factible de terminar siendo así, porque de todas maneras es lo que la gente está esperando.

7- Afirmar que uno consume comida sana cuando en realidad come golosinas

Todos afirman que odian a las películas de Transformers, y sin embargo cada una recaudó mil millones de dólares. Mientras tanto, todos afirman que quieren ver proyectos más originales, desafiantes y artísticos. Pero demasiado seguido ocurre que las películas que no son franquicias y los shows de televisión inusuales languidecen en la oscuridad. La cosa es que no tiene nada de malo amar la comida chatarra; la comida chatarra es rica e increíble, y puede ser buena a su modo. (Quedé totalmente emocionada por 'Lockout', que es el más acaramelado y frito pedazo de comida chatarra que consumí en mucho tiempo). Es fácil entender por qué todos pretendemos que nos gustan cosas "mejores" de las que en realidad nos gustan, pero esta actitud es corrosiva,  no solamente porque luego de un tiempo nadie nos prestará atención cuando afirmemos que queremos proyectos originales en lugar de secuelas y remakes, sino también porque no podemos hacer una distinción entre comida chatarra buena y comida chatarra mala, a no ser que admitamos que nos gusta la comida chatarra.

6- Ponerse a la defensiva cuando creadores de otros géneros intentan incursionar en la ciencia ficción o la fantasía

A veces parece que hay un acto reflejo de hostilidad cuando, digamos, un autor "literario" escribe un libro de género. O cuando alguien como Miranda July o Lars Von Trier incursiona en temas de la ciencia ficción. Y aunque es cierto que un autor que sobre todo ha estado leyendo fuera del género corre el riesgo de regurgitar clichés, existe la posibilidad de una perspectiva fresca que produzca nuevas ideas y una nueva energía creativa. Y es difícil no sentir que la hostilidad hacia estos intrusos viene, al menos en parte, del miedo a que miren desde arriba a los fanáticos de esos géneros. (No ayuda que cada tanto aparezca alguna confirmación a este miedo, de gente como Glen Duncan. Pero, ¿a quién le importa, de todas formas? Los fanáticos que no se odian se encogerán de hombros y postearán una refutación mordaz. Vean más abajo).

5- Quedarse callado y no defender nuestras historias favoritas cuando la gente lanza críticas injustas

Cada tanto, alguien decide sacar a relucir estereotipos perezosos y generalizaciones de brocha gorda sobre la ciencia ficción y la fantasía. El New York Times tiene su tradición anual de "vamos a pegarle a Game of Thrones", por ejemplo. Y en realidad no vale la pena enojarse o ponerse a la defensiva cuando la gente ignorante encuentra un foro amplio donde exponer su ignorancia, pero tampoco deberíamos dejar que esa diminuta parte de nosotros que sospecha que esas críticas tienen una pizca de mérito nos impida responder, de manera adulta e inteligente, por supuesto. Si no respondemos a estas cosas, los despreciativos y amargados ganan. Y nadie quiere eso.

4- Andar con evasivas cuando la gente quiere analizar lo que realmente ocurre en estas historias

La Ley de Moff. No es sólo una sugerencia, es una ley. El nombre lo dice. Y como la página de TVTropes ayuda a explicar, la Ley de Moff no significa que tenés que analizar o deconstruir las cosas hasta la muerte, sino que simplemente no deberías enojarte cuando otras personas quieren hacerlo. Si tu amor por 'La Amenaza Fantasma' es firme y seguro de sí mismo, entonces no debería importarte que otras personas traigan el tema del extraño subtexto de Jar-Jar. Sentite libre de defender a River Song de sus críticos, pero no hay razón para insistir que criticar/analizar a River Song es incompatible con disfrutar sus historias. Si una discusión en profundidad acerca de las políticas sexuales de 'Vampire Diaries' te dificulta seriamente tu habilidad de apreciar a Damon Desnudo, entonces dejá de leer. Pero no dejes que tu inseguridad dicte cómo todos los demás pueden hablar de las historias que disfrutás, porque, sí, a veces un análisis en profundidad puede contribuir a mejorar las historias, en última instancia.

3- Menospreciar a algún otro grupo de fanáticos

Cada vez que la gente se siente incómoda acerca de sus propias aficiones, lo más natural es transformar esta inseguridad en odio hacia algún otro grupo de fanáticos. Podés sospechar, en el fondo de tu corazón, que tu amor por los Thundercats es ridículo, pero por lo menos no sos un fanático de Twilight. Y así sucesivamente. Esto no está bueno. Sentite libre de ofrecer una crítica razonada e informada de Twilight (hay mucho que criticar), pero no mires socarronamente a sus fanáticos, porque tratar de crear jerarquías entre los grupos de fanáticos sólo termina con gente que no se siente bienvenida, lo que hace que todo sea más pequeño y menos interesante. Y esas finas distinciones que hacés entre esa cosa brillante que te gusta y esa cosa terrible que a otra gente le gusta pueden pasarles desapercibidas para muchas, muchas personas. Esta gente solo escuchará que todo es terrible y eso en las mentes de los creadores significa: "no deberíamos tratar nunca de hacer que las cosas no sean terribles, porque nadie se dará cuenta, de todas formas".

2- No ser capaz de apreciar las cosas "de vieja escuela" y ridículas en sus propios términos

Cómics de la Silver Age, programas de televisión de los 60s y 70s, las viejas películas clase B... la mayoría de estas cosas no envejeció de la mejor manera y no se adecua a tus recuerdos color de rosa de verlos cuando niño en la tele o en la góndola de cómics usados, o lo que sea. Es fácil sentirse un poco avergonzado por todavía disfrutar de 'Space: 1999', con todo su resonante melodrama. En ese punto tenés dos opciones: reírte de las cosas y quererlas de un modo irónico, lo que es una respuesta totalmente válida y entretenida, o aferrarte a aquellos recuerdos color de rosa a pesar de la evidencia. De una forma u otra, no estarás realmente apreciando la emocionante y demente 'Space:1999' en sus propios términos: un delirante y psicodélico show de títeres, solo que con humanos en lugar de marionetas. Esto es un problema solamente si dejamos que nuestra actitud hacia las cosas viejas y anticuadas afecte nuestra respuesta a todo lo nuevo, como si esperáramos que la remake de 'Space : 2099' iguale los poco realistas recuerdos color de rosa de la original, en lugar de construirse a partir del imperfecto pero fantástico show que en realidad fue.

1- No reconocer cuando somos cómplices

A veces, cuando los creadores y las grandes compañías caen en malos hábitos una y otra vez, alguien necesita sacarles las llaves. Se necesita mucho respeto por uno mismo para no ser un facilitador. Es más fácil dejarlo pasar una vez más, dejar que una compañía de cómics reinicie su universo por centésima vez, o tener a Satanás andando por ahí anulando matrimonios, o pretender que el billonésimo crossover entreverado es tan interesante como el millonésimo. Es difícil ser la persona que comienza una intervención y ayuda a todos a decirle "no" a más películas basadas en juguetes cualquiera, juegos de mesa y otras propiedades intelectuales extrañas (como dijimos antes, la comida chatarra es fantástica, pero algún tipo de comida chatarra es mejor que otro) Este, probablemente, sea el mayor pecado del fanático que se odia a sí mismo: ser un facilitador, y no esperar que los creadores se enmienden.

El artículo original puede leerse en:
http://io9.com/5902560/10-ways-self+hating-fans-make-genre-entertainment-worse
Volvemos a agradecerle la gentileza a la autora y el sitio.

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